Platos preparados
La Navidad se sirve a domicilio en Badajoz
Cada vez más pacenses optan por delegar las comidas y cenas navideñas en expertos, quienes ofrecen menús listos para llevar a casa permitiendo a las familias ahorrarse el estrés de cocinar

José María Caña de Tucaba; ensaladilla de pulpo y mayonesa de pimentón de Teicawei; croquetas de cocido de Felicioso y Jorge González de Teicawei. / Santi García
Claudia Goyeneche 1
La Navidad es sinónimo de familia, celebraciones... y de comida, mucha comida. Pero, en los últimos años, ha surgido una opción cada vez más popular: olvidarse de los fogones y dejar la cocina a los expertos.
En Badajoz ha proliferado en los últimos años el número de establecimientos especializados en ofrecer platos cocinados y preparados que permiten a los pacenses disfrutar de las fiestas sin complicarse demasiado. La demanda de estos servicios ha ganado popularidad, especialmente en estas fechas. Desde platos clásicos hasta opciones más innovadoras, cada vez más familias optan por delegar la cocina navideña a un servicio a domicilio, restaurantes y negocios que se han sabido adaptar a esta nueva demanda.
En Tucaba, por ejemplo, José María Caña lleva más de cinco años al pie del cañón ofreciendo menús y platos individuales para las grandes cenas y comidas de Navidad. «Desde la pandemia esto ha crecido bastante. A estas alturas del mes de diciembre tenemos prácticamente colgado el cartel de todo vendido», asegura Caña. Entre sus propuestas, destacan los solomillos ibéricos rellenos, las merluzas también rellenas de marisco, y, por su puesto, los platos más clásicos como la paletilla de cordero. «La gente se complica cada vez menos. Nos piden de todo, y, la verdad, es que vendemos casi todo. Carne y pescado siempre son los platos más demandados», añade.
La misma tendencia se repite en Teicawei, donde Jorge González confirma que los platos tradicionales siguen siendo los más populares, aunque la variedad está presente. En su caso, el bacalao suele ser una de las opciones más pedidas. Este año han incorporado un bacalao en salsa de tomate y avellana como novedad.
La carta de Teicawei incluye desde entrantes como ensaladilla de mejillón en escabeche hasta platos más elaborados como tataki de presa ibérica. Y, como en otros muchos lugares, la comodidad es clave: «Nosotros usamos un sistema que enfría los platos rápidamente, lo que permite que el cliente los lleve a casa y solo tenga que refrigerarlos», cuenta González. Los siguientes pasos, a indicación de los establecimientos, son bastante sencillos: regenerar y consumir el producto. «Ya sea en microondas, en una olla al fuego o en freidora de aire. Muchas veces los clientes preguntan por las croquetas en freidora de aire, por ejemplo. Nosotros siempre decimos lo mismo: una fritura requiere sumergir el producto en abundante aceite. Aun así, normalmente el resultado no es malo. Es fácil y rápido», asegura González.
Falta de tiempo
Sal y Pimienta (en calle Jacobo Rodríguez Pereira, 17) es de los establecimientos más veteranos del sector. Un clásico de la ciudad con 24 años de historia.
Beatriz Tello abrió su negocio en plena Nochebuena, y recuerda cómo comenzó con su primer plato cocinado: un rape relleno. «Al principio la gente pedía lo de siempre, pero poco a poco nos hemos ido adaptando a las nuevas tendencias», comenta Tello. Hoy en día, su oferta incluye desde cordero al horno hasta opciones más personalizadas y adaptadas a las necesidades del cliente, como platos vegetarianos y sin gluten. «El panorama ha ido cambiando. La gente que cocinaba en Navidad se ha dado cuenta de que no tiene la obligación de hacerlo, hay muchas personas que no pueden o que prefieren dedicar su tiempo a otras cosas. Así que nos encargamos de hacerles la Navidad más fácil», explica la dueña de Sal y Pimienta.

Merluza en salsa verde de Sal y Pimienta, plato de la carta de Navidad de años anteriores. / Instagram: Sal y Pimienta
Lo que todos los establecimientos tienen en común es la adaptación a los cambios sociales, y, en particular, a una nueva realidad: la falta de tiempo. «La gente cada vez se complica menos y nosotros estamos aquí para hacerles la vida más fácil», señala José María Caña. «Hasta hace cerca de dos décadas siempre había una persona, tradicionalmente madre o abuela, encargada de hacer la comida. Ahora, gracias a la inclusión en el sector laboral de toda la población, no hay tanto tiempo para cocinar, o si lo hay, se prefiere destinar a otro tipo de cosas más ociosas. La gente es consciente de que el simple hecho de ir al supermercado, comprar el producto y cocinarlo en casa, tal y como están los suministros, sale casi igual o un poquito más barato que llevarse un plato de comida preparada», agrega Jorge González.
Cabe destacar que no todo se limita a establecimientos con años de experiencia. Felicioso abrió en abril de este año en la calle Francisco Pizarro abriéndose un huequito en el barrio. Su propietaria, María José Quintero, cuenta que a pesar de ser su primera Navidad, los pedidos no han dejado de llegar. «La gente nos busca porque ofrecemos comida sin conservantes, de la más alta calidad. Cada vez demandan más este tipo de establecimientos», agrega Quintero.
- La cadena de cafeterías 'Santagloria' abre un nuevo local en la Plaza de Conquistadores de Badajoz
- Música desde el balcón del Ayuntamiento de Badajoz para recordar 6 años del confinamiento
- El Circo Encantado recibe la autorización del ayuntamiento para su debut en Badajoz
- Grave incendio de madrugada en Badajoz: un brasero calcina un salón y han tenido que ser desalojados 30 vecinos del bloque
- Nuevos ataques con fuego a viviendas del Cerro de Reyes y San Roque, en Badajoz
- Uno de los detenidos confiesa ser autor de la muerte de Francisca Cadenas y exculpa a su hermano
- El Circo Encantado sigue a la espera de poder debutar en Badajoz
- La comparsa Desertores lamenta su ausencia en el álbum oficial de cromos del Carnaval de Badajoz