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Carnaval

Los componente de Se M'ace Tarde prefieren quedar últimos en el Concurso de Murgas de Badajoz antes que morderse la lengua

Tras situarse en la última posición el año pasado, el grupo regresa con un aire renovado y un personaje "muy tóxico"

Los integrantes de la murga en 2026.

Los integrantes de la murga en 2026. / Cedida

Rebeca Porras

Rebeca Porras

Badajoz

La murga Se M'ace Tarde afronta el Carnaval 2026 con más voces, más ambición artística y la misma filosofía directa que marcó su debut. Tras estrenarse en 2025 con un grupo de 13 componentes, la agrupación da este año un salto cuantitativo y cualitativo al ampliar su plantilla hasta los 17 integrantes, incorporaciones que -según explica Fran Pérez, uno de sus miembros- no solo refuerzan el sonido, sino que encajan plenamente en el carácter familiar que define al grupo.

Procedentes de un cruce entre murgas callejeras y de teatro, Se M'ace Tarde mantiene esa identidad híbrida que combina cercanía y un discurso sin rodeos. Para este año, aseguran traer una propuesta “más fresca” que la del anterior, con la intención de seguir construyendo un sello propio en apenas su segundo año sobre las tablas del certamen.

Sin desvelar en exceso, la murga adelanta que su tipo para 2026 gira en torno a “un personaje muy tóxico”, de esos a los que, dicen, “a más de uno le ha tocado recurrir algún que otro año”. Una pista que apunta a crítica social reconocible y a un repertorio que volverá a poner el foco en situaciones cotidianas, con ironía y sin demasiados filtros.

Las puntuaciones no mandan

Porque si algo reivindica el grupo es su forma de entender el carnaval: “No tenemos pelos en la lengua y no sacrificamos un puesto más o menos por decir lo que tenemos que decir”. Una declaración de intenciones que marca su diferencia respecto a otras formaciones y que, previsiblemente, volverá a notarse tanto en letras como en puesta en escena.

La actuación de en 2025.

La murga en su debut del año pasado. / Jose Antonio Rodriguez Escobar

En cuanto a objetivos, Se M'ace Tarde, lejos de obsesionarse con clasificaciones, prioriza sensaciones: disfrutar “más aún que el año anterior” y hacer disfrutar al público. Son conscientes del margen real al que puede aspirar un grupo en su segundo año, por lo que su expectativa se centra en conectar desde el escenario. Un escenario que no es cualquiera. Actuar en el Teatro López de Ayala, reconocen, impone. “Lo mejor es la experiencia y el sentimiento que eso conlleva”, señalan, dejando entrever que lo más complicado prefieren expresarlo, como es tradición, dentro del propio repertorio.

Empezar de cero

También muestran una mirada crítica hacia el certamen. Consideran que serían necesarios cambios profundos para que el concurso mejorara. "Prácticamente habría que hacer uno nuevo para que mejorase, ya es tarde para cualquier cambio" indica Fran, que señala las puntuaciones como la mayor fuente de posibles injusticias: “Nunca llueve a gusto de todos, pero creo que no es justo para nadie”.

Ensayan en un antiguo bar situado en un campo, un espacio donde intentan molestar lo menos posible. El ritmo ha sido irregular por enfermedades, trabajo y familia: semanas de un solo ensayo frente a otras de hasta siete.

La murga en su debut del año pasado.

Se M'ace Tarde, el año pasado en el López. / La Crónica

Sobre su posición en preliminares, solo tenían una preferencia: no abrir el concurso. A partir de ahí, restan importancia al orden de actuación.

Cartel de las preliminares del Comba 2026.

Cartel de las preliminares del Comba 2026. / La Crónica

Sobre la afición, aseguran que el carnaval no es nada sin quienes llenan el teatro y siguen el certamen desde casa. “Ellos son los que hacen la fiesta grande”. Y ahí, advierten, Se M'ace Tarde volverá a estar, fiel a su estilo.

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