Navidad en la escuela
Badajoz se transforma en Belén: Más de 500 alumnos del colegio Santa Teresa recrean el nacimiento de Jesucristo
Este año conmemoran el 40 aniversario desde que se comenzó a celebrar esta tradición en el centro

Santi García

Los alumnos del colegio Santa Teresa de Badajoz cambian sus uniformes por un día. Las instalaciones de este centro pacense ubicado en el barrio de La Paz han vivido una jornada de infarto desde primera hora de la mañana. Todo para celebrar el tradicional belén viviente que organizan desde 1985. 40 años rememorando aquello que ocurrió en Belén y que hace festejar cada diciembre la Navidad.
Los familiares de los estudiantes terminaban de colocar los disfraces minutos antes de las 9.00 y los profesores hacían lo propio con sus atuendos especiales. Las batas las cambiaban por las túnicas blancas y halos para caracterizarse de ángeles o los vestidos y mandiles para ser panaderos.
Un día muy intenso
Las escenas que se han vivido entre bambalinas han sido peculiares: Romanos que entraban del patio, los pajes de los Reyes Magos subiendo por las escaleras y las pastoras se asoman por las puertas de las clases para ver cuando es su momento. Todo tutorizado por los profesores que tenían todo controlado y listo para que diera lugar uno de los momentos más importantes del curso.
El patio del colegio es el escenario que cada año se transforma en Judea. Por unas horas se convierte en un espacio de encuentro, fe y emoción compartida donde profesores, alumnos y familias recrean uno de los momentos más importantes del calendario cristiano: el nacimiento de Jesús. El belén viviente del centro es, para toda la comunidad educativa, "la mayor catequesis" del año, según indica Manoli Pozo, directora del centro.

Marta Blázquez, profesora de primer curso de Infantil del colegio Santa Teresa de Badajoz. / J. H.
De igual forma lo explica Marta Blázquez, profesora de primer curso de Infantil, quien destaca el enorme trabajo previo que hay detrás del acto. "Detrás de todo esto hay un trabajo espectacular de todas las compañeras", afirma, subrayando que este evento es vivido como algo colectivo. "Para toda la familia que es el colegio Santa Teresa y el Hogar de Nazaret, este es la mayor catequesis que podemos hacer en Navidad", asegura. Una catequesis "donde participan todos y donde lo disfrutamos todos, desde los más pequeñitos hasta nosotros también".
"Lo preparamos con mucho cariño"
El belén viviente se organiza en varios pases y con la participación de distintas etapas educativas. Los dos primeros se han celebrado a las 10.30 y a las 12.00. Durante estas dos funciones han pasado unos "800 alumnos de diferentes colegios". Y por la tarde, el patio ha vuelto a llenarse: "Estamos otra vez todos aquí con la misma ilusión, las mismas ganas".
Esa ilusión se percibe también en los alumnos. Pablo Ruiz, estudiante de tercero de ESO, lleva prácticamente toda su vida participando en el Belén. "Desde que entré con tres años", resume. Para él, este acto es algo único: "Me parece un acto muy importante en este colegio, es tradición todos los años". Una tradición que se mantiene viva gracias al empeño del profesorado, alumnos y de muchos padres del centro. Todo orientado para que "el patio del colegio se convierta en el escenario en el que nació el niño Jesús". Este joven estudiante reconoce que hay mucho trabajo detrás, pero merece la pena: "Para nosotros es de gran ilusión porque nos lo curramos mucho y lo preparamos con mucho cariño". Este año interpreta a un soldado romano y del propio Herodes, dos papeles que ha desempeñado dependiendo de las funciones de mañana o tarde.

Pablo Ruiz, alumno de tercero de la ESO convertido en soldado romano en el belén viviente del colegio Santa Teresa de Badajoz. / J. H.
Toda la vida montando el belén
Como él, otros dos alumnos llevan 12 años participando en esta tradición navideña y este año han sido los encargados de protagonizar parte de esta representación. Patricia de la Hiz, que representa a la Virgen María, y Miguel Caballero, que encarna a San José, cursan cuarto de ESO y viven esta experiencia como algo muy especial. Miguel recuerda que ha interpretado otros personajes en años anteriores, "de romano, de Herodes", pero admite que ser San José es diferente: "Cuando me lo comunicaron me dio mucha alegría, es un regalo poder participar". Patricia, por su parte, confiesa que era un sueño desde pequeña: "Desde chiquitita quería hacerlo y me ha tocado, ha sido súper importante para mí".

Patricia de la Hiz y Miguel Caballero en el papel de María y José en el portal de belén viviente del colegio Santa Teresa de Badajoz. / Santi García
Ambos coinciden en que los pases del belén se han vivido con mucha emoción. "A la gente le encanta y a nosotros también al interpretarlo", señala Miguel, mientras Patricia reconoce que ha sentido nervios: "Sobre todo el primero, luego ya ha ido fluyendo la cosa mucho mejor". Además, este año el portal cuenta con un detalle muy especial: "Por la tarde el niño ha sido de verdad", explican entre risas, "y es una niña", desvela.
Trabajo a contrarreloj
Todo este despliegue requiere una coordinación milimétrica. Jesús Thovar, profesor y miembro del comité organizador, destaca "el esfuerzo muy grande de todo el claustro, cada uno en su función". En apenas "un día" se ha montado "todo un belén en el patio", algo que para el centro es irrenunciable. "No podemos entender el colegio sin el Belén", afirma rotundo, insistiendo en que "no hay mayor catequesis que esta para los niños del colegio y para todos los colegios que nos visitan".
Este año, además, el reto ha sido mayor por la climatología. "El martes a las cinco de la tarde estaba lloviendo", recuerda Thovar. Aun así, en la mañana de este miércoles "a primera hora ya estábamos ultimando todos los detalles", con la ayuda del AMPA y de numerosos padres. "Esto es un trabajo de equipo, es imposible hacerlo sin todo el mundo", recalca.
"La celebración más importante del colegio"
La directora del centro, Manoli Pozo, define el belén viviente como "la representación y la celebración más importante del colegio". Un acto que sirve como "plataforma de evangelización" para "acercar a las familias el misterio más importante, que es el nacimiento del hijo de Dios". En total participan "más de 500 niños entre Infantil, Primaria y Secundaria", con papeles protagonistas reservados a los alumnos mayores. Pozo define como un montaje "muy intenso", pero asume que "merece la pena".

Enrique Benítez y Pilar Hinchado, en el patio del colegio Santa Teresa de Badajoz. / J. H.
Desde el punto de vista de las familias, la emoción ha sido palpable en el ambiente. Ha habido abuelos que se han emocionado al ver aparecer a sus nietos vestidos como aldeanos, pastores o romanos y los padres también han disfrutado mucho un día como este. Enrique Benítez, ha sido uno de ellos, es padre de dos alumnos y antiguo estudiante del centro: "Lo vivo con mucha ilusión. Al final es una tradición". En esta ocasión, su hijo martín se ha vestido de hebreo y recuerda que hace algunas décadas él estuvo en el mismo patio representando papeles similares. Su mujer, Pilar Hinchado, añade que vivirlo de nuevo con su hijo pequeño "es una segunda oportunidad" y reconoce que ahora lo siente "mucho más bonito y más emotivo".
Un belén viviente que, año tras año, demuestra que la Navidad en el colegio Santa Teresa se construye con fe, esfuerzo compartido y mucha ilusión.
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