El juicio ha quedado visto para sentencia
La mujer que recibió 35 puñaladas de su pareja en Don Benito: "Me dijo que si no era de él, no sería de nadie"
El acusado, que este martes se ha sentando en el banquillo de la Audiencia Provincial de Badajoz, ha reconocido los hechos: "Estoy muy arrepentido y mi intención no fue nunca matarla"
La fiscalía pide 14 años, 11 meses y 29 días de prisión por tentativa de asesinato y la acusación particular 18 años por intento de homicidio y un delito continuado de maltrato
La defensa solicita que su representado sea condenado a dos años de cárcel por lesiones con arma blanca

El acusado, este martes, durante el juicio en la Audiencia Provincial de Badajoz. / LA CRÓNICA

Visto para sentencia. Así ha quedado este martes en la Audiencia Provincial de Badajoz el juicio contra un hombre acusado de asestar 35 puñaladas a su pareja en su domicilio familiar de Don Benito sobre las cinco de la madrugada del 9 de abril del 2022.
"Me dijo que si no era de él, no sería de nadie", ha declarado la víctima que le dijo su marido mientras le clavaba una y otra vez el cuchillo. Ella tenía entonces 23 años y él 28 y eran padres de una niña de 5, que se encontraba con su abuela materna en el momento de los hechos. Ante el tribunal, la mujer ha relatado que, pese a que no era habitual, ese día su pareja le propuso que salieran a un bar, donde se tomaron varias cervezas y chupitos. Allí se inició una discusión entre ambos, según ella por sus "celos", que prosiguió durante el camino a casa y una vez que llegaron a la vivienda.
Según ha explicado, él le quitó el teléfono móvil y cuando le dijo que quería poner fin a su relación y que se marchaba a casa de su madre, él la empujó contra la pared y se puso ante la puerta para impedir que saliera. Ella se dio la vuelta para dirigirse al salón y él le asestó las primeras puñaladas en la espalda. En un primer momento, no sabía que la estaba atacando con un cuchillo. "Me caí de rodillas, intenté levantarme, pero seguía sintiendo golpes; me giré y se me saltó una pieza dental, yo pensaba que la sangre era de eso". Se dio cuenta de que la cuando lo tuvo de frente con el arma en sus manos. La mujer ha asegurado que utilizó un cuchillo sin mango que estaba guardado en un cajón, con el que trató de pincharla en el cuello y el pecho.
La última puñalada se la asestó en el tórax, que ella protegió con su mano, por lo que le rompió el tendón del dedo meñique "Le rogué que no dejara a su hija sin su madre, porque ya se había quedado sin su padre por lo que había hecho", dijo la mujer, que ha asegurado que ya había sufrido episodios de maltrato previos al día de los hechos.
"Le rogué que no dejara a su hija sin su madre, porque ya se había quedado sin su padre por lo que había hecho".
El acusado se autolesionó
"Aquí nos vamos a quedar los dos", le repetía el acusado, que se autolesionó con cuatro puñaladas en el tórax. La mujer le pidió una y otra vez que llamara a emergencias, pero, según ella, solo cuando le juró que no lo denunciaría, contactó con el 112. Hizo tres llamadas y en la primera dijo que se habían apuñalado mutuamente.
"Se me fue la cabeza y la puncé"
Este martes, durante el juicio, el hombre ha reconocido los hechos y ha asegurado que apuñaló a su pareja porque se enajenó. "Se me fue la cabeza y la puncé". Ha explicado que estaba "borracho", que uso un cuchillo que estaba a la vista en un mueble de la entrada y que cuando fue consciente de lo que le había hecho a su pareja y así mismo, llamó a emergencias. "Estoy arrepentido de lo que hice y mi intención nunca fue matarla", ha dicho en varias ocasiones. A la mayoría de las preguntas sobre los hechos ha respondido «no lo recuerdo».
