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Invasión de insectos

Alerta en Ronda Norte en Badajoz por la plaga de hormigas que sufren desde hace años

Los residentes del barrio de San Roque reclaman que el ayuntamiento actúe contra estos pequeños y molestos animales que llenan la mayoría de las aceras y los parques de esta zona de la ciudad

Plaga de hormigas en Ronda Norte

Santi García

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Jonás Herrera

Jonás Herrera

Badajoz

«Si estás parado menos de un minuto en el mismo sitio seguro que varias hormigas se han subido por las piernas y lo peor es que te muerden», dice Javier González, un residente de la calle Francisco Sansón Moreno, situada en Ronda Norte. Según él y muchos otros vecinos, «es una verdadera plaga» de estos insectos la que invade las aceras de su barrio. 

Estos pequeños animales están presentes por todas las vías de esta zona pacense por un motivo según los propios vecinos: «No hay mantenimiento en los solares del barrio y creemos que de ahí es de donde proliferan tantos bichos», aseguran. 

Dos o tres meses de descanso

Las hormigas crean grandes hileras por todas las aceras del barrio, especialmente aquellas que lindan con zonas verdes. «Hasta si vas andando por esta zona se te suben. Son muy molestas», afirma otro residente mientras se quita varias hormigas de las chanclas y camina por el parque Javiera Mena, muy cercano al nuevo Palacio de Justicia. 

Hilera de hormiga en primer plano en una de las aceras del parque Javiera Mena en Ronda Norte.

Hilera de hormiga en primer plano en una de las aceras del parque Javiera Mena en Ronda Norte. / La Crónica

Debido a las temperaturas de la ciudad, estos insectos pasan pocas semanas de hibernación: «Estamos dos o tres meses sin hormigas, el resto del año las tenemos en el patio», se queja Javier González. Él vive en una planta baja y su vivienda cuenta con un patio, lugar en el que no faltan estos pequeños invertebrados. 

Repelente cada 15 días

Para mantenerlos alejados de su hogar y del alcance de sus hijos administra en ese espacio de su casa un producto fitosanitario para ahuyentarlas. «Cada 15 o 20 días echo repelente, sino otra vez lo tengo repleto», explica. Este no es el único producto que se usa en su edificio, ya que la comunidad de vecinos tiene contratado el servicio de una empresa de control de plagas para limitar al máximo el número de hormigas.

Hormigas también en la guardería

El mismo problema lo sufren en el Centro Infantil El Barquito, ubicado en una de las esquinas del parque Javiera Mena. «Desde que abrí en 2018 llevamos arrastrando esta situación», relata Mayte Rodríguez, su directora. «Son muy molestas, a la hora de entrar o salir los pequeños se suben a los pies de los padres y les muerden», asegura. 

Además, cuenta que ha conseguido, tras probar distintos productos, mantenerlas alejadas de las aulas del centro, pero no ocurre lo mismo en el exterior. «En primavera y verano pasamos mucho tiempo en el patio con los niños, e incluso merendamos con ellos aquí, pero con mucho cuidado de que no caiga ningún alimento porque sino las hormigas se concentran y es más difícil aún eliminarlas», asevera.

Han tratado de ponerle freno a estos pequeños animales de todas las maneras: «Lo último que hacemos es aplicar insecticidas en el exterior cuando no están los niños y parece que se dejan de ver durante unos días. Todas vienen del parque que tenemos al lado, ahí hay una plaga muy grande de estos insectos», asegura Mayte Rodríguez. 

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