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ENTREVISTA AL COMENTARISTA DE FÚTBOL

Michael Robinson: "Los futbolistas piensan sobre todo en no cagarla"

Mónica Marchante entrevista a su compañero de retransmisiones televisivas sobre el 'clásico'

EL PERIÓDICO
22/12/2017

 

Con Michael Robinson he compartido retransmisiones televisivas desde hace casi 15 años, entre ellas un sinfín de clásicos. Esta vez lo tengo enfrente para escuchar sus reflexiones sobre los Madrid-Barça, el fútbol en general y sus protagonistas. Hablo con Michael poco después de que recoja el Premio Vázquez Montalbán de periodismo.  

–¿Cuántos ‘clásicos’ lleva? 
–No tantos como años en Movistar /Canal+. Al principio no los televisábamos. Pero recuerdo bien el primero. Hicimos una previa de nueve horas desde Barcelona. Estábamos muy nerviosos en un hotel de la plaza de Catalunya, entrevistamos a Kubala. Recuerdo cómo le brillaban los ojos.Me dijo que hacía 15 kilometros cada mañana en bici, que jugaba al tenis, que paseaba... Cuando fui a despedir a su hija me explicó que todo eso era solo un recuerdo lejano que su alzheimer situaba en el presente.Entonces le abracé. Fue quizás su última entrevista. Poco tiempo después murió. 

–El clásico es un derbi que se ve en todo el mundo. 
–Pero algunos jugadores en vez de pensar que van a mostrar al mundo lo grandes que son, piensan sobre todo en no cagarla. Muchas veces hay demasiado miedo a perder. Una derrota puede suponer una depresión deportiva.

–El Real Madrid no puede pensar en el empate
–El Madrid suele llevar por delante los partidos muy importantes. Sin embargo, en el pasado reciente y no tan reciente, el Madrid ha sido capaz de no gozar del balón pero de tener una pegada mortal. El Barça ha tenido el balón y luego…¡zas! Sin embargo, este Madrid que sedujo al mundo ganando liga y Champions fue por primera vez en años un equipo al que daba gusto ver. Tocaba el balón y no estaba pendiente de esa pegada, disfrutaba llevando la iniciativa. El Madrid tiene ahora menos pegada pero potencialmente mucho más fútbol. Modric disfruta con el balón, Isco vive a través de él. Si el Barça le quita el balón, no estoy seguro que tenga aún esa pegada letal de antes. 

–¿Fue en los primeros años de Guardiola cuando más diferencia hubo entre Barcelona y Real Madrid?
–Sí. Recuerdo al Madrid defendiendo en su propia cancha e intentando contragolpear en el Bernabéu como única forma de intentar ganarle. Debió ser muy frustrante para sus futbolistas, gente de primer orden mundial a quienes se les ponía a defender. El mensaje era que no podían tutearles. Debía ser humillante para ellos. Recuerdo que cuando el Barça lo bordaba con Guardiola se decía que había muchas más maneras de jugar al fútbol. Curiosamente, el año pasado el Madrid ganó Champions, Liga y Supercopa eligiendo jugar casi como Guardiola. Entonces ya les gustó más. El Barça llegó a crear un problema de identidad en el Real Madrid. El éxito en trofeos y estética les hizo mucho daño. El dominio del Barça dejó al Madrid buscando algo que no hallaba.

–Pero Mourinho sí logró acercar mucho las distancias en el último año…
–Pero siempre era absorber y atacar.El derbi de hoy es sobre el balón. Será un gesto de mala suerte si el equipo que lo ceda acaba ganando.

–¿Con Modric cambió la dinámica del Real Madrid?
–No, fue con la llegada de Zidane al banquillo. Ganaba y además jugaba bonito, no tenía que rendir cuentas a nadie. Empezó a poner suplentes, James, Asensio…, y bordó el futbol la pasada temporada. El mensaje era que le gustaba jugar al futbol, que no quería encorsetar a los jugadores. Gustó y además ganó. En el Barça se fue Neymar y parecía que la era había cambiado. Y sin embargo no se ha producido pese a lo que parecía. Le doy vueltas y no hallo el por qué. Zidane no ha hecho nada diferente al año pasado. No creo que incida la lesión de Bale. Algunos futbolistas clave no están a la altura esperada, pero no se ha cambiado el sistema. No sé por qué Benzema está viviendo una pesadilla, ni por qué Cristiano parece estar en el otoño de su carrera. Entiendo a Zizou cuando dice que el balón no entra y eso es lo que pasa. Es un Madrid muy vulnerable pero…¡qué peligroso es el Madrid cuando es vulnerable!

–¿Cuál es el mayor baño que recuerda?
–El 2-6. Además, en el Bernabéu. Recuerdo haber hablado tras ese partido con Xavi Hernández y decirme que nunca, nunca había disfrutado tanto como aquel día. Jugó casi con la sonrisa de quien es tan superior y le sale todo. El 50% de los futbolistas son inseguros, tienen pesadillas. Rara vez en la vida encuentras jugando esa sensación de decir: ‘qué buenos somos’. Y ese día lo sintieron los futbolistas del Barça.


–¿Y qué me dice del marcaje de Puyol a Figo que le consagró?
–Puyol era el estandarte que representaba a Catalunya frente al enemigo público número 1. Nosotros en El Día Después medimos los decibelios y equivalieron al sonido del despegue de un Jumbo. Aquello debió ser una pesadilla para Figo por doble motivo. Por cierto, hablando de sonido, yo debo ser el primer comentarista sustituido en un Madrid-Barça. Me quedé afónico a medio partido y claro, entre mi castellano inglés y la afonía, Carlos Martínez en el descanso quiso evitar más sufrimiento a mi y a la audiencia y me dijo que lo dejase. ¡No creo que le haya pasado eso a nadie más que a mi!

