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Almendralejo

La ‘Levantá’ de toda una vida: un sueño hecho realidad

Víctor Manuel García Vivas realizó el pasado fin de semana el denominado Pregón del Costalero de la Semana Santa de Almendralejo, un acto repleto de emoción en la iglesia de la Purificación

Víctor Manuel García Vivas durante su pregón en la iglesia de la Purificación.

Víctor Manuel García Vivas durante su pregón en la iglesia de la Purificación. / EP

Almendralejo

Con ocho o nueve años ya vestía la túnica de nazareno en la Hermandad de la Merced. Hoy, casi dos décadas después de su primera levantá como portador y tras haber sido el encargado de pronunciar el Pregón del Costalero 2026, Víctor Manuel García Vivas sigue sintiendo los mismos nervios bajo el paso.

Su historia está ligada al barrio y a su hermandad. Creció viendo salir al Santísimo Cristo de la Merced y María Santísima de la Merced por calles que conocía de memoria y viviendo la Semana Santa desde dentro. Primero como nazareno y, a los 16 años, dando el salto definitivo a la trabajadera. «Tenía muchas ganas de vivir la experiencia. Para mí era algo nuevo y lo esperaba con muchísima ilusión», recuerda.

Aquella primera vez fue de la mano de su capataz, Manolo, a quien recuerda con especial cariño. Los nervios estaban ahí, inevitables. “»Eran muchos nervios, pero mis compañeros me ayudaron a estar tranquilos». Ese apoyo, asegura, es fundamental debajo de un paso, porque si algo tiene claro el pregonero es que el costalero nunca camina solo.

Han pasado 17 años desde entonces. Diecisiete Semanas Santas bajo María Santísima de la Merced y también formando parte de la cuadrilla del Santísimo Cristo del Amparo. Dos imágenes, dos cuadrillas, pero una misma forma de sentir. Y, pese al tiempo, insiste en que nada se vuelve rutina. «Yo lo vivo todos los años como si fuera la primera vez. El mismo sentimiento de responsabilidad de hacer las cosas bien, los mismos nervios y las mismas ganas».

Evolución

En todo este tiempo ha visto cómo cambiaban las cuadrillas. «Antiguamente había más gente mayor. Luego hubo unos años en los que se pasó un poco peor porque no había tantos costaleros». La transición generacional se notó. Sin embargo, según explica el propio García, en los últimos cinco años la situación ha mejorado. «Entre los grupos jóvenes y las hermandades se le ha dado un pequeño empujón hacia arriba y se nota», explica alguien que anhela y desea que la tónica sea precisamente ésta.

El Pregón del Costalero 2026, celebrado el pasado sábado en la iglesia de la Purificación de la ciudad, estuvo cargado de emociones, vivencias y sobretodo mucha fe. El pregonero animó a no perder «ni la herencia ni la esencia costalera». Reconoce que antes de subir al atril estaba bastante inquieto, aunque no nervioso en exceso. «Estaba tranquilo porque iba a contar lo que realmente siento yo debajo de un paso. He contado mi vida y cómo he vivido todo este tiempo».

En su intervención tuvo un recuerdo especial para los capataces. «Son gran parte de lo que recuerda un costalero». No quiso dejarse a ninguno en el tintero y mencionó a todos los que han marcado su camino. También a los compañeros que han compartido trabajadera y momentos que solo se entienden desde dentro.

El acto estuvo amenizado por Armonía Ambiental y sirvió también para entregar los premios del concurso de fotografía a Emilio Hernández Barroso y Francisco Javier Campos González. Además, la jornada cofrade continúa con la clausura de la Exposición Cofrade en la Eucaristía de las 13:00 horas en la Parroquia de Nuestra Señora de la Purificación.

Presente y futuro

García Vivas asegura que esta Semana Santa la vivirá con los mismos nervios de siempre, aunque con un punto más de responsabilidad tras el nombramiento. Pero cuando suene el martillo y el paso se levante, todo será igual que hace 17 años.

A los más jóvenes les lanza un mensaje claro: «Que disfruten, que sean buenos compañeros debajo de un paso y que tengan mucho respeto por lo que llevan arriba. Sin perder la fe, todo va a ir perfecto».

Y así, año tras año, sigue encontrando su sitio en el mismo lugar, bajo el paso, donde dice que todo cobra sentido. La historia de Victor Manuel García es la de un enamorado del mundo cofrade que ha visto cumplido un sueño de toda la vida. Y no por el reconocimiento, sino por hacer cada año lo que más le apasiona. n

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