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Diego López Garrido SECRETARIO DE ESTADO PARA LA UNION EUROPEA : "No hay ninguna conspiración contra España detrás de la crisis del pepino"

AITOR FERNANDEZAITOR FERNANDEZ
04/06/2011

 

Seguramente ha vivido una de sus semanas más ajetreadas desde que llegó al Ministerio de Asuntos Exteriores en abril del 2008. Como secretario de Estado para la Unión Europea, le ha tocado gestionar --en coordinación con los ministerios de Sanidad y de Medio Ambiente-- la crisis abierta en el sector hortofrutícola por la vinculación hecha desde Alemania entre los pepinos de origen español y la bacteria E.coli , que ya ha originado la muerte de una veintena de personas en el país germano. Ayer López Garrido estuvo en Cáceres para participar en unas jornadas sobre ciudadanía y UE, organizadas por la Fundación Cives. Antes de inaugurarlas hizo un hueco a EL PERIODICO para defender la gestión del Gobierno español frente a este conflicto agroalimentario.

--El sector hortofrutícola cree que el Gobierno ha actuado con lentitud frente a las acusaciones sin pruebas de Alemania.

--El Gobierno ha actuado inmediatamente. Hemos estado en contacto en todo momento con las autoridades sanitarias europeas, desde el primer minuto. Y empezamos inmediatamente a contrarrestar las acusaciones del Gobierno de Hamburgo, defendiendo que no había fundamento objetivo, y procedimos a encargar análisis. En todo momento hemos estado en contacto con la Comisión Europea (CE). Yo me encargué de esa labor y le transmitimos a la UE que no había razón para que ningún país bloquease los flujos de mercancías. De hecho, ningún gobierno europeo ha emitido orden administrativa de prohibir los productos españoles. Son entidades privadas las que deciden anular los pedidos.

A partir de ahí tuvimos que esperar al resultado de los análisis finales, que el martes y el miércoles acreditaron que la bacteria no está vinculada con los pepinos españoles. Luego exigimos a la UE que levantase la alerta sobre estos productos y lo hizo inmediatamente. La reacción del Gobierno ha sido inmediata y ajustada al protocolo.

--¿Si el Gobierno hubiera sido más contundente en sus acciones ante Alemania y la UE, como reivindican el PP y el sector, el impacto sobre las exportaciones españolas habría sido menor?

--Desde el primer minuto dijimos que no había razones objetivas que justificasen la paralización del flujo de productos españoles a Alemania y al resto de Europa. Desde el primer minuto dijimos a Alemania que estaban haciendo acusaciones sin fundamento. Durante esos días hablé con mi homólogo aleman, con parlamentarios de ese país y les transmití la queja formal del Gobierno por lo que han hecho sus autoridades. Desde el primer minuto les trasladamos que su actitud era inaceptable.

--Pero los daños han sido millonarios para los productores.

--Aquí hay dos cosas. Primero, Alemania tiene un problema sanitario sin precedentes. Están muriendo decenas de personas y miles están infectadas gravísimamente. Y segundo, se trata de evitar los máximos daños económicos para la agricultura española. Eso se evitaba teniendo cuanto antes los análisis, se obtuvieron y a partir de ese momento la CE levantó la alerta. A partir de ahí, como le hemos exigido a su gobierno, Alemania tiene que colaborar con España para restituir la confianza en los productos españoles. La respuesta alemana ha sido positiva y hemos planteado esta reivindicación también ante los organismos comunitarios. El Gobierno ha hecho lo que debía. Ahora se trata de mirar hacia delante y preparar las compensaciones correspondientes de la UE, la CE y Alemania. En eso trabajamos.

--Compensaciones y... ¿algo más? Por ejemplo: responsabilidades, acciones judiciales...

--Estudiamos esas posibilidades y de ahí la conversación que ayer --en referencia al jueves-- mantuvieron Merkel y Zapatero. Ella ha ofrecido su colaboración para facilitar las ayudas y compensaciones pertinentes. Y las responsabilidades se estudiarán en próximas reuniones a nivel europeo.

--Además de a Alemania, hay que mirar a la UE. Ha fallado el protocolo del sistema comunitario de alerta sanitaria.

--Habrá que estudiarlo, pero ahora mismo lo más grave son las personas que están falleciendo.

--¿Hay temor por parte del Gobierno y de la UE a que el problema se extienda y la bacteria pueda llegar a España?

--El foco está localizado en Hamburgo. Hay preocupación. Al no saber cuál es el origen real, todas las hipótesis están sobre la mesa.

--Tras esta crisis agrosanitaria, ¿puede haber algo más, algún interés económico?

--No. No hay ningún tipo de conspiración económica. No es solo un problema español. Es un problema europeo y uno de los países más perjudicados, por atribuir a España precipitadamente el origen del mal, es Alemania.

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