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Almendralejo

Los Reyes Magos apuestan ya por ser más prácticos en Almendralejo

Los almendralejenses se han lanzado a por compras de última hora tanto en el comercio local de proximidad como a través de Internet y una de las conclusiones más evidentes es que se apuesta más por los regalos utilitarios y prácticos por encima de los regalos ‘estrellas’ más rimbombantes

Vecinos de Almendralejo comprando en la calle Francisco Pizarro, arteria comercial.

Vecinos de Almendralejo comprando en la calle Francisco Pizarro, arteria comercial. / Rodrigo Morán

Almendralejo

Las semanas previas a la llegada de los Reyes Magos vuelven a convertir el comercio local en un termómetro claro de las costumbres de consumo. En Almendralejo, el ritmo de las compras navideñas refleja una tendencia cada vez más marcada, ya no existen los regalos estrella que lo copan todo, sino que hay una búsqueda más práctica, más pensada y adaptada a las necesidades reales del día a día. Los regalos prácticos.

Así lo explica Paco de Vega, gerente del Centro Comercial El Zamorano, un establecimiento con más de un siglo de historia en la ciudad, desde 1907, que en estas fechas vuelve a situarse como uno de los puntos de referencia para quienes apuestan por el comercio de cercanía. «Antes había productos que destacaban por encima del resto; hoy no existe ese regalo estrella como tal», reconoce. El comportamiento del consumidor ha cambiado y, con él, la forma de comprar.

El contexto actual está marcado por la convivencia de dos perfiles muy claros. Por un lado, el consumidor digital, acostumbrado a comparar precios y productos a través de internet y redes sociales. Por otro, un público que sigue valorando la experiencia física de compra: ver, tocar, probar y recibir asesoramiento personalizado. «El perfil más habitual sigue siendo el de la persona que quiere que le expliquen el producto, que lo pueda tocar y disfrutar antes de comprarlo», señala De Vega, subrayando uno de los principales valores del comercio tradicional.

En este equilibrio entre lo digital y lo presencial se mueve El Zamorano, que desde hace tres años cuenta con página web y ha reforzado recientemente su presencia en redes sociales. Facebook, Instagram y, más recientemente, TikTok se han convertido en escaparates complementarios donde no solo se muestran productos, sino también el lado humano del negocio. «Intentamos ser nosotros mismos los que enseñamos el producto, que la gente nos ponga cara y sepa qué tipo de artículos tenemos y qué calidad ofrecemos», explica. Los vídeos promocionales protagonizados por los propios trabajadores buscan precisamente reforzar esa cercanía que distingue al comercio local frente a las grandes plataformas. No son los vídeos más sofisticados, y ellos lo saben, pero le ponen caras reales al producto y a quiénes se lo venden. Y esa es una diferencia cualitativa en los actuales tiempos.

Los regalos favoritos

De cara a Reyes, el abanico de productos que se compran es amplio y diverso. Moda para hombre y mujer, con tallas y estilos para todas las edades, desde jóvenes de 16 años hasta tallas grandes, sigue teniendo su espacio, al igual que los artículos de hogar, decoración, colchonería y electrodomésticos. Sin embargo, la tendencia general apunta a regalos funcionales, pensados para el uso cotidiano. «Vendemos muchas maletas, pensando en familiares que viajan; electrodomésticos de cuidado personal y del hogar; cosas del día a día como cafeteras, que siempre han sido muy habituales», enumera el gerente.

A estos se suman otros productos clásicos de estas fechas, como albornoces, mantas o ropa, artículos que no buscan sorprender tanto como resultar útiles. En este contexto, los regalos tecnológicos que hace unos años acaparaban la atención han perdido protagonismo. «Ya no pasa como antes, cuando un producto concreto se ponía de moda, como los aspiradores inteligentes o los relojes inteligentes», apunta De Vega. Aun así, hay excepciones: «Ahora mismo, lo que más se está vendiendo son los moldeadores del pelo», reconoce, situándolos como uno de los artículos más demandados en esta campaña.

Más allá de las cifras, el comportamiento del consumidor refleja una compra más meditada. Se regala menos por impulso y más pensando en la utilidad, en cubrir una necesidad concreta o en acertar con algo que realmente se vaya a usar. Un cambio que, en palabras del propio gerente, se nota especialmente en estas fechas, cuando muchas familias reparten su presupuesto entre varios regalos pequeños en lugar de apostar por uno solo. Todavía habrá alguno con compras pendientes. Que no le pueda el impulso.

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