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Almendralejo

Una familia denuncia discriminación en la parroquia de San Roque al impedir que dos hermanas hagan juntas la Primera Comunión

La familia defiende que el párroco se refiere a una norma de 2012 que se aplicaría este año, pero que no se tuvo en cuenta el año anterior

Parroquia de San Roque de Almendralejo

Parroquia de San Roque de Almendralejo / EP

Almendralejo

Una familia de Almendralejo ha denunciado públicamente una situación de “discriminación” en la parroquia de San Roque después de que el párroco les haya impedido que sus dos hijas puedan realizar juntas la Primera Comunión en 2027, pese a que, según afirma la familia, este mismo año sí se ha permitido a otras tres familias con circunstancias idénticas. El caso ha generado malestar entre los padres afectados, que han hecho llegar un escrito firmado por el progenitor, Tomás Martínez, exponiendo lo sucedido y pidiendo explicaciones por lo que consideran un trato desigual.

En dicho escrito, Martínez relata que su hija mayor, nacida en 2017, realizará la comunión en 2027, y su hermana pequeña, nacida en 2018, deseaba hacerlo junto a ella. Sin embargo, al acudir a hablar con el párroco, este se negó “en rotundo”, basándose en una norma interna de 2012 que determinaría que cada niño debe esperar su curso correspondiente. La familia asegura que, pese a esa justificación, la norma “no se aplica por igual”, puesto que para 2026 existen tres casos aprobados en los que hermanos menores comulgarán con los mayores en esta misma parroquia.

Ante la negativa, la familia buscó información en otras parroquias de Almendralejo y localidades cercanas, donde, según explican, se les indicó que no existe impedimento real para que ambas niñas puedan celebrar el sacramento juntas. Con estos argumentos volvieron a solicitar una explicación coherente al párroco de San Roque, pero aseguran haber recibido nuevamente la misma respuesta: la norma de 2012.

Tomás Martínez denuncia las consecuencias emocionales que esta situación está causando en sus hijas y afirma que la actitud del sacerdote las deja “sin hacer la comunión porque él no quiere”. Añade que las niñas preguntan por qué a algunos compañeros sí se les permite y a ellas no, algo que considera “una discriminación total”.

El escrito concluye con una reflexión crítica hacia la imagen que la Iglesia proyecta con decisiones como esta: “Sinceramente no sé qué imagen quieren vender de la Iglesia, pero ésta desde luego no es la correcta, y menos para conseguir acercar a los jóvenes.”

La familia espera que el caso pueda reconsiderarse y que se establezcan criterios transparentes y equitativos para todas las familias de la parroquia.

Puestos en comunicación con el párroco de San Roque, Nacho Pérez, efectivamente se remite a la norma interna de 2012 y la necesidad de hacer bien las cosas.

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