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En cotos extremeños

La Guardia Civil de Badajoz detiene a los miembros de un grupo organizado de caza furtiva

Son cuatro vecinos de la capital pacense, Villar del Rey, Alburquerque y Mérida, que fueron sorprendidos tras abatir tres ciervos y un gamo valorados en más de 40.000 euros

Armas y otro material intervenido a los detenidos.

Armas y otro material intervenido a los detenidos. / GUARDIA CIVIL

Belén Castaño Chaparro

Belén Castaño Chaparro

Badajoz

La Guardia Civil ha detenido a cuatro vecinos de Badajoz, Villar del Rey, Albuquerque y Mérida por presuntamente integrar un grupo organizado dedicado a la caza furtiva. A todos ellos se les atribuyen delitos contra la protección de la fauna, tenencia ilícita de armas y pertenencia a organización delictiva.

La operación, según han informado este viernes fuentes de la comandancia, se inició cuando los investigadores del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) tuvieron conocimiento de una serie de hechos relacionados con la caza furtiva, donde se abatieron piezas valoradas en más de 41.000 euros. Estas acciones se venían cometiendo desde el pasado año en cotos de caza mayor situados en los términos municipales de Villar del Rey y Alburquerque y del oeste y sur de la provincia.

De noche y para conseguir trofeos

Los cazadores furtivos, según la Guardia Civil, actuaban siempre durante la noche y presuntamente con el objetivo de obtener trofeos de interés, ya que en la mayoría de los casos retiraban las cabezas de las piezas abatidas. 

Con las pesquisas llevadas a cabo, las sospechas se centraron en los integrantes de un grupo, en el que cada uno tenía su función y operaban de manera coordinada: unos participaban como conductores, otros reconocen el terreno y seleccionan las piezas y otros como cazadores, incluso, organizadores de la cacería.

Una vez obtenida toda la información, el Seprona intensificó la vigilancia y control en los lugares por donde era previsible que pudieran circular, para sorprenderlos en el momento de cazar o cuando regresaran con las piezas. Así, en la madrugada del pasado 17 de diciembre, tras un operativo establecido en la carretera que une Aliseda y Villar del Rey, se detectó uno de los vehículos utilizados por el grupo, que fue detenido para identificar a los cuatro ocupantes.

Silenciador artesanal y visor térmico

Algunos de ellos llevaban manchadas de sangre la ropa y el calzado y en el interior del vehículo portaban un rifle con silenciador artesanal y un visor térmico, además de linterna, navaja y carne perteneciente a un ciervo.

Tras las comprobaciones de la documentación, como la legalidad del porte, el uso de los instrumentos y los efectos encontrados, los agentes realizaron gestiones en fincas aledañas al sur de la provincia de Cáceres y averiguaron que en uno de los cotos habían abatido un gamo y tres venados, a los que les cortaron la cabeza para retirarles su cornamenta. A uno de ellos, además, le habían extraído los lomos.

En ese momento, los cuatro investigados fueron detenidos como presuntos autores de los delitos de caza furtiva, tenencia ilícita de armas y pertenencia a grupo delictivo.

A todos ellos también se les investiga por su supuesta implicación en otros episodios de caza furtiva cometidos desde el pasado año en cotos de la parte noroccidental de la provincia de Badajoz y en el sur y oeste de la de Cáceres, donde se abatieron ilegalmente venados, gamos, muflones o jabalíes.

El caso ya está judicializado.

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