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La magia sigue creciendo

Sagrajas amplía su Navidad artesanal: este año ilumina más calles y espera superar los 15.000 visitantes

300 vecinos ultiman los preparativos para transformar esta pedanía de Badajoz en un auténtico cuento navideño

Algunas de las creaciones que se podrán ver a partir de este sábado son una fábrica de juguetes de Papá Noel, la calle de 'pitufilandia' o el Polo Norte

Vecinas de Sagrajas ultiman en la plaza del Comercio el portal de Belén que decorará Sagrajas esta Navidad.

Vecinas de Sagrajas ultiman en la plaza del Comercio el portal de Belén que decorará Sagrajas esta Navidad. / Jota Granado

Rebeca Porras

Rebeca Porras

Badajoz

Un pequeño pueblo a diez kilómetros de Badajoz se prepara para encender su magia este sábado: casas temáticas, figuras hechas a mano, aromas caseros y un despliegue vecinal que ya se ha convertido en tradición. Este año esperan superar los 15.000 visitantes que pasearon por sus calles en la pasada edición.

En Sagrajas, la Navidad no se instala, se construye. Tablas recicladas, botellas de plástico, palés, corcho, cartón y hasta cajas de huevos se convierten, gracias al trabajo paciente de los vecinos, en personajes, puestos de mercado, portales de Belén y escenas que parecen salidas de un cuento. A una semana de la inauguración, en las calles se escuchan martillazos, risas, y, de fondo, los tambores de ensayo de la comparsa local, que este año debutará en el desfile de Badajoz.

La pedanía tiene 600 habitantes y la implicación es significativa: más de 300 vecinos trabajan en las decoraciones y este año incorporan una calle más, once en total. “La Navidad de Sagrajas es 100% artesanal”, repiten con orgullo.

Juana y Lucía, vecinas de Sagrajas pintan una de las figuras decorativas de este año.

Juana y Lucía, vecinas de Sagrajas pintan una de las figuras decorativas de este año. / Jota Granado

La fábrica de juguetes cobra vida

Juana, una de las vecinas más involucradas, empezó a preparar adornos en verano. “Ahora vamos todos un poco estresados”, reconoce entre risas. “La inauguración está ya ahí, a la vuelta de la esquina”. Su calle será este año la fábrica de juguetes de Papá Noel, llena de sorpresas: un buzón para escribir las cartas, decenas de muñecos, Pepito Grillo, Pinocho, piezas recicladas y, cómo no, churros caseros preparados por ellos mismos. "Yo es el mes que más disfruto. El año pasado nos visitaron de todas las partes del mundo. Vinieron incluso de Holanda e Italia. Fue impresionante".

“Cada calle es una película distinta”

Lucía Sánchez, madre de dos niños de 8 y 10 años, trabaja sin descanso en otra de las zonas estrella: la fábrica de los elfos, donde pequeñas figuras y herramientas recrean el universo previo a la llegada de los regalos. "Lleva mucho esfuerzo, pero merece la pena. Cada calle es un mundo nuevo. Te adentras en una película. Merece la pena coger el coche y venir porque todo está hecho a mano, con mucha ilusión y muchísimo trabajo detrás", asegura.

"Venir a Sagrajas es como adentrarte en una película. Merece la pena coger el coche y verlo porque todo está hecho a mano, con mucha ilusión"

Lucía Sánchez

— Vecina de Sagrajas

La implicación familiar es total. Los niños participan, pintan, pegan y guardan el secreto de algunos detalles que solo podrán verse a partir del sábado, a las 18.30 horas, momento en el que el ayuntamiento invitará a churros con chocolate para calentar el ambiente y abrir oficialmente la Navidad

Plaza del Comercio

Otra de las decoraciones principales se ubicará este año en la plaza del Comercio, donde se levantará el portal de Belén. Las maderas, el cartón, el corcho y la goma eva se han ido transformando durante semanas en un nacimiento artesanal que convivirá con otros puestos temáticos: uno de telas con una tejedora, otro de legumbres a granel y diferentes escenas costumbristas creadas por los propios vecinos.

María Reyes Matito, que participa desde la primera edición -ya van tres- destaca el impacto que la iluminación ha tenido en el municipio: "Viene muchísima gente al pueblo. No estamos acostumbradas a que venga tantas personas a visitarnos pero es emocionante, da mucha satisfacción. Antes decías Sagrajas y nadie sabía dónde estaba; ahora nos conoce todo el mundo".

Nacimiento que se está construyendo en la plaza del Comercio, Sagrajas.

Nacimiento que se está construyendo en la plaza del Comercio, Sagrajas. / Jota Granado

Ensayos, disfraces y tambores

Mientras se ultiman las decoraciones, al caer la tarde comienzan a escucharse los tambores. No es parte del decorado, sino los ensayos de 'Kizuna', la comparsa creada en Sagrajas que desfilará por primera vez en el Carnaval de Badajoz.

Celia, una de sus componentes, explica que el grupo reúne a 93 personas desfilando y a unas 150 entre socios y colaboradores. La media de edad es de 25 años y muchos de sus miembros provienen de comparsas como Los Mismos, La Movida o Lancelot.

"El disfraz tiene la temática del tiempo. Representamos las etapas de la vida, desde que nacemos hasta que fallecemos. La idea surgió entre siete amigas, tomando un café. Algunas veníamos de otras comparsas y pensamos: ¿por qué no crear una en nuestro pueblo y no tener que desplazarnos siempre?", cuenta Celia.

Jóvenes de Sagrajas ensayan en la comparsa Kizuna que debutará en el Carnaval de Badajoz 2026.

Jóvenes de Sagrajas ensayan en la comparsa Kizuna que debutará en el Carnaval de Badajoz 2026. / Jota Granado

Su entusiasmo también se refleja en sus casas, que este año suman nuevas ambientaciones para sorprender: el Polo Norte, Pitufilandia o Alicia en el País de las Maravillas. "Empezaremos a sacar las cosas a la calle el viernes por la noche y, para la ocasión, la comparsa instalará una barra con bebidas. Un compañero también montará un puesto con bocadillos de jamón y dulces".

En Sagrajas, la Navidad no es un adorno, es un proyecto comunitario que transforma el pueblo. La satisfacción, dicen, está en ver que el público acude y aprecia el resultado.

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