Las 35 puñaladas que asestó a su pareja le provocaron heridas en el rostro, el cuello, el tórax, brazos y piernas. Todas, según los forenses, eran «superficiales» salvo una de entre «2 y 3 centímetros» en el hemotórax izquierdo. Los peritos han ratificado que las lesiones eran compatibles con un cuchillo de cocina y que ninguna afectó a ningún órgano vital. Si las heridas de cuello y el tórax hubieran sido más profundas, «si habría corrido peligro su vida».
Los forenses también han señalado que el acusado presenta rasgos compatibles con la personalidad límite, con «un patrón de inestabilidad afectiva y alteración de las relaciones interpersonales». Estas circunstancias, combinadas con el consumo de alcohol, podrían mermar sus capacidades, pero, según precisaron, no presentaba «una intoxicación plena» en el momento de los hechos. Han descartado que tuviera una enfermedad mental.
Los policías que han testificado en el juicio describieron una escena que se correspondía con el relato de la víctima, a la que hallaron ensangrentada y apoyada sobre la pared. El acusado estaba tumbado en el suelo inconsciente y el pasillo hacia la cocina lleno de pisadas de sangre.
Antes de que él llamara a 112 tras rogárselo su mujer, una vecina había alertado al 091 al escuchar golpes y gritos procedentes de la vivienda.
En el juicio también testificó la madre de la víctima, quien contó que días antes del suceso, el procesado le preguntó por un seguro de vida que ella tenía a su nombre, el de su hija y su nieta.
Penas
La fiscalía pide para el acusado 14 años, 11 meses y 29 días de prisión por un delito de asesinato en grado de tentativa, con las agravantes de parentesco y género.
La acusación particular, en manos de María Isabel Martínez Téllez, solicita 18 de cárcel, 15 años por intento de homicidio y 3 por un delito continuado de violencia de género.
Por su parte, la defensa, que ejerce María José Malagón, pide que su cliente, que lleva en prisión preventiva desde que sucedieron los hechos, sea condenado a dos años de privación de libertad por un delito de lesiones y se tengan en cuenta las atenuantes de reconocimiento de los hechos y la merma de sus capacidades en ese momento por su "disfunción cognitiva" e intoxicación etílica.
En su informe final, la fiscal ha sostenido que ha quedado acreditado que el acusado trató de asesinar a su pareja, no de lesionarla, porque asestar 35 puñaladas a la mujer solo puede hacerse «con el ánimo de quitarle la vida».
También la acusación particular ha mantenido que su intención era «matarla» y consideró que lo planeó. Ambas partes han coincidido en que no hubo desistimiento por parte del varón en su acción, sino que solo paró cuando ella le juró que no lo denunciaría y tampoco que llamara a emergencias porque le preocupara la vida de la mujer, sino la suya propia, después de autolesionarse.
Para la defensa, sin embargo, los hechos son constitutivos de un delito de lesiones, porque no tuvo intención de matarla. «Es horrible lo que hizo, pero no es intento de asesinato ni de homicidio», ha defendido Malagón. «Ni una de las 35 puñaladas le ha rozado un órgano vital y ni por un segundo ha habido riesgo de muerte y, por tanto, tampoco ánimo de matar», ha concluido.
- Gema Cortés sobre el Circo Encantado: 'El ayuntamiento no negocia donde se pone un circo o donde no se pone
- La teniente de la Guardia Civil Cristina Triguero, destinada en Jerez de los Caballeros, medallista en el Campeonato Nacional Militar de Esquí
- Bioclimático, San Fernando, Bárbara y San Roque: los cuatro institutos de Badajoz donde la demanda ha superado las plazas ofertadas
- El conductor que ha colado su coche en una fuente en Badajoz dio positivo en el control de alcoholemia
- Así es el nuevo hotel Turia de Badajoz por dentro tras la reforma
- Desarticulada en Badajoz una red de trata y explotación laboral en locales de kebab
- Olivenza se vuelca con una Feria del Toro repleta de ambiente y actividades: 'Venimos porque nos la habían recomendado
- El PSOE de Badajoz denuncia que el histórico puente de Palmas se ha quedado sin iluminación artística