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Ahorita no, ahora

 

Pocos conceptos marcan más la vida de los pueblos que el tiempo. Entender qué significa en una sociedad nos permite identificar muchas de sus costumbres, su nivel de desarrollo económico y su confianza en el futuro. Muchas personas cuando van a México tardan meses en diferenciar los matices entre «ahora», «ahorita», «ahora mismo» y «ahorita mismo». Dicen que «ahorita» se desliza desde el «ahora mismo», pasando por el «más tarde» hasta el «nunca». Algunos lo califican como un futuro inconcreto o una simple contestación cortés para evitar decir no. En definitiva, el tiempo dirá o lo hará posible algún día con su simple discurrir.

Ortega y Gasset habla de la altura de los tiempos. Cada sociedad en cada momento tiene que estar a la altura de sus tiempos y los tiempos actuales son los de la rapidez y el cambio permanente. «Camarón que se duerme se lo lleva la corriente». Antonio Machado hablaba de que «Hoy es siempre todavía», añadiendo «toda la vida es ahora/ Y ahora/Ahora es el momento de cumplir/ las promesas que nos hicimos/ Porque ayer no lo hicimos/ porque mañana es tarde/ ahora». Hemos perdido mucho tiempo, pero eso no nos debe justificar el ahora. Ahora es el momento, ahora y no podemos, ni debemos, perder el tren. Tenemos que estar a la altura de los tiempos.

Bill Gate dice que «la mayoría de las personas sobrevaloran lo que pueden hacer en un año e infravaloran lo que pueden hacer en diez». Cada año por sí solo no es definitivo, pero acumulados pueden transformar radicalmente la sociedad y hay momentos que un grado más hace pasar el agua de líquida a gaseosa y la transformación es total. Si miramos para atrás, Badajoz ha cambiado mucho en los últimos años, si identificamos cada año ninguno parece haber sido significativo. En las últimas columnas he planteado 10 retos para el 2018, probablemente ninguno de ellos será determinante para el futuro de la ciudad, todos ellos juntos pueden provocar un cambio significativo o acumular cambios para transformar la ciudad. Hoy es siempre todavía y como no lo hicimos ayer, tenemos que hacerlo hoy. Hay que estar a la altura de los tiempos, y no puede ser ahorita, tiene que ser ahora, porque mañana es tarde.

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