Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Almendralejo

La falta de transparencia y de mano de obra, los grandes problemas de la uva en Tierra de Barros

La vendimia arranca en Tierra de Barros con una cosecha prometedora, que se incrementa en un 10% con respecto al pasado ejercicio, pero marcada por la incertidumbre actual del mercado del vino

Un trabajador de la vendimia en una campaña anterior con el día amaneciendo en Tierra de Barros.

Un trabajador de la vendimia en una campaña anterior con el día amaneciendo en Tierra de Barros. / LC

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Almendralejo

La vendimia vuelve a llamar a las puertas de Tierra de Barros. Como cada año, la llegada de agosto marca el inicio de una de las campañas agrícolas más importantes para la comarca. En este 2026, las perspectivas en el campo invitan al optimismo. Las lluvias registradas durante el otoño y el invierno han permitido que el viñedo llegue a la recolección en un excelente estado vegetativo y las previsiones apuntan a una cosecha aproximadamente un 10% superior a la de las últimas campañas, tanto en variedades blancas como tintas. Sin embargo, esa buena noticia contrasta con una realidad que sigue preocupando al sector: el mercado del vino continúa sin responder y la rentabilidad de las explotaciones vuelve a estar en el punto de mira.

Así lo explica Juan Antonio Álvarez Lázaro, agricultor, directivo de la Comunidad de Labradores y de APAG Extremadura Asaja. Aunque las dos olas de calor registradas al comienzo del verano han reducido ligeramente la producción, asegura que no han comprometido la calidad de la uva. «No ha habido plagas ni problemas importantes y la calidad será muy buena», afirma. Sin embargo, insiste en que el principal problema no está en el campo, sino en el mercado. «Vendemos nuestros productos a precios muy bajos y el consumo de vino sigue disminuyendo», lamenta. A ello se suma un contexto internacional complejo que dificulta las exportaciones y mantiene una fuerte presión sobre los precios, impidiendo que la recuperación productiva se traduzca en una mejora de los ingresos de agricultores y bodegas.

Las dificultades no terminan ahí. La falta de mano de obra vuelve a convertirse en uno de los principales retos de la campaña. Pero la preocupación del sector va mucho más allá de este año. Cada vez son más visibles las parcelas abandonadas en el paisaje de Tierra de Barros, una imagen impensable hace apenas una década. La escasa rentabilidad, el incremento constante de los costes de producción, la falta de relevo generacional y las dificultades para encontrar personal están llevando a muchos agricultores a abandonar la actividad. «Sí, existe peligro», reconoce Álvarez, convencido de que el mayor desafío no es producir uva, sino conseguir que las explotaciones familiares sigan siendo viables.

Más voces

A estas reivindicaciones se suma JATIB (Jóvenes Agricultores Tierra de Barros), que ha reclamado a bodegas e industriales que publiquen los precios de la uva antes del inicio de la vendimia mediante las tablillas, permitiendo así que los agricultores puedan decidir con información suficiente el destino de su producción. La organización advierte de que esta campaña la uva destinada a cava podría sufrir una importante depreciación, por lo que considera imprescindible conocer las condiciones económicas antes de entregar la cosecha. «No pedimos privilegios, pedimos transparencia, respeto y precios dignos acordes con los costes de producción», defienden desde JATIB. n

Tracking Pixel Contents