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Quedan dos puestos pendientes por cubrir

José Antonio Espada Belmonte, elegido arqueólogo del Consorcio del Casco Antiguo de Badajoz

La comisión de valoración le otorga la plaza tras analizar los méritos

Las vacantes de administrativo y técnico-jurídico han quedado desiertas

José Antonio Espada Belmonte.

José Antonio Espada Belmonte. / LCB

Claudia Goyeneche

Claudia Goyeneche

Badajoz

El Consorcio del Casco Antiguo de Badajoz ya tiene a su primer arqueólogo. José Antonio Espada Belmonte ha sido nombrado para este puesto tras resolverse la convocatoria pública publicada el pasado julio. Así queda recogido en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) del 19 de noviembre, donde se detalla que las otras dos plazas ofertadas —técnico jurídico-económico y administrativo contable— han quedado desiertas.

Espada, funcionario de la Junta de Extremadura y arqueólogo de trayectoria en la administración autonómica, era uno de los dos candidatos que superaron la fase inicial del proceso, en la que solo podían presentarse trabajadores públicos de la Junta, la diputación o el ayuntamiento. Finalmente, ha sido el aspirante seleccionado para incorporarse al nuevo organismo encargado de coordinar la recuperación integral del Casco Antiguo.

La resolución establece que el arqueólogo dispone de un plazo de entre tres y diez días hábiles para tomar posesión, en función de si el nombramiento implica o no un cambio de residencia.

La convocatoria incluía también un técnico jurídico-económico (grupo A1) y un administrativo-contable (grupo C1), ambos puestos fundamentales para que el consorcio pueda arrancar su actividad administrativa y financiera. Sin embargo, la resolución declara ambas vacantes al no presentarse aspirantes que cumplieran los requisitos o superar el proceso de selección.

Un paso más para activar el Consorcio

El Consorcio del Casco Antiguo, constituido por el Ayuntamiento de Badajoz, la Junta de Extremadura y la Diputación Provincial, tiene como finalidad coordinar las actuaciones urbanísticas, patrimoniales y sociales en el barrio histórico.

La previsión inicial es que el órgano cuente, en su fase de arranque, con personal técnico especializado que permita impulsar actuaciones en materia de patrimonio, estudios arqueológicos, gestión administrativa y planificación jurídica y económica.

Pendiente aún de completar dos de sus puestos esenciales, la incorporación del arqueólogo supone un paso para parte del trabajo que el consorcio deberá asumir en los próximos meses.

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