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En Talavera la Real

Dolores estrena su casa accesible 'a medida'

Cinco años ha luchado su hijo Nasti hasta conseguir una vivienda pública en la que su madre con parkinson pueda desenvolverse de forma autónoma

La Junta y Apamex han trabajado para encontrarles una unifamiliar que se ha adecuado a sus necesidades específicas

Dolores estrena su casa accesible 'a medida'

S. GARCIA

Ascensión Martínez Romasanta

Ascensión Martínez Romasanta

Badajoz

Para Nasti ayer fue un día de celebración. Había comprado dos termos grandes que llenó con café 'portugués' y leche y encargó piononos y pestiños, además de platos, vasos y cucharillas de un solo uso, azucarillos y servilletas. Todo le parecía poco para agasajar a sus benefactores. Su madre, por fin, y él mismo, tienen una casa en la que podrán desenvolverse sin las dificultades que sufren en la que ahora ocupan. Dolores tiene 72 años. En 1996 le diagnosticaron parkinson, una enfermedad que le ha afectado sobre todo a las piernas. Le cuesta mucho caminar y va en silla de ruedas. Sin saberlo, Dolores Rodríguez Santiago entró ayer en el que será su nuevo hogar, totalmente accesible, que se ha adecuado a las necesidades específicas de ambos, las de la madre y las de su hijo, su cuidador.

Esta familia ha vivido 34 años en una vivienda de tres plantas de promoción pública en la calle Largo Caballero de Talavera la Real (Badajoz), con escaleras en el interior y en el exterior. "Cuando eres joven no te das cuenta de las barreras, mi casa es muy bonita, pero nos ha venido este problema y ahora qué", contaba el hijo. Nasti lleva cinco años reclamando una solución. Ha sido una lucha "en silencio", contaba ayer, ya en su nueva casa, que ha buscado la Junta de Extremadura con la Oficina Técnica de Accesibilidad de Extremadura (Otaex) de la asociación de personas con discapacidad Apamex.

A través de la Otaex, la primera solución que se planteó fue la instalación en su casa actual de un ascensor exterior en un patio, con cargo a la partida de la Junta para reformas por una discapacidad sobrevenida. Era una actuación costosa y "algo atípica", reconoce Jesús Gumiel, presidente de Apamex, pues lo habitual es acondicionar el interior de las viviendas. El tiempo pasaba y el proyecto no se llevaba a cabo. Nasti nunca perdió la esperanza de que se resolvería. "Yo me he movido mucho, me muevo en silencio y estoy muy contento y muy agradecido". Con el nuevo Gobierno regional, la familia y Apamex volvieron a insistir y la Junta se puso en contacto con el ayuntamiento por si existía alguna vivienda pública disponible. Así fue. En la calle Bolivia había una unifamiliar vacía. Nasti fue a verla y le encantó. En tiempo récord, con la coordinación del arquitecto, el hijo de Dolores y la Otaex, la casa se adaptó en tan solo dos meses y ayer se puso a disposición de sus nuevos inquilinos.

Responsables de la Junta, de Apamex y el arquitecto de la obra, con Dolores y Nasti en el salón.

Responsables de la Junta, de Apamex y el arquitecto de la obra, con Dolores y Nasti en el salón. / S. GARCÍA

La nueva vivienda es unifamiliar. Tiene dos plantas y la de abajo cuenta con todas las estancias necesarias para desenvolverse de manera autónoma: el salón, el dormitorio con baño, la cocina con despensa y otro aseo, además de dos patios, delantero y trasero.

Dolores acababa de llegar a su nueva casa, aún vacía de muebles y de adornos, y al describir su situación ya se refería a la que aún ocupan como su "otra" vivienda. Cuando entró, en el interior la esperaban los responsables de la Junta y de Apamex. El alboroto le dificultó que pudiese observar todas las habitaciones con tranquilidad. "Me ha gustado", se lanzó a comentar. Sobre todo el lavabo, el patio y la entrada, según dijo. El principal problema de la anterior casa son las escaleras para subir a los dormitorios. "Yo las bajo por las mañanas, la chica que va a ayudarme, me ducha todos los días antes de bajar y luego me vuelvo a subir para acostarme, me lleva mi hijo, ese era el problema más grande que tenía". El baño de abajo era "chiquito". A la calle no podía salir. "Para entrar en mi casa vieja (se ríe sola, por lo pronto que se ha hecho a su nueva vida) tenía que subir escaleras, para ir al dormitorio tengo que subir escaleras, para ir al patio tengo que bajar escaleras, muchísimas escaleras para mi situación". Demasiadas para una enfermedad que se ha manifestado más en los últimos años. Dolores está deseando hacer la mudanza. "Ya mismo voy a ponerme a dirigir", bromeó. "Porque es lo que puedo hacer: dirigir, esto aquí, lo otro allí".

