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las actividades organizadas por el ejército contabilizaron el paso de 250 niños en las primeras dos horas

«Lo mejor de Iberocio es que vengo con mi padre»: La inauguración de la feria congrega a miles de personas

El pasaje del terror, una de las novedades, registró las mayores colas para entrar durante el primer día

La zona dedicada a los niños de entre 0 y 4 años se llenó de niños.

La zona dedicada a los niños de entre 0 y 4 años se llenó de niños. / ANDRÉS RODRÍGUEZ

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Irene Rangel

Irene Rangel

Badajoz

Los niños gritando emocionados, los padres cargando con los abrigos. Los pequeños disfrutando de las actividades, los progenitores de cola en cola. Escenas típicas de Iberocio que ayer volvieron a repetirse en los pabellones de Ifeba. «Lo mejor de Iberocio es que vengo con mi padre todos los años porque se pide el día libre», decía Lorena Santisteban, de once años. «Es como un rito para nosotros». A pesar de que aún no hay datos oficiales, la afluencia de mayores y niños a la inauguración de esta feria volvió a ser masiva.

«Hemos llegado a las once. Venimos el primer día porque pensaba yo que habría menos gente... no se si me he equivocado», confesaba José Luis Barneto, el padre de Ana. Padre e hija aguardaban pacientemente la cola del pasillo del terror, una de las novedades de este año y también una de las actividades más concurridas. «Es que me encanta el miedo», decía la pequeña.

Al otro lado de los 40 metros de longitud, Sergio y Adrián, de diez años, salían del pasaje con la cara descompuesta aunque afirmaban que «no me ha asustado nada. Dentro hay cosas de miedo, un payaso asesino y una monja. He gritado un poco, pero no mucho».

El pasillo del terror apunta maneras para convertirse en la gran novedad.

El pasillo del terror apunta maneras para convertirse en la gran novedad. / ANDRÉS RODRÍGUEZ

Las actividades más populares

Además del pasaje del terror, las actividades más concurridas fueron la realidad virtual, el espectáculo de circo, las videoconsolas y la tirolina de la Brigada Extremadura XI. La cola para deslizarse llegó a alargarse durante más de media hora, haciendo necesario que los monitores entregaran tickets con un horario aproximado de lanzamiento. Más de 250 niños, más sus correspondientes acompañantes adultos, visitaron las actividades organizadas por el ejército en las dos primeras horas de feria.

La tirolina de la Brigada Extremadura XI, una de las más concurridas.

La tirolina de la Brigada Extremadura XI, una de las más concurridas. / ANDRÉS RODRÍGUEZ

Montse Rebolledo es una de las monitoras al cargo de un taller educativo que se hace en colaboración con la facultad de Educación de la Uex. «Soy estudiante de cuarto. Nos invitaron a participar y solo pudimos decir que sí, si es que nosotros queremos ser profesores, ¡cómo no venir!». Decenas de niños pudieron fabricar un volcán con arcilla que ‘entraba en erupción’ gracias a la química. Del pintacaras, otro rincón concurrido de la feria, no paraban de salir pequeñas hadas y muchos Spidermans. Son los maquillajes más demandados este año, explica Elsa, una de las monitoras.

Elsa maquilla a un pequeño unicornio.

Elsa maquilla a un pequeño unicornio. / ANDRÉS RODRÍGUEZ

El stand de David Mata, ‘Dave Design’, ha demostrado interesar tanto a niños como a adultos, «está bien que ya que tenemos que venir, haya cosas para nosotros también», decía Luis Martínez, que acudía con sus dos hijos. La feria de la Infancia y la Juventud... y de sus padres.

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