Pepe Jerez, 10 años con mando en plaza
La historia de cómo Carlos Durán transformó un pequeño negocio de la plaza de España en una cervecería de referencia con alma, equipo y un proyecto que no deja de crecer.

Carlos Durán, con su equipo de trabajadores de Pepe Jerez y Costello. / S. GARCÍA

Da vértigo que en diez años haya conseguido tanto. No puede sentirse más orgulloso. No tanto de los logros, que también, sino del equipo que lo rodea y lo ha ayudado a conseguirlos. Muchos, casi desde el principio. Carlos Durán cumple diez años al frente del Pepe Jerez, el establecimiento de hostelería con protagonismo indiscutible en la plaza de España de Badajoz. Un aniversario que tiene que celebrar, porque motivos hay.
El 15 de octubre de 2015 abrió por primera vez las puertas del Pepe Jerez y la fiesta de inauguración se celebró el puente de la Constitución. Carlos tenía 25 años y experiencia como empleado en el sector, en Madrid y en Inglaterra. Tenía clara su vocación. Estudió Relaciones Laborales en la Universidad de Extremadura. «Siempre tuve una inquietud sobre el mundo de la empresa y la restauración y la hostelería».
Carlos Durán: «Mi trabajo no es solo la gastronomía, sino crear el contexto para que la gente disfrute»
De camarero en Madrid a anfitrión en la plaza de España de Badajoz
Antes de que Pepe Jerez se convirtiera en un nombre familiar para varias generaciones de pacenses, Carlos Durán se curtía en Fiat Café, en Madrid, uno de los locales que marcaron una época en la hostelería de la capital. Allí aprendió algo que con el tiempo se convertiría en su seña de identidad: «A mí siempre me ha gustado y motivado ver a la gente disfrutar y crear ese contexto».
Cuando regresó a Badajoz y decidió emprender, lo tuvo claro. Eligió un local con historia, ubicado en pleno corazón de la ciudad, y mantuvo su nombre original. Pepe Jerez ya existía, pero estaba a punto de empezar una nueva etapa. Una etapa basada en el trato cercano, el cuidado del detalle y la idea de que la hostelería es, ante todo, una forma de convivencia. Porque «mi trabajo se ha basado en eso, no solamente la comida y el local, sino crear el contexto para que la gente disfrute».
La transformación de Pepe Jerez en un referente del centro de Badajoz
Pepe Jerez es el bar, su barra y, sobre todo, su gran terraza. Un espacio con una ubicación inmejorable, que en aquel momento tenía muchas deficiencias por falta de infraestructura de trabajo para el personal y sitio de almacenamiento. «Cuando empezamos a crecer yo vi rápidamente que la viabilidad a futuro de Pepe Jerez iba a pasar por una ampliación grande».
Quiso mantener el nombre original, que había recuperado su antecesor. Pidió permiso a Pepe Jerez y a su familia. «Confié en que si el recuerdo de los pacenses era el de un sitio emblemático había que seguir trabajando ese nombre». Diez años después lo tiene claro y confirma que fue un acierto. Con Pepe Jerez y su familia mantienen además una gran relación. Cada vez que saca una vajilla nueva con su nombre se la regala, servilletas, ... lo tienen todo personalizado. No los conocía antes. Desde entonces, cada año, Carlos y Pepe se hacen una foto juntos. Porque sigue acudiendo al que fue su negocio.

Carlos Durán, con Pepe Jerez. / LA CRÓNICA DE BADAJOZ
La ampliación con la sala Covarsí: más cocina, más espacio y más celebraciones
La primera reforma del local se limitó a «pinceladas». Hasta que ocurrió lo que tenía que suceder. Organizó para el Colegio de Oficial de Aparejadores una celebración en la sala Covarsí (que en aquel momento era un espacio para exposiciones temporales) y cuando miró al techo y descubrió el famoso lienzo, se dio cuenta de que «tenía que ser la consecución de un fin». Y tanto que lo fue. El salón del Colegio de Aparejadores tenía que anexionarse al Pepe Jerez. En 2017 Carlos ya estaba viendo las posibilidades de ampliación. Iba como un cohete. Reconoce que «ha habido voluntad política y técnica» para facilitarle el camino en el ayuntamiento, que permitió la ampliación de nuevas licencias de negocios diurnos en la zona saturada de ruidos. Se acogió y además Patrimonio colaboró en que este salón sea anexo al Pepe Jerez, con el lienzo de Covarsí.
En 2023 consiguió la licencia. «Realmente era devolver la originalidad al edificio», porque inicialmente la planta baja estaba conectada. De hecho, no encontraron ningún muro, solo tabiquería y los cargaderos de haber sido pasos. Dos meses de obras en el salón Covarsí, durante los que siguieron trabajando en el bar. Después, tres semanas «de locos» para reformar la parte del bar y conectarla con los nuevos espacios. En esas semanas sí cerraron. Reabrieron el primer fin de semana de junio de 2023.

El salón Covarsí. / LA CRÓNICA DE BADAJOZ
El resultado «ha sido increíble, maravilloso», afirma, orgulloso. «Creo que a día de hoy se ha convertido en un referente en la ciudad y con muchísimas posibilidades de hacer disfrutar a la clientela en muchas ocasiones». La ampliación permite organizar celebraciones familiares, de empresa, de amigos, prebodas, comuniones, bautizos, presentaciones, congresos, «el abanico de posibilidades en este entorno ha crecido incuantificablemente», no solo desde el punto de vista empresarial, sino por satisfacción personal.
El proyecto de ampliación permitió pasar de una cocina de apenas 20 metros cuadrados a otra de 40, con toda la infraestructura necesaria para acoger a mayor número de clientes (200 personas a la vez: cien fuera y otras tantas dentro). Además de la sala Covarsí, habilitaron otra lateral privada y baños accesibles y se actualizó la zona del bar. «Al final fue una obra integral».
Costello Fun Club, el complemento nocturno del proyecto
No se detuvo ahí. Cuando esta inversión se amortizó, siguieron pensando en las posibilidades de la plaza de España y quisieron crear un «complemento». El resultado es Costello Fun Club: otro concepto. Se trata de un local «de tarde», con licores y cócteles, copas bien servidas y un ambiente musical cuidado, mimado y único, que no tiene parangón, por la decoración, el servicio que ofrece y la coctelería. También en este local se organizan celebraciones, con la cocina de Pepe Jerez.
Orgulloso de su equipo y de sus clientes
Carlos empezó con tres trabajadores y ahora son 19. Insiste en hacer especial mención a su equipo, del que se siente especialmente orgulloso.
Está orgulloso del perfil de su clientela, porque hay mucha diversidad y «mucha educación». En el Pepe Jerez se pueden juntar generaciones muy dispares, siempre en conjunción perfecta, generando buen ambiente. Pero sobre todo se siente orgulloso de su equipo de trabajadores «y de la familia que se ha creado aquí con los años», porque «se puede decir que es una familia». Todos trabajan mucho y destaca "la labor encomiable" del equipo de cocina.
Carlos quiere insistir en esta idea. Destaca que Pepe Jerez pasó de ser el proyecto «de un chaval con mucha ilusión y mucho miedo a convertirse en un proyecto de vida», en el que ha tenido la ayuda y el acompañamiento de su familia y de su mujer, Blanca, que ha jugado un papel muy importante, pues trabajan codo con codo. Ella lleva gestión, contabilidad, proveedores. «A mí me ha liberado mucho para poder seguir creciendo, si no yo estaría completamente fuera de juego». Gracias a este apoyo, Carlos se puede dedicar a dar servicio, a los trabajadores y a la organización. Algunos llevan con él ocho años. Quiere hacer especial mención a Gabi, el cocinero que estaba cuando llegó y permaneció con él. «Se quedó conmigo y se adaptó a un tío de 25 años que se quería comer el mundo y fue quien sentó las bases de esta cocina, el que dio estabilidad los primeros años y al que tengo muchísimo que agradecer». Estuvo seis años.
Una de sus preocupaciones en la ampliación fue crear infraestructura de trabajo de calidad para que todos los miembros del equipo se sintiesen profesionales trabajando en Pepe Jerez: espacios amplios, maquinaria de cocina, barras bien estructuradas, que no se agobien dando el servicio, sino que todo esté fácil, accesible, limpio, a mano y poder así prestar servicio de calidad sin sufrir». Profesionalización, «ese es uno de los retos que tenemos hoy en día con el sector, la profesionalización».
Pepe Jerez tiene un equipo tan estable que hace años que no necesita buscar trabajadores. «Creo que valoran donde están y cómo se les trata».
De momento, no se plantea crecer más. Necesita unos años para mejorar lo presente, «eso es lo que nos motiva». Tanto es así que en julio tiene previsto acometer una obra en el suelo de la barra del bar y actualizar el fondo con losetas y estanterías de mármol, más elegante, para adaptarse a la obra de la sala Covarsí.
Para Carlos Durán, Pepe Jerez es «un sueño que jamás pensé que se convertiría en lo que ahora es, por mucho que pudiera soñarlo».
Y quizás esa sea la clave de estos diez años. No solo haber levantado una cervecería de referencia en Badajoz, sino haber construido un espacio que forma parte del pulso diario de la ciudad, de sus celebraciones, de sus encuentros y de su manera de vivir la plaza.
Soluciones para el Casco Antiguo
Carlos Durán no tiene duda alguna de que Pepe Jerez se encuentra «en el mejor sitio de Badajoz, a la vista de cualquiera». No todo es perfecto. Precisamente por su ubicación están «monitorizando» continuamente la plaza de España y «sabemos lo que sucede en ella». Conocen sus carencias y sus problemas: la falta de aparcamiento, los puntos permanentes de venta de droga, la drogodependencia acechando permanentemente, la falta de iluminación y la ausencia de puesta en valor del centro histórico. Carlos
Durán es parte activa de Proccab (la Plataforma por la Recuperación, Ocio y Convivencia del Casco Antiguo de Badajoz), desde donde están organizando acciones concretas para reclamar soluciones, que no se abandonarán hasta no ver resultados.
Él apostó por el Casco Antiguo y confía en su futuro, «por supuesto». «El futuro para mí es visible y es palpable, pero necesita la ayuda de las administraciones para erradicar lo que le está haciendo daño históricamente», que es la venta y consumo de droga por la zona. ¿Y cómo se consigue? Eliminando esos puntos de venta, «que todo el mundo sabe dónde están». Asegura que desde que se fue la Policía Nacional de la plaza Alta han percibido mayor presencia. No es el único motivo. Para los afectados, la solución pasa por establecer vigilancia delante de los puntos de venta. Carlos Durán quiere ser optimista, porque la plaza de España está en auge, con negocios de calidad, como Bidaia. Un auge que debe apoyarse para que el corazón de Badajoz siga latiendo.
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