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El colectivo pide más acompañamiento a la lactancia

Maire cumple 15 años tejiendo tribu en Badajoz: "No importa cómo alimentes a tu bebé, importa que no estés sola"

Tras una necesidad de apoyo, el grupo ha ido evolucionando para ofrecer reuniones mensuales donde se tratan temas como la falta de información, los partos complicados o los mitos sobre la maternidad

Video | 15 años de Maire en Badajoz: acompañamiento y apoyo a la lactancia materna

Santi García

Rebeca Porras

Rebeca Porras

Badajoz

'Maire' es como se llama a la madre en algunos lugares de Extremadura. También es el nombre de una red de mujeres que, desde hace quince años, se reúne en Badajoz para hacer algo tan sencillo -y tan necesario- como acompañarse.

El grupo de apoyo a la lactancia materna de Badajoz celebra en 2026 su 15º aniversario, convertido ya en refugio, escuela y tribu para muchas familias. “Esto empezó por una necesidad”, resume Naara Gil, una de las madres voluntarias que hoy sostienen el colectivo. Ninguna de ellas formó parte del grupo fundador. “Las primeras madres que crearon Maire ahora tienen hijos de 15 años. Esto ha ido pasando de unas manos a otras, según los momentos vitales de cada una”.

La historia se repite: maternidades recientes, dudas, dificultades y una sensación común de falta de apoyo. “Muchas veces no encontrábamos en las instituciones públicas o en la sanidad la información o el acompañamiento que necesitábamos justo en ese momento”, explica. Así, madres y familias comenzaron a reunirse para compartir experiencias, actualizarse y fomentar la lactancia materna desde la vivencia real.

Naara junto a otras mujeres en la última reunión de Maire.

Naara junto a otras mujeres en la última reunión de Maire. / Santi García

Las reuniones mensuales se han convertido en un espacio donde cabe casi todo. “Se habla mucho de falta de apoyo para que la lactancia sea exitosa”, señala Naara. Aunque dar el pecho se asocia a algo natural, no siempre es sencillo. Partos complicados, cesáreas, bebés prematuros o problemas de agarre pueden torcer el inicio. “No tener la información a mano cuando la necesitas hace que la lactancia se complique”.

Muchas familias llegan tras atravesar alguna dificultad. Otras, buscando red. “Yo conocí Maire al cambiar de ciudad. No había tenido problemas, pero necesitaba tribu”, cuenta. Aun así, celebra un cambio, que "cada vez vienen más embarazadas, antes de que nazca el bebé. Es el mejor momento para informarse, porque luego no hay tiempo”.