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la atalaya

Alcantarillas

Fernando Valdés Fernando Valdés
12/02/2018

 

A primera vista podría parecerlo, pero no voy a hablar de política. Ni siquiera municipal. Resulta que en los yacimientos arqueológicos urbanos excavar las antiguas alcantarilla, amortizadas hace mucho tiempo, es una fuente inagotable de información. La materia orgánica desaparece y quedan solo objetos de uso cotidiano –metales, vidrios, cerámicas- que, al romperse, se arrojaron por los sumideros.

Hace días estuve estudiando una pieza recogida en una alcantarilla del palacio de Medina Azahara. De la zona más noble de la ciudad árabe: las habitaciones privadas de un hayib –primer ministro- de al-Hakam II. Es la diminuta tapadera de un frasco de cristal de roca, objeto rarísimo, y de enorme valor, en su momento.

Se rompió y alguien la arrojó a la red de desagües del palacio. Cuando el califato se hundió, la ciudad fue saqueada y la soldadesca beréber se llevó todo lo que encontró a su paso. Pero la red de saneamiento quedó intacta en el subsuelo. Ya no corría agua y el antiguo material, hoy arqueológico, quedó fosilizado.

En Badajoz pudimos excavar hace años dos alcantarillas: una, en las inmediaciones del Hospital Militar; otra, en la ahora muy descuidada ladera oriental de la Alcazaba. En la primera apareció un vidrio soplado y tallado que procedía del alcázar taifa. El proceso había sido semejante al del yacimiento cordobés.

Quizás era una importación oriental o, tal vez, procedía de Córdoba; no tenemos noticias, ni restos, de hornos de vidrio en Batalyaws. Su calidad es extraordinaria y formó parte de una botellita para perfume.

La otra cloaca recogía los vertidos de parte del Arrabal Oriental. Estaba peor ejecutada que la primera, pero su contenido estaba sellado y aportó una enorme información sobre las cerámicas locales del período taifa. Permitió, incluso, hacer análisis de microscopía de barrido para demostrar que las cerámicas descubiertas en la Puerta del Pilar y las del propio Arrabal procedían de un centro de fabricación común. Todo esto está ya publicado. Luego no nos vengan con milongas de que han aparecido alcantarillas y se han destruido porque carecían de interés arqueológico. Eso creen los que no saben. ¿Conocen algún caso en el que se haya procedido así?

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