Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Han durado 17 años

La calle San Juan de Badajoz se queda sin toldos: los vecinos opinan

Hay quien piensa que "daban un poco de vegüenza" y otros creen que le daban "color" a esta calle

El antes y el después de la calle San Juan, con y sin toldos.

El antes y el después de la calle San Juan, con y sin toldos. / A. M. R.

Ascensión Martínez Romasanta

Ascensión Martínez Romasanta

Badajoz

La céntrica calle San Juan de Badajoz fue hace años, muchos años, la más comercial de la capital pacense. Con el paso del tiempo ha ido perdiendo atractivo comercial, también hostelero y quedan pocos negocios. Lo último que acaba de perder son los coloridos toldos.

Se colocaron en 2008, como un reclamo del Centro Comercial Abierto, pero la falta de mantenimiento los convirtió en un adorno de cuestionable estética. Esta semana los ha retirado el ayuntamiento. La calle de San Juan vuelve a recuperar la luz, la luz del día, no la de la vida empresarial. Los vecinos opinan sobre el nuevo y recuperado aspecto cuando miran hacia arriba y ven el cielo, ya sin toldos.

"Estaban en unas condiciones bochornosas"

Miguel vive en esta calle y le parece muy acertado que los toldos se hayan quitado. "Ya era hora", manifesta. "De todas formas deberían haberlo hecho bien y terminar, porque nos han dejado un 'dormitorio' para palomas". Se refiere a uno de los cables adosado a las fachadas, a los que se sujetaban los demás que sostenían las telas, sobre el que se posan las palomas, sobre todo por las noches.

Sobre la decisión que retirar los toldos, este vecino señala que "daban un poco de vergüenza, a jirones, cayendo, era muy deprimente". ¿El motivo de haber llegado a este deterioro? "Por la razón que sea, estaban ahí y algún responsable habrá". Miguel no cree que con la desaparición de estas telas entre más luz en su casa, que ya tiene bastante. "A mí no me afectaban mucho, tampoco me estorbaban si los hubiesen mantenido, aunque estéticamente no me gustaban, no me parecían bonitos, estaban a distintas alturas, no me resultaban agradables, pero en las condiciones en las que estaban era bochornoso".

"Por lo menos ahora da el solito"

La misma opinión tiene Cremilde, que está de acuerdo con que se hayan quitado los toldos. "Estaban todos rotos, ¿para qué estaban ahí, si ya no valían para nada?", se pregunta, mientras echa la llave a un local comercial vacío. "Además eran feos, estaban ya muy feos, la calle está mejor así, como más claridad, ¿para qué queríamos toldos?".

Celestino Gerra regenta uno de los pocos negocios que subsisten en la calle, una tienda de conveniencia, desde donde ha sido testigo de la trayectoria de los toldos de San Juan. "Me parece bien que los hayan quitado, porque al principio eran bonitos pero ya estaban fatal, así que es mejor quitarlos, por lo menos ahora da el solito y está la calle más abierta, antes estaban muy mal". No eran así en su origen. "Es verdad que podían quedar bonitos, para los turistas, pero estaban hechos polvo, si al menos los hubieran cuidado, pero como estaban últimamente, lo mejor que han hecho ha sido quitarlos".

"En esta calle no hacen falta, sí en otros sitios de Badajoz"

Isabel pasa por la calle y mira hacia arriba. Ya no está los toldos. Le parece bien que el ayuntamiento haya decidido hacerlos desaparecer. "Es oportuno, se tenía que haber hecho antes, incluso no ponerlos, porque en esa calle precisamente no hacen falta, es muy estrecha y apenas da el sol". Por contra, "tenemos otros sitios en Badajoz donde da mucho sol, es tremendo y además hay una carencia de árboles absoluta, donde vendrían bien los toldos, en parques, plazas, con las temperaturas tan extremas que soportamos en esta ciudad". Además, piensa que las velas de colores "ya estaban horribles"

"Le han quitado la esencia a la calle"

A pesar de todo, hay quien los defiende. Alexander trabaja en una tienda de corte de jamón. No se había dado cuenta de que habían retirado los toldos. A diferencia de otros vecinos, le parece "mal" que se hayan quitado. "Le están quitando la esencia a la calle". A Alexander le gustaban. "Se veían muy bien, de hecho tengo una fotografía aquí con mi familia, justo en la entrada, y salen esos banderines arriba y la verdad es que me encantó la foto por esos banderines". "Si piensan remodelarlos o colocarlos nuevos, estaría genial". No parece que esa sea la intención del ayuntamiento. San Juan ha recuperado su cielo para siempre.

Tracking Pixel Contents