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Tras la pandemia cayó la venta de diarios y revistas de papel

El Ayuntamiento de Badajoz pone al día los kioscos de prensa y sólo quedarán ocho

Quedaban 17, muchos de ellos sin uso o en mal estado

Los tres fijos de San Francisco y San Andrés se rehabilitarán

Kiosco sin uso en Fernando Calzadilla, que se trasladará a Ronda del Pilar.

Kiosco sin uso en Fernando Calzadilla, que se trasladará a Ronda del Pilar. / S. GARCÍA

Ascensión Martínez Romasanta

Ascensión Martínez Romasanta

Badajoz

De los 17 kioscos portátiles de prensa y chucherías que existían en distintos barrios de Badajoz (de hierro forjado o de chapa) sólo van a permanecer 8. El motivo que subyace en la desaparición progresiva de estos negocios es que tras la pandemia cayó la venta de prensa y revistas de papel. Muchas de estas estructuras llevaban años sin uso o se encontraban en mal estado y están siendo retiradas.

La Concejalía de Vivienda del Ayuntamiento de Badajoz está realizando «un chequeo» del uso y del estado mantenimiento y conservación, según explica la concejala responsable de este área, Ana Casañas. Se están evaluando los kioscos que se encuentran inoperativos, bien porque ha finalizado la concesión, porque se ha jubilado la persona que estaba al cargo o ha renunciado a seguir manteniendo este servicio porque no le resulta rentable, ha desistido por impago o por circunstancias familiares o personales. En algunos casos, se está estudiando el traslado. 

El ayuntamiento ha realizado una revisión de todas estas estructuras, estén en uso o no. Algunos kioscos se han retirado, como es el caso del que funcionaba en la esquina de la avenida de Colón con Santa Marina, junto al Centro de Profesores y Recursos (CPR). Su adjudicatario renunció porque no era rentable la explotación. Como curiosidad, al levantarlo se ha destapado el acerado antiguo, que tendrá que reponerse. También se ha retirado otro de Godofredo Ortega y Muñoz, que estaba en malas condiciones y obstaculizaba el paso. Casañas explica que de las estructuras que se están retirando se han almacenado las partes reaprovechables por si se estropean en los que siguen funcionando.

El kiosco de la esquina de Colón con Santa Marina se ha retirado.

El kiosco de la esquina de Colón con Santa Marina se ha retirado. / A. M. R.

Entre los kioscos portátiles que permanecen está el de la avenida Padre Tacoronte, que es antiguo, pero la persona que lo lleva no quiere jubilarse. El ayuntamiento le ha propuesto cambiarlo por uno de forja, pero prefiere el que tiene ahora. También permanecerá el que funciona en la avenida Carolina Coronado, porque su adjudicatario está dispuesto a continuar. Sigue asimismo el situado en el parque de San Fernando. Había solicitado otro más grande porque quería incorporar uso hostelero. Pero Casañas manifiesta que no está permitido. De hecho, han recibido más solicitudes de asociaciones para reunirse o para hostelería y no se pueden atender.

También se mantienen otros situados en Ricardo Carapeto y en Ronda del Pilar. Este último se cambiará por otro más grande que está en Fernando Calzadilla, cuya adjudicataria se ha jubilado. El de Ronda del Pilar tiene algunas filtraciones y comprobarán si se pueden solucionar para volver a usarlo. Otro de los disponibles se va a reinstalar en el lateral del Colegio Nuestra Señora de la Luz para la venta de los artículos solidarios de este centro.

18.000 euros

Por ahora, el ayuntamiento no prevé comprar nuevos kioscos de hierro forjado, por su elevado precio y porque muchos han permanecido vacíos durante bastante tiempo. Casañas apunta que se lo plantearían si hubiese demanda, «pero a día de hoy, no». Tampoco se plantea sacarlos a licitación porque los disponibles a día de hoy seguirán en explotación. La concejala apunta el alto coste que supone la colocación de un kiosco de forja, unos 18.000 euros, pues requiere grúas pluma para el traslado y la instalación, y el montaje y la conexión de luz y agua.

Hay dos kioscos, en Damián Téllez Lafuente y en Sinforiano Madroñero, cedidos en uso en su día a Aexpainba y a una floristería. Los dos se van a retirar porque se encuentran en mal estado y no cumplen la normativa.

Uno de los dos kioscos fijos del paseo de San Francisco.

Uno de los dos kioscos fijos del paseo de San Francisco. / S. GARCÍA

Además de estos kioscos portátiles, existen en Badajoz otros tres fijos: dos en el paseo de San Francisco y uno en la plaza de San Andrés; todos sin uso desde hace muchos años. El ayuntamiento quiere conservarlos y los tres serán rehabilitados. Casañas ya ha incluido una partida en los próximos presupuestos municipales para recuperar estas construcciones que gozan de protección. En cuanto a su uso, aún está en estudio.

Kiosco de la plaza de San Andrés.

Kiosco de la plaza de San Andrés. / A. M. R.


"Todavía es un negocio, posiblemente en diez años no lo será"

Carlos García Márquez regenta desde hace 25 años uno de los kioscos que van a seguir en pie en Badajoz, el de forja que funciona en Ronda del Pilar., junto al edificio Sara. Además, el ayuntamiento se lo va a cambiar por otro de mayor tamaño, el que está en Fernando Calzadilla, que se ha quedado sin uso. Carlos lleva «toda la vida» en este trabajo. Antes lo tuvo su padre y él se quedó después al frente, lo pusieron a su nombre y lo regularizó. Su hermano llevaba otro en la avenida de Pardaleras, pero cerró.

Carlos García Márquez, delante del kiosco que regenta desde hace 25 años.

Carlos García Márquez, delante del kiosco que regenta desde hace 25 años. / S. GARCÍA

Los tiempos y las costumbres cambian y Carlos ha sabido readaptarse. Con la crisis de la prensa escrita, «buscas otros productos nuevos, la paquetería, o te centras en traer lo que el cliente necesita, busca una revista y yo se la consigo o un número atrasado y voy a hacer lo posible por traérselo», explica. «La gente sabe que tengo muchas cosas y como soy de los pocos que quedan, blanco y en botella». Para él, el kiosco sigue siendo un negocio. «Todavía sí, seguramente en diez años, no», calcula, resignado. El problema es que «la gente ya no lee, los mayores que compraban la prensa se mueren y los jóvenes no tienen esa costumbre». Explica que el negocio de un kiosco es la venta de periódicos y de revistas. «Lo demás, suma, pero el montante principal son la prensa y las revistas, si no vendes eso, al final puedes hacer malabarismos que no va a funcionar». Carlos tiene además chucherías, hace fotocopias, si alguien necesita un documento por internet se lo imprime y entrega paquetes. El trasiego de clientes que lo llaman por su hombre es continuo, buena prueba de que es indispensable.

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