"Mi madre no tiene vida social, hasta que llego yo"

Esta mujer tiene dos hijos. Nasti es el que convive y cuida de ella. Como cuidador, la nueva casa le parece "una pasada". "Es que la antigua son tres plantas, con escaleras para entrar, para ir al baño, para dormir y claro, la espalda, todo a base de fuerza, se resiente". Para subir y bajar las escaleras tenía que cogerla en peso. A veces con una silla, escalón a escalón. Un par de veces han sufrido percances. Ahora se muestra "encantado", porque "después de cinco años lo he conseguido, nos han echado un cable increíble". Nasti trabaja en el Ayuntamiento de Talavera. "Me dan muchas facilidades, cuando se ha caído he venido a levantarla, porque ella prácticamente está sola todo el día". Su horario es hasta las tres de la tarde. "Mi madre no tiene vida social con nadie, hasta que llego yo". En su nuevo hogar, Dolores podrá salir al patio, cuidar de sus macetas, llegar a la calle sola con la silla, porque no tiene barreras, y hablar con los vecinos.

Dolores no sabía ayer que iba a encontrarse con su nueva vivienda acondicionada y lista para empezar una nueva vida. "A mi hijo le gusta mucho darme sorpresas", comentó. "Y ella participa en todo", añadió Nasti, que se desvive por que su madre esté cómoda y feliz. Dolores no esperaba que después de tanto tiempo hubiese una respuesta tan inmediata. "Esto no es habitual", señaló Gumiel. La reforma se ha hecho "a la carta". La anchura de puertas y las manillas que se han colocado son las que establece la ley y se han introducido otras condiciones adaptadas a las particularidades de la discapacidad de Dolores. El hijo es el que ha ido marcando las pautas de la obra.

El arquitecto se puso en contacto con ellos para conocer los espacios de transferencia en el dormitorio, en el baño para la ducha, de acceso al inodoro, para dejar libres los puntos exactos que le vienen bien al cuidador. "De nada servía adaptarnos a la norma en casos tan particulares como éste", explicó Ana Navas, técnico responsable de la Otaex. En la entrada de la casa había un peldaño en el cerramiento exterior y otro en la puerta interior, que se han salvado con rampas. También había un escalón "enorme" desde el salón al patio, que se ha elevado y se ha puesto al nivel. Todas las puertas son correderas con anchura de paso adecuada y tiradores de fácil empuñadura. Las barras de la ducha también se han colocado a la altura adecuada para que el cuidador pueda agarrarse y facilite a su madre salir. "No hay nada al azar", apuntó Ana Navas. En el inodoro se levanta la barra para acercar la silla de ruedas y el lavabo está suspendido para que la usuaria se pueda acercar lo máximo posible con la silla de ruedas.

Su nuevo patio, que espera llenar de macetas.

Su nuevo patio, que espera llenar de macetas. / S. GARCÍA

En la entrega de la casa estuvo Lidia López Paniagua, secretaria general de Vivienda, Arquitectura y Regeneración Urbana de la Junta de Extremadura, que explicó que cuando tuvieron conocimiento del caso de Dolores, que tenía adjudicada una vivienda de promoción pública de la Junta sin facilidades para moverse porque no estaba acondicionada a su discapacidad de manera específica, se pusieron en contacto con el ayuntamiento de Talavera y la alcaldesa les propuso una vivienda que se había quedado libre, que tenía posibilidades para adaptarse a las necesidades de la beneficiaria. "Se ha adecuado todo para que ella pueda moverse con libertad dentro de su propio domicilio, aun siendo una vivienda de promoción pública". Según la secretaria general "siempre que se puede" se intentan acondicionar las viviendas según las necesidades de los inquilinos, pero hay pisos difíciles de adaptar. Es el caso de la casa que ahora ocupan, su proyecto de accesibilidad era muy "complejo" por su tipología, porque se ubica en un lugar con muchas pendientes. En la visita también participó el director general de Accesibilidad y Centros de la Consejería de Salud y Servicios Sociales, Jorge Rebollo.

El siguiente paso será gestionar para Dolores una silla de ruedas eléctrica, "con la que va a poder recorrer medio pueblo", auguró Gumiel. Ganas no le faltan.

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