La Crónica de Badajoz | Viernes, 31 de marzo de 2017

EL SEPRONA DESMANTELA UN NEGOCIO IRREGULAR DE TRAFICO DE ANIMALES TRAS SEIS MESES DE UNA INVESTIGACION QUE SIGUE ABIERTA.

Hallados cien cachorros congelados en un centro ilegal de venta de perros en Cáceres

El propietario está en libertad con cargos por varios delitos. 6 clientes denunciaron irregularidades y la Junta le multó e

G. MORAL G. MORAL 24/03/2010

Compraron perros de raza que se murieron al poco tiempo o a los que descubrieron "graves malformaciones". Lo denunciaron hasta en seis ocasiones ante la Guardia Civil y empezó la tarea de los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de Badajoz que hace poco más de una semana descubrió en una perrera ilegal ubicada en el polígono ganadero de Cáceres casi un centenar de cachorros congelados. Con este hallazgo se descubre el entramado que el cacereño Vicente M. M. presuntamente tenía entre manos desde hacía años: un negocio irregular de venta de cachorros con pedigrí que traía desde Eslovaquia a bajo coste y que sufrían grandes malformaciones y precarios cuidados sanitarios. Los cachorros congelados se murieron antes de poder venderlos y los conservaba para poder cambiarlos por otros o recuperar el dinero, estiman los agentes.

El titular de este centro fue detenido y actualmente se encuentra en libertad con cargos. Está acusado de delitos de estafa continuada, intrusismo profesional, falsedad documental y contra la ordenación del territorio, mientras las investigaciones siguen abiertas para esclarecer si también se le podría imputar un delito de maltrato animal, "difícil de demostrar", según un teniente del Seprona, así como posibles irregularidades fiscales, ya que no emitía factura alguna en las transacciones que realizaba. El detenido no estaba autorizado para la venta de animales, ni contaba con los permisos administrativos que precisan las instalaciones que albergan una cierta cantidad de perros y alteraba datos de las cartillas y los microchips. Además, en febrero Sanidad Animal le impuso una multa de 3.000 euros por "poseer un núcleo zoológico sin autorización y no acreditar la vacunación contra la rabia ni la desparasitación".

Antes de la detención del titular de esta explotación ilegal, agentes del Seprona y veterinarios de la Junta de Extremadura registraron la perrera donde hallaron dos congeladores con los animales muertos. Los agentes barajan que estos animales murieron al poco tiempo de su llegada a España y eran congelados para justificar las bajas al proveedor eslovaco. Los agentes también encontraron cartillas sanitarias no válidas, extractos bancarios, medicamentos veterinarios, inyectables y sellos.

También se inspeccionaron 58 jaulas que contenían 75 cachorros de perros de más de diez razas distintas: yorkshire, bulldog francés, bichón maltés, shi tzu, schanauzer y caniches, entre otras. Animales que en países del Este llegan a costar alrededor de 100 euros y que el titular de la explotación vendía por más de 400 en muchas ocasiones y que venían a España sin las preceptivas autorizaciones administrativas. El detenido había movido en un año y sólo por paquetería postal 365.000 euros por la venta de perros, que principalmente hacía a través de internet.

A esta facturación hay que añadir las ventas que realizaba de forma presencial, ya que nun-