Actuaciones en ambas márgenes del Guadiana

La vigilancia en el azud de La Pesquera incluirá accesos para la Policía Local

Las nuevas cámaras de seguridad tendrán un «sistema de alimentación en altura con placas para evitar actos vandálicos» y «defensas especiales de protección cuando haya crecidas del río»

A los carteles de ‘Zona de Peligro’ se unirán ahora las cámaras de seguridad que se instalarán en el entorno del azud de La Pesquera.

A los carteles de ‘Zona de Peligro’ se unirán ahora las cámaras de seguridad que se instalarán en el entorno del azud de La Pesquera. / SANTI GARCIA

Rocío Sánchez Rodríguez

Rocío Sánchez Rodríguez

Las nuevas cámaras de seguridad que se colocarán en el azud de La Pesquera para, entre otros fines, vigilar que nadie se bañe en el río Guadiana en una zona prohibida por peligrosa, tendrán un «sistema de alimentación en altura con placas para evitar actos vandálicos» y además llevarán «unas defensas especiales de protección cuando haya crecidas». Así lo explican desde la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG), el organismo responsable de esta cuenca que está llevando a cabo diversas obras en la margen izquierda del río.

No obstante, esas citadas cámaras aún no están colocadas, «ahora mismo solo funcionan las de la margen derecha que se ubican justo en las compuertas del río Gévora», apuntan las mismas fuentes. Y añaden: «Pero en la margen izquierda se está trabajando y hay personal con frecuencia y, en breve, habrá personal de seguridad propio».

Cubierta toda la zona

Además, desde la CHG subrayan que con estas nuevas cámaras (habrá tres más en la margen derecha y otras dos en la izquierda) «se cubrirá todo el azud y se incorporará un sistema de vigilancia de presas con acceso para la Policía Local», en el caso de que fuera necesario.

El objetivo es doble: evitar daños en los trabajos que se están desarrollando para mejorar la vida del río e intentar impedir el baño y la pesca en estas áreas del Guadiana, donde ambas actividades están prohibidas pero, aún así, se siguen dando, especialmente cuando llega el buen tiempo.

De hecho, habría que recordar que a finales del pasado mes de mayo ya se colocaron carteles en el entorno del azud de La Pesquera (en ambos lados del Guadiana) alertando de que quien accede a este lugar está en ‘Zona de Peligro’. «Prohibido bañarse, subirse al azud y pescar», recogen estos letreros.

Esta restricción no es nueva ni mucho menos, pero desde la CHG vuelven a insistir en ella porque tal y como han manifestado en diversas ocasiones, a pesar de la prohibición, han tenido que actuar llamando a la Policía Nacional por la presencia de adolescentes y jóvenes subidos al azud, el cual usan como tobogán.

Al hilo de esta cuestión, la necesidad de que hubiera más información en la zona por el riesgo que supone entrar en el agua volvió a ponerse de manifiesto a finales del pasado mes de marzo, cuando un menor de 13 años vecino de San Roque desapareció en el río mientras se bañaba con unos amigos en este azud de La Pesquera.

Tras este incidente se planteó la posibilidad de mejorar la seguridad: «Lo estuvimos viendo pero es imposible. No se puede cerrar el azud, ahí no podemos llegar», aseguraba hace unas semanas el presidente de la CHG, Samuel Moraleda.

Lo cierto es que el dispositivo de emergencias que participó en la búsqueda del menor de 13 años de San Roque planteó la posibilidad de algún tipo de cerramiento en La Pesquera debido a la facilidad con que la que se accede. «Es que se puede llegar al azud andado tranquilamente», expresaban días después del fallecimiento de este menor.

De momento las medidas de seguridad que va a desarrollar la CHG son, además de los carteles, cámaras de vigilancias y nuevos accesos para la Policía Local.

Una compuerta para controlar el nenúfar

Las obras que se están llevando a cabo en el azud de La Pesquera por parte de la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) y que se espera que estén terminadas a lo largo de este año consisten en una compuerta que permita controlar los lodos que va arrastrando el río cuando hay crecidas, «puesto que se convierten en una especie de cultivo fundamental para que se desarrollen algunas especies invasoras como el nenúfar mexicano». Del mismo modo, «también se pretende aumentar la capacidad de desagüe del propio Guadiana en el tramo urbano a su paso por Badajoz». Ese es el doble objetivo, según explicó recientemente el presidente de la CHG, Samuel Moraleda, en su visita a los trabajos de la margen izquierda. Los mismos cuentan con un presupuesto de 2,2 millones de euros. Asimismo, labores similares se realizarán aguas abajo, en el azud de La Granadilla, en este caso de mayor envergadura y con mayor cuantía económica, puesto que disponen de una inversión de 6,5 millones. En este caso el proyecto está ya adjudicado, a punto de iniciarse y cuenta con un plazo de ejecución de 18 meses.

Habría que resaltar que en la zona de La Pesquera habrá lo que se ha llamado ‘rampa de peces’ para facilitar la continuidad fluvial y el remonte de las especies piscícolas dentro de las tareas de mejora del cauce.