–¿Le molesta la politización de los clásicos?
–¿Por qué no pueden los futbolistas hablar sobre lo que sienten? Estamos tan tristes y cabreados que creo que este derbi tiene unas connotaciones mucho más difíciles. Es una situación incómoda. A mi no me molesta que mi rival sienta algo que yo no puedo sentir. El aficionado madridista ve al Barça como un equipo independentista. Basta que Piqué pida el derecho a decidir para que se le critique. Le silban con la selección, en todos los campos… Pero no entiendo por qué no puede Piqué expresar lo que siente. Yo no concibo una España sin Catalunya, pero si el Barça viene al Bernabéu se le recibe con ira. Espero no oír a quienes silban al Barça decir que no se debe mezclar deporte con política. Como mínimo es paradójico e hipócrita.

–¿Su foto de Messi en un clásico?
–Basta ya de comparaciones Leo-Cristiano. El portugués es un formidable futbolista. Creer que son parejos por tener ambos cinco Balones de oro es un grave error. Cristiano es uno de los mejores delanteros que ha dado el fútbol. Pero Messi es otra cosa. Porque yo no sé dónde juega Messi al fútbol. Ese chico está tan cómodo organizando el centro del campo… Recuerdo el baño que recibió el Barça en Sevilla el año pasado hasta que Leo se puso a bajar a organizarlo todo desde el centro del campo. Leo lo hace todo. A Cristiano no le veo nunca bajando a pedir el balón para organizar y repartir juego. ¡No lo veo! Es un gran delantero. El otro es el mejor futbolista que yo haya visto nunca en mi vida. Y lleva más de una década siéndolo.

–¿Le ha visto hacer algo como lo de Sevilla frente al Real Madrid?
–Sí. Le he visto marcar goles él solito cogiendo un balón inocuo en el círculo central.Cristiano es un atacante. Messi es un futbolista. No admiten comparación. Aunque entiendo que lo de los Balones de Oro pueda ser un entretenimiento, sobre todo para el aficionado.

–No le ha ido mal al Madrid en la Champions en la ‘era Messi’…
–Se me ocurrió decir en los primeros meses de  Guardiola que era el mejor equipo que yo había visto. Al poco me crucé con Pep y me dijo: ‘Te lo agradezco pero, por favor, no vuelvas a decir esto porque aún no hemos ganado nada’. Y no es así, porque aunque no se tenga un trofeo en la mano, la admiración general es mucho más importante. Los resultados mienten. El Barça marcó una época no por los resultados, sino por un rendimiento continuo. En fútbol no siempre gana el mejor, pero a la larga acaba ganando el mejor.

–¿Cuál es la identidad del Real Madrid? Debe ganar, ¿pero cómo?
–El juego con el que acabó la temporada es sostenible. Yo estaba equivocado porque pensaba que ese Madrid iba a perdurar. Pero hay algo que me gusta de Zidane: aún no ha pulsado el botón de pánico. El balón no entra y el equipo ha perdido exuberancia en su juego, pero yo no arrojaría la toalla. Había encontrado lo anhelado durante años. Zidane dio con lo que estaba buscando. Y creo que debe insistir en esa idea.

–¿Por qué no vemos al Asensio que asombró a todos?
–Yo no sé cómo está, no lo vemos porque no juega. Yo le pondría. Es el mayor talento español que he visto en mucho tiempo. Tiene más registros que Isco, que es extraordinariamente talentoso. A Isco le puedes anular.Con Asensio es más difícil, tiene desborde, dribla, tiene remate, visión de juego… Está destinado a ser grande pero me preocupa que no juegue este año. Habrá una razón, pero a mi se me escapa.

–Y Iniesta sigue ahí…
–Es un Zidane en pequeño, un Frank Sinatra sin aspavientos. El futbolista más delicioso que he visto después de Zidane. Le veo hacer controles, driblar y me recuerda al cisne, que ves el cuello largo y elegante pero por debajo del agua hay un par de patas que no se ven. Tengo mucha suerte de haber vivido de cerca la carrera de Andrés Iniesta. Es incapaz de jugar mal al fútbol, no sabría hacerlo. Luis Enrique no le dio descanso, le oxidó. Además sabe envejecer bien. Los primeros cinco metros en el fútbol los recorremos con la cabeza, no con el cuerpo. Él es rapidísimo ahí. Y eso es fundamental.

–¿Quién ha dominado desde el banquillo los clásicos?
–Pep ha sido el mejor, aportó buen gusto, atrevimiento, convicción... Fue hasta talibán en algunos momentos, pero el futbolista necesita creer en algo aunque no gane. Recuerdo unas jugadas en las que los centrales se abrían. Parecía arriesgado e innecesario. Era un Cruyff 2.0. En Inglaterra no han visto un futbol tan brillante basado en un balón desde el Liverpool de mi época. Está evangelizando el fútbol inglés y eso es muy complicado. No gana, aplasta. No le tose nadie. Es alucinante, para los ingleses es un Dios. Ir allí a proponer un futbol en contra de lo establecido desde 1800 y pico y lograr el consenso generalizado que ha logrado tiene un enorme mérito. Ha enseñado a los inventores del fútbol cómo se juega a esto. 

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