Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Será su sexta participación

De Turuta Madre afronta el Concurso de Murgas de Badajoz con el objetivo de afianzarse entre las diez primeras

La formación incorpora un nuevo guitarra y una nueva voz para aportar un plus de calidad, manteniendo su sello de murga canalla y localista

Los componentes de la murga De Turuta Madre, en uno de los ensayos.

Los componentes de la murga De Turuta Madre, en uno de los ensayos. / La Crónica

Rebeca Porras

Rebeca Porras

Badajoz

El Concurso de Murgas del Carnaval de Badajoz levanta el telón el próximo 3 de febrero en el Teatro López de Ayala y, entre las agrupaciones que regresan al escenario, estará De Turuta Madre, una murga que afronta 2026 fiel a la filosofía con la que nació: “un grupo de amigos que disfruta haciendo Carnaval”.

Con seis años de trayectoria desde su debut en 2020, la agrupación reconoce que el paso del tiempo también pesa. La conciliación laboral, los niños o los desplazamientos desde otras localidades hacen que cada año sea “un poco más difícil sacar la murga adelante”, aunque la ilusión se mantiene. “Nos hacemos mayores”, admiten, sin perder la sonrisa ni las ganas de dar guerra sobre las tablas.

Más calidad

Este año llega con algunos ajustes en la formación. Dos bajas por motivos laborales han sido cubiertas por un nuevo guitarra y una nueva voz, incorporaciones que, según David Alfonso, uno de los componentes, han supuesto “un plus de calidad” tanto en el sonido como en el conjunto del grupo, sin alterar el buen ambiente de grupo.

En lo artístico, De Turuta Madre no se mueve de su terreno habitual. Su propuesta vuelve a apoyarse en letras con contenido, una puesta en escena crítica, irónica y ácida, y una mirada muy pegada a la realidad local. “Somos una murga muy de Badajoz, sin pelos en la lengua”, resumen.

De Turuta Madre en una de sus actuaciones de 2023.

De Turuta Madre en una de sus actuaciones de 2023. / Andrés Rodríguez

Vena competitiva

El objetivo con el que afrontan el certamen es disfrutar del escenario: “Si no, esto no tendría sentido”, asegura. Eso sí, tampoco esconden su vena competitiva. Su meta pasa por afianzarse entre las diez primeras murgas y, con paciencia, ir complicando el camino a las agrupaciones que pelean por la final. “Sabemos lo difícil que es y no nos obsesiona”, matiza.

Actuar en el López de Ayala sigue siendo uno de los momentos más intensos del Carnaval. “La adrenalina no es comparable, sobre todo en preliminares”, explica David, aunque reconoce que el estrés empieza desde primera hora del día.

Un concurso mejorable y una afición imprescindible

Desde dentro del certamen, De Turuta Madre apunta dos aspectos a mejorar: la excesiva duración de las sesiones entre semana y la calidad de la retransmisión. Consideran que terminar a la una y media de la madrugada “es negativo para el espectador y una tortura para la murga que canta en último lugar”, y califican el sonido de la emisión como “una falta de respeto al trabajo de las agrupaciones”. Con todo, asumen las reglas del juego. “Al final, es el criterio de seis personas; si no lo aceptas, mejor no presentarte”, señalan.

La murga De Turuta Madre en una de sus actuaciones del año pasado en el López de Ayala.

La murga De Turuta Madre en una de sus actuaciones del año pasado en el López de Ayala. / Andrés Rodríguez

La agrupación ensaya en su local del Polígono El Nevero, una calle que comparte con otras formaciones carnavaleras y que definen sin dudar como “la más carnavalera de Badajoz”. Allí comenzaron con dos ensayos semanales, subieron a tres en diciembre y, tras Reyes, prácticamente “viven en el local” preparando una actuación que promete dar que hablar desde la primera noche del concurso. “Si buscan una murga canalla, que diga las cosas claras y muy localista, De Turuta Madre es su murga”, concluyen.

Tracking Pixel Contents