Testimonios desde dentro

¿Qué aporta la sede de la UNED en Badajoz?

Un profesor que estudió en esta universidad, en la que ahora imparte clases, y una alumna desde hace diez años, dan su opinión sobre su funcionamiento

Sede de la UNED en la plaza Alta de Badajoz.

Sede de la UNED en la plaza Alta de Badajoz. / S. GARCÍA

Ascensión Martínez Romasanta

Ascensión Martínez Romasanta

La Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) tiene desde 2007 aula en Badajoz, que depende del Centro Asociado de Mérida. Funciona en la plaza Alta, en un edificio cedido por el ayuntamiento, que ahora da por caducado el convenio, aunque se abre a negociar para que siga en unas instalaciones adecuadas a sus necesidades. Un profesor que estudió en esta universidad., en la que ahora imparte clases y una alumna desde hace diez años dan su opinión sobre su funcionamiento.

"Los alumnos se sienten colectivo"

Ezequiel Meléndez. Profesor de Psicología

Ezequiel Meléndez estudió Psicología en la UNED, donde es profesor desde hace 10 años, y está convencido de que, como alumno que ha sido, «una ciudad como Badajoz, con la población que tiene, me parece muy importante que tenga una presencia física, como Plasencia o Cáceres».

Cuando hizo la carrera, tenía que trasladarse a Mérida porque en Badajoz no había todas las tutorías de su carrera, que considera necesarias, porque son la única opción del alumno de estar físicamente con el profesor. Él tiene cinco asignaturas, con horario de clases, y cada semana imparte varias tutorías. Le consta que las de muchos profesores se llenan. «Son muy importantes porque los profesores trabajamos esa participación en la UNED, ese sentirse de un colectivo y se hacen grupos de trabajo muy interesantes: son alumnos de diferente casuística que allí hacen universidad presencial, se sienten universitarios, se sienten colectivo y tienen un sitio físico donde ir».

Es verdad, reconoce, que hay tutorías con mayor presencia que otras, pero recalca que son muy importantes y que se les hace un seguimiento para ofrecer las que se demandan. Hay tutorías online y presenciales. Ezequiel lo compara con el teletrabajo: «todos los expertos dicen que aunque teletrabajes, tiene que haber una parte presencial», y esa es la parte que cubre el aula de la plaza Alta, a la que además de alumnos de Badajoz acuden de pueblos del entorno, apunta. Por eso «me parece muy importante mantenerla, porque se hace una gran labor»,

La mayoría de los profesores estudian y realizan un seguimiento del temario con los alumnos. «Pretendemos que el alumno tenga un referente, un anclaje físico, y los profesores tienen mucha vocación, normalmente son profesionales expertos en su área, lo que les aporta una visión práctica fundamental».Destaca asimismo su vocación de servicio. «Nos volcamos con los alumnos porque entendemos, sobre todo los que hemos estudiado en la UNED, que estudiar aquí es muy duro y difícil y es imprescindible ese referente físico, luego lo utilizarán más o menos, pero tienen un sitio». 

Ezequiel elogia el funcionamiento del punto de información en la sede de la plaza Alta, con dos administrativos, «con una función evidente de atención al público, gestión de tutorías, de la biblioteca, del profesorado y de los alumnos». En cuanto al edificio, este profesor defiende que reúne condiciones, por su amplitud, accesibilidad y la proximidad de aparcamientos. Para este profesor, que haya sede en Badajoz es fundamental para animar a los alumnos a estudiar en la UNED. «El centro hace que los alumnos se sientan universitarios».

"Para todo tenemos que ir a Mérida"

Dori Borrego. Alumna de Geografía e Historia

Dori Borrego estudia Geografía e Historia desde hace diez años. «Lo hago relajada, con pocas asignaturas, por hobby, sin prisas». Cuando comenzó ya funcionaba el aula de la UNED en Badajoz. Lo que más usa Dori de la sede de la plaza Alta es su biblioteca. Se encuentra en la planta baja y se queja de que está mal insonorizada. Ella suele ir las semanas previas a los exámenes y asegura que, como mucho, hay ocho usuarios, la mitad, ajenos a la UNED. La biblioteca ha estado un año sin aparato de climatización y lamenta además que «está muy poco dotada», pues sólo cuenta con los libros propios de esta universidad.

Dori explica que después del covid hay más clases online. «¿Para qué vas a subir allí? Yo no subo. Nada más que uso la biblioteca un mes antes del examen, porque se está muy tranquila». Dori está en el tercer curso y, al menos en su grado, hay pocas clases presenciales. Aduce que tampoco las necesita. Cuenta que los dos administrativos que trabajan allí («muy solventes»), cuando les comentó la posibilidad de cambiar la biblioteca de ubicación, le respondieron que no es fácil porque les cuesta encajar en las aulas disponibles todas las clases, por lo que entiende que hay carreras que sí las tienen, «otra cosa es que la gente vaya o no». En todo caso, en todos estos años nunca ha visto trasiego de alumnos. 

Aunque tiene a dos trabajadores en administración, Dori confirma que «te dan información, pero para todo te tienes que ir a Mérida, aquí no te arreglan nada, por ejemplo, para el carnet de la UNED, te mandan a Mérida». Las matrículas son online y los exámenes se realizan en Mérida. Tampoco en Badajoz se organizan actividades paralelas, como charlas o conferencias «Es que es una enseñanza a distancia y debería ser todo por internet, no tiene mucho sentido teniéndola en Mérida y con las tecnologías del siglo XXI». Dori insiste en que es su opinión personal, que puede que no coincida con la de otros compañeros «que sí ven utilidad a que esté esta sede abierta, porque así pueden ir». «¿Pero realmente van?», se pregunta. «Esto se abrió para darle vida a la UNED y a la plaza Alta, que en aquel momento no era como ahora, y le ha venido muy bien», reconoce finalmente.

Aunque, en su opinión -insiste- deberían invertir en «buenos libros de texto y buenos conferenciantes», en lugar de mantener edificios, pues es una educación a distancia. De todas formas, aunque ella no necesita la sede física, «me daría mucha pena que la quitaran, porque si el ayuntamiento no tiene nada para que aquello esté vivo, la plaza Alta se vendrá abajo otra vez; al menos con la UNED subirá alguien y el edificio está ocupado y atendido».