De imbornales y redes de saneamiento en lo que va de año

Aqualia extrae más de 2,4 millones de litros de residuos de alcantarillas en Badajoz

El fin es desatascar las rejillas para que cuando llueva evacuen el agua de la calle correctamente

Una de las actuaciones de limpieza en la estación de bombeo norte.

Una de las actuaciones de limpieza en la estación de bombeo norte. / Ayuntamiento

Redacción

El ayuntamiento de Badajoz,a través de la empresa concesionaria Aqualia, ha conseguido extraer más de 2,4 millones de litros de residuos de las alcantarillas y otras instalaciones de saneamiento de la ciudad en lo que va de año. Según se informó ayer en nota de prensa, se prevé que esta cifra aumente hasta los 3,5 millones de litros en lo que resta de 2022.

Asimismo, en estos algo más de ocho meses se han limpiado 12.200 imbornales de los 15.000 existentes en la ciudad, además de colectores de saneamiento y pozos de bombeo, una tarea que se intensifica en esta época con la llegada de las primeras lluvias.

El objetivo de estos trabajos es desatascar estas rejillas y conducciones de agua sucia para que cuando llueva cumplan, adecuadamente, su función de evacuar el agua de la calle y evitar, así, inundaciones, transportando esta agua pluvial a las depuradoras.  

Aqualia aseguró que de ahí la importancia de que no se tiren en el interior de las rejillas de las alcantarillas ningún tipo de desecho, como papeles, chicles o restos de obra. Tampoco que en casa se arroje al inodoro ningún elemento que no sea el papel higiénico, ya que acaban en las tuberías de saneamiento taponándolas. Los residuos que se encuentran con más frecuencia en las tuberías de saneamiento son las toallitas húmedas.

Estos residuos se sacan con los camiones de saneamiento mediante succión, ayudado en el arrastre hacia el punto adecuado con una tobera que impulsa agua a gran presión. En el caso de las rejillas de los imbornales la limpieza se completa de manera manual. Los trabajadores acuden con un vehículo en el que van depositando todos los residuos que se llevan después a un vertedero. Luego insertan agua en del imbornal para ver su funcionamiento. De esta manera, rejillas, tuberías y bombeos, recuperan su capacidad hidráulica de transporte para desaguar el agua de lluvia.

Aqualia analiza cuáles son las zonas más afectadas y en las que hay que limpiar con más frecuencia. El ayuntamiento reiteró la necesidad de hacer un uso responsable del sistema de saneamiento y recordó que la empresa dispone de un teléfono gratuito y una app para notificar incidencias.