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21D en Badajoz: votos, compras navideñas y hasta granizo

La jornada electoral ha transcurrido sin sobresaltos ni incidencias reseñables

Primera votante en el colegio electoral ubicado en la Concejalía de Recursos Humanos de Badajoz.

Primera votante en el colegio electoral ubicado en la Concejalía de Recursos Humanos de Badajoz. / S. GARCÍA

Belén Castaño Chaparro

Belén Castaño Chaparro

Badajoz

Un 21D sin sobresaltos, en el que las votaciones se mezclaron con las compras navideñas y la búsqueda de décimos del sorteo de la Lotería de Navidad de este lunes por olvidos o corazonadas de última hora. La jornada electoral ha transcurrido en Badajoz con normalidad y sin incidencias reseñables. Pese a las ausencias de algunos presidentes y vocales titulares, los 55 colegios y 196 mesas electorales de la ciudad y sus pedanías estaban listos a las nueve en punto de la mañana para que los votantes comenzaran a depositar sus papeletas.

El caso más llamativo ha sido el del colegio ubicado en la Diputación de Badajoz, donde ni uno solo de los presidentes y vocales acudieron y las dos mesas se han tenido que constituir al completo con suplentes. «Hay que cumplir», decían resignados por el cambio de planes. Algunos preferían tomárselo con humor y tenían destino para los 70 euros que les van a pagar por haberse pasado el domingo detrás de las urnas.

Quejas por el frío

No les hacía tanta gracia a los miembros de una mesa del colegio electoral habilitado en el colegio Nuestra Señora de Bótoa. «Estamos pasando un frío horrible», se quejaban amargamente. Las mesas se ubicaron en el gimnasio del centro y la puerta permanecía abierta continuamente para que entraran y salieran los votantes. El fue incesante durante toda la mañana. Pasadas las 14.30 horas, en la mesa A ya había votado casi el 50% de los electores a los que les correspondía.

Las mesas electorales en el colegio Nuestra Señora de Bótoa, donde algunos miembros se han quejado del frío que han pasado durante toda la jornada.

Las mesas electorales en el colegio Nuestra Señora de Bótoa, donde algunos miembros se han quejado del frío que han pasado durante toda la jornada. / LA CRÓNICA

El presidente y los vocales no entendían por qué no se habían colocado las mesas en la entrada principal del colegio o en dos aulas, donde hay calefacción, teniendo en cuenta que las elecciones se iban a celebrar en pleno mes de diciembre. Todos coincidían, al calcular las horas que les quedaban por delante, en que los 70 euros no compensaban el sacrificio. «Yo pagaba el doble por no estar aquí», decía sin dudarlo el presidente.

En la provincia tampoco ha habido incidencias destacadas. La anécdota ha estado en la localidad de Fregenal de la Sierra, donde a Carmen, la primera vecina que ha acudido a votar, ha terminado sentada en una mesa como vocal. No se presentaron ni uno de los vocales titulares ni el suplente y, como establece la Ley Electoral, corresponde al primer votante que llega asumir ese cargo.

Los cargos de presidentes y vocales en las mesas electorales son obligatorios, según establece la Ley Electoral. Por eso, si no acuden, los ciudadanos que no cumplan con esta responsabilidad pueden enfrentarse a importantes sanciones, que van desde 3 meses a 1 año de prisión y multas de 6 a 24 meses, cuya cuantía depende de la capacidad económica del infractor.

Algunos colegios electorales han ofrecido imágenes completamente atípicas, como las decoraciones navideñas, pero también estampas que se repiten en los medios de comunicación en cada cita electoral: la de religiosas de clausura ejerciendo su derecho al voto.

Del convento a las urnas

Es el caso de las hermanas del monasterio de Nuestra Señora de la Merced de Badajoz, conocidas como las Clarisas Descalzas, que acudieron a primera hora a votar. Este es uno de los pocos motivos por los que cruzan los muros de su convento de la plaza López de Ayala. Ningún político las ha visitado durante la campaña electoral, pero tras depositar su papeleta trasladaron sus peticiones al próximo Gobierno de Extremadura.

Religiosas de las Clarisas Descalzan de vuelta al convento tras depositar sus papeletas.

Religiosas de las Clarisas Descalzan de vuelta al convento tras depositar sus papeletas. / S. GARCÍA

La abadesa, sor María del Carmen Gallardo Talero, ha pedido que defienda «los derechos de la familia y la vida desde la gestación» y que «mire por los pobres», para garantizar que todo el mundo tenga acceso a la vivienda, la educación, la sanidad y un empleo digno. También ha aprovechado para reclamar apoyo para el mantenimiento de los edificios de la Iglesia, «que son de toda la comunidad y que tanto nos cuesta mantener», ha dicho.

Más madrugadoras aún fueron las monjas del Real Monasterio de Santa Ana. Su colegio electoral era el habilitado en la Concejalía de Recursos Humanos, en la plaza de la Soledad, a solo unos metros de su convento. Cinco minutos después de que abriera llegaron las primeras. Con «mucha prisa» por regresar a sus labores, han ido acercándose de dos en dos y marchándose rápidamente.

Una mujer se protege del granizo con su paraguas, en la puerta del colegio Nuestra Señora de Bótoa.

Una mujer se protege del granizo con su paraguas, en la puerta del colegio Nuestra Señora de Bótoa. / S. GARCÍA

La fiesta de la democracia, más prenavideña que nunca, ha dejado otras muchas imágenes de estas elecciones históricas en Extremadura por ser las primeras en solitario. Jóvenes que votaban por primera vez, abuelos con nietos, grupos de amigos que tras votar se iban de comida, votantes cargados con bolsas y hasta granizo, que fue lo que cayó pasadas las dos de la tarde.

El tiempo se ha calmado y la jornada de votaciones se ha cerrado a las ocho de la tarde como empezó: sin sobresaltos.

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