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Mega proyecto tecnológico

¿Qué es y para qué sirve el centro de datos que van a construir en Badajoz?

Creará unos 2.000 empleos durante su construcción y aspira a cambiar el perfil tecnológico de la ciudad

El nuevo mega centro de datos que construirá Nostrum Group en Badajoz.

El nuevo mega centro de datos que construirá Nostrum Group en Badajoz. / Nostrum Group.

Claudia Goyeneche

Claudia Goyeneche

Badajoz

Imagínate un lugar capaz de almacenar y mover la información que usan cada día miles de empresas, plataformas y servicios digitales. Un espacio donde trabajan miles de ordenadores al mismo tiempo, como el “cerebro” que hace posible desde una videollamada hasta que funcione una aplicación de inteligencia artificial. Eso es, a grandes rasgos, lo que Badajoz va a empezar a construir en 2026: un mega centro de datos que promete transformar el perfil tecnológico de la ciudad y generar unos 2.000 empleos solo durante su construcción.

Puede que escuchar “centro de datos” suene a algo lejano, incluso abstracto. Pero, en realidad, afecta al día a día de todos más de lo que parece. Si comparáramos internet con una ciudad, un centro de datos sería algo así como una enorme estación donde se guardan, procesan y distribuyen todas las “mercancías” digitales que usamos: vídeos, fotos, correos, bancos online, series, compras, inteligencia artificial… todo pasa por algún centro de datos en algún lugar del mundo. Y ahora, uno de los más grandes del sur de Europa se va a levantar aquí, en Badajoz.

¿Y por qué aquí? Porque la ciudad tiene algo que en este sector vale oro: mucho suelo disponible, potencia eléctrica asegurada y conexión con grandes redes energéticas y digitales. En un momento en el que Europa compite por atraer este tipo de infraestructuras, tener todo eso de partida es una ventaja casi decisiva.

La inversión prevista ronda los 2.000 millones de euros. Solo la obra va a necesitar a cerca de 2.000 trabajadores, entre ingenieros, operarios, especialistas en energías y todo tipo de perfiles técnicos y logísticos.

¿Y qué tendrá dentro? Miles de servidores —ordenadores muy potentes— trabajando día y noche. Y no servidores cualquiera: estarán preparados para soportar cargas de inteligencia artificial, esas que necesitan muchísima energía y capacidad de proceso. De hecho, la compañía que lo impulsa asegura que este centro nacerá listo para competir con los que se están construyendo ahora en países como Finlandia, Francia o Italia.

Así se ve “por dentro” el cerebro de internet: filas de servidores que almacenan y mueven datos para videollamadas, streaming o IA.

Así se ve “por dentro” el cerebro de internet: filas de servidores que almacenan y mueven datos para videollamadas, streaming o IA. / LCB

Una extensión de unos 220.000 metros cuadrados

A día de hoy, la parcela donde irá ubicado —unos 220.000 metros cuadrados, prácticamente como 30 campos de fútbol juntos— ya está reservada. Y tiene garantizado el acceso a una futura subestación eléctrica capaz de mover más de un gigavatio.

Otra parte interesante es que el proyecto nace con la mirada puesta en la inteligencia artificial. Hasta hace unos años, los centros de datos se encargaban sobre todo de almacenar información y de hacer funcionar webs y servicios online. Ahora, la IA necesita muchísima más potencia y velocidad. Por eso este complejo se construirá preparado desde el primer día para manejar ese tipo de cargas.

Todo esto explica por qué Badajoz empieza a aparecer en conversaciones de empresas tecnológicas internacionales. Nostrum y AECOM —las compañías implicadas— ya han confirmado que están hablando con operadores y empresas de IA interesadas en reservar capacidad en este futuro centro.

El calendario ya está claro: ingeniería terminada entre 2025 y principios de 2026, arranque de obras el año que viene y entre 18 y 24 meses de construcción. En el mejor de los escenarios, la primera fase —unos 100 megavatios de potencia operativa— podría estar funcionando antes de que termine 2028.

¿Qué significa realmente para la ciudad?

Más allá de los empleos durante la obra, lo importante es lo que puede venir después. Un centro de datos así no funciona aislado. A su alrededor suelen aparecer empresas que dan servicios, especialistas que se instalan cerca, proveedores tecnológicos, formación específica… Es decir, un ecosistema que no existía antes.

Si Badajoz logra convertirse en uno de los nodos digitales de referencia del sur de Europa, la ciudad podría experimentar un cambio de perfil económico parecido al que otras veces hemos visto en sitios que apostaron por la tecnología en el momento adecuado. En resumen, este proyecto es grande en cifras, pero sobre todo es grande en posibilidades. Y quizá por eso interesa tanto: porque por primera vez en mucho tiempo, Badajoz no solo mira a su entorno cercano, sino que empieza a competir con ciudades que hasta ahora parecían muy lejos.

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