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Tras su rehabilitación con casi 2,5 millones de euros

"Al abrir la puerta del piso, he sentido que era nuestro"

Los adjudicatarios de las 20 viviendas de alquiler social en los conocidos como pisos de la Guardia Civil de Suerte de Saavedra, en Badajoz, reciben las llaves y pisan por primera vez, entre nervios y emoción, los que serán sus hogares

La Junta ha pedido al Ministerio de Vivienda que "interceda" para agilizar la cesión de los 50 pendientes y poder reformarlos

Conchi Honorato y Juan Antonio Monroy se abrazan en su nuevo piso de Suerte de Saavedra, este jueves.

Conchi Honorato y Juan Antonio Monroy se abrazan en su nuevo piso de Suerte de Saavedra, este jueves. / ANDRÉS RODRÍGUEZ

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Belén Castaño Chaparro

Belén Castaño Chaparro

BADAJOZ

Conchi Honorato se reía y lloraba a la vez. Era de alegría. Pisaba por primera vez el hogar que en solo unos días compartirá con su marido, Juan Antonio Monroy, y su hija. «Esperábamos hace mucho tiempo este momento y por fin ha llegado la hora». Este matrimonio adjudicatario de una de las 20 viviendas de alquiler social en los conocidos como pisos de la Guardia Civil, en Suerte de Saavedra. La Junta de Extremadura ha entregado este jueves por la mañana a todos ellos las llaves y los contratos en un acto en las Casas Consistoriales de la plaza Alta.

Foto de familia de adjudicatarios, autoridades y responsables de Cáritas tras el acto de entrega de llaves en las Casas Consistoriales.

Foto de familia de adjudicatarios, autoridades y responsables de Cáritas tras el acto de entrega de llaves en las Casas Consistoriales. / ANDRÉS RODRÍGUEZ

Poco después, la mayoría, acompañados muchos de ellos por familiares, abrían por primera vez la puerta de sus nuevas casas. «Esto es como si me hubiera tocado la lotería», comparaba Conchi, mientras iba de una habitación a otra con Juan Antonio. Su piso está en un primero, tiene dos habitaciones, salón, cocina y un baño. 

«Al abrir la puerta he sentido que era nuestro», decía la flamante inquilina, que ya tiene embaladas casi todas sus pertenencias para empezar con la mudanza este fin de semana. «Estoy como loca, hoy no me duele nada ni estoy cansada», decía entre risas en su luminoso salón. «Me gusta todo: la luz del piso, las ventanas, las puertas y el termo, que es enorme».

Conchi y Juan Antonio viven ahora de alquiler, también en Suerte de Saavedra. Pagan 300 euros mensuales, una cantidad que «aunque no es muy alta, para nosotros sí». Ella trabaja en lo que le va saliendo y él está en el paro y cobra el subsidio para mayores de 52 años. «Nos cuesta llegar a fin de mes», reconocen.

Alquiler entre 70 y 130 euros al mes

Los adjudicatarios de estos pisos han firmado un contrato de arrendamiento por 5 años, prorrogables, y el alquiler oscila entre los 70 y los 130 euros al mes. Las viviendas son de 2 y 3 dormitorios y se han reformado de manera integral para que sean eficientes desde el punto de vista energético y accesibles. Hay una, en el bajo, que está completamente adaptada para personas con discapacidad.

Otro de los bajos es la nueva casa de Ramón Salazar y María del Carmen Montesinos, una joven pareja con dos hijos de 7 y 2 años. «Si hubiera luz y agua, nos vendríamos hoy mismo», contaban mientras enseñaban el piso a familiares y amigos. «He sentido mucha emoción al entrar y nos ha sorprendido, esperaba algo más sencillo... Estamos muy contentos, nos gusta mucho», decía María del Carmen, que hacía vídeos y fotos de cada rincón. 

Ramón Salazar y María del Carmen Montesinos, junto a su hijo mayor, en el salón de su flamante vivienda.

Ramón Salazar y María del Carmen Montesinos, junto a su hijo mayor, en el salón de su flamante vivienda. / ANDRÉS RODRÍGUEZ

Se han criado en Suerte de Saavedra, donde vive su familia, pero hasta ahora han estado viviendo en una vivienda municipal de Villafranco del Guadiana. «Para nosotros estar cerca de nuestro entorno es fundamental, estábamos deseando poder vivir en el barrio», confesaban. 

«No solo estamos entregando viviendas, sino oportunidades para que estas familias tengan un futuro mejor», aseguró el consejero de Infraestructura, Transporte y Vivienda, Manuel Martín, encargado de entregar las llaves a los adjudicatarios junto al alcalde, Ignacio Gragera, y la secretaria General de Vivienda, Lidia López. 

Los otros 50 pisos pendientes

Estas 20 viviendas, junto a la otra veintena entregada a Cáritas en un bloque contiguo de la calle Ventura Reyes Prósper, se han rehabilitado con una inversión de cerca de 2,5 millones de euros. Son 40 de las 90 -repartidas en cinco bloques- propiedad del Ministerio del Interior. La intención de la Junta es que se les cedan las 50 pendientes para incorporarlas al parque de vivienda social de Badajoz.

El consejero de Insfraestructuras, Transporte y Vivienda, Manuel Martín, y el alcalde de Badajoz, Ignacio Gragera, entregan las llaves y el contrato a una de las adjudicatarias.

El consejero de Insfraestructuras, Transporte y Vivienda, Manuel Martín, y el alcalde de Badajoz, Ignacio Gragera, entregan las llaves y el contrato a una de las adjudicatarias. / ANDRÉS RODRÍGUEZ

El consejero reconoció que las negociaciones para la cesión se han «parado» en el último año por los «inconvenientes» que ha puesto la empresa pública Giese, encargada de la gestión, venta y subasta de inmuebles y solares adscritos a Interior. Martín avanzó que la Junta está en «conversaciones» con el Ministerio de Vivienda, al que ha «rogado» que interceda ante este organismo para desbloquear la situación y los 50 pisos pasen a titularidad regional. 

Cuando disponga de ellos, se rehabilitarán y adjudicarán a demandantes de vivienda, seguramente por sorteo, no como estos 40 primeros que han sido por adjudicación directa.

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