Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Moda

La pacense Marina Conde rinde homenaje a la piscina de sus padres en la Fashion Week Madrid

La Condesa trajo a la pasarela madrileña una colección alegre, jovial y divertida basada en la piscina que regentaron sus padres en Badajoz

Carmen Martín e Inmaculada tapia - Efe
12/07/2018

 

Marina Conde, directora creativa de La Condesa, debutó ayer en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid con "Piscina Conde", una colección en la que rinde homenaje a su familia, que abrió la primera piscina pública en Badajoz, la cual por la noche se convertía en salón de baile. Sin perder su porte aristocrático. La Condesa trajo a la pasarela madrileña una colección alegre, jovial, divertida, cuajada de flotadores y sombrillas, con la que ha querido recrear su propia estética piscinera.

"Los veranos de mi infancia los pasé en ese negocio familiar: mantengo en la retina la luz y el color de esos días", explicaba ayer la diseñadora antes de comenzar el desfile. Y con esos recuerdos de la década de los ochenta y noventa traducidos a su propio lenguaje, La Condesa ha construido su "estética piscinera", con unos diseños femeninos alegres, divertidos y con un toque rebelde.

La diseñadora revive su "feliz infancia" creando estampados con flotadores y sombrillas, algunos con la vista aérea de la piscina y otros con los dibujos de los manteles de pícnic, una grafía que llevan a muchísimas prendas de la colección. Se han visto prendas plisadas y bordados de nido de abeja en las propuestas de día, mientras que las lentejuelas, los brillos y el lamé se han hecho dueños de la noche.

El éxito y la fórmula que le funciona a La Condesa son sus chaquetas de inspiración militar y a modo de recordatorio ha cerrado el desfile en una docena de diseños con potentes bordados, un trabajo que elaboran artesanos de Toledo, Valladolid y Madrid.

Si en su última colección Ailanto, bajo la creatividad de los hermanos Aitor e Iñaki Muñoz, se inspiraba en Fortuny, ahora estudian la obra de Rene Lalique, el escultor de la luz, una figura decisiva en el "art nouveau", para confeccionar su colección de la primavera-verano 2019. Los diseñadores han trasladado la obra de este joyero que elevó el cristal a los altares del lujo a su nueva propuesta, llena de matices luminiscentes, mediante estampados botánicos. "Hemos trabajado la figura femenina superponiendo tejidos", ha explicado Aitor Merino, quien cuenta que en este desfile hay un guiño al jardín del Edén, de ahí que los tejidos transparentes se contraponen con los satinados.

Sobre la pasarela se vieron ayer prendas longilíneas, muy verticales y fluidas. Es un trabajo más liviano, no hay tanta superposición como en otras ocasiones, "son prendas que funcionan por sí solas", justifica Merino.

Los verdaderos protagonistas de esta luminosa y alegre propuesta han sido las gasas, organzas y bámbulas que dibujan y cubren la figura femenina con dulces vestidos, en ocasiones acompañados de pamelas con mosquiteras, una bucólica imagen que nos traslada a un extraordinario jardín.

Los estampados botánicos, llenos de matices y texturas, son sello y garantía de esta firma, que ha traído a la pasarela madrileña prímulas que se esconden entre frutas rojas, un tejido que se suma a su archivo de tejidos, con el que "muy pronto vamos a debutar en el textil de hogar".

El agua, el brillo del sol y los días estivales son el hilo conductor de la colección de Marcos Luengo, una propuesta que vertebra con los colores que se reflejan sobre el agua, el azul, el rojo, el verde hielo o los tonos más beiges y tostados que recuerdan la arena del desierto.

Un trabajo en el que los estampados bucean hasta las profundidades del océano para imprimir y bordar erizos, algas y corales de una manera sutil.

Sus patrones habituales de líneas rectas y poco ceñidas a la silueta ceden paso "a cinturas más marcadas", gracias a prácticos fajines de cuero o bordados en plata con bolsillos extragrandes.

"He planteado una evolución de líneas presentando unas prendas que se pueden lucir tanto de día como de noche", explica el diseñador asturiano, que apuesta por la versatilidad en su costura y se apoya en el "cambio de complementos" para llevarla a cabo, con el trabajo en el cuero como su punto fuerte.

Las noticias más...
Deshacer Previsualizar antes de guardar Guardar CMS desarrollado por: CMS desarrollado por DiCom Medios, S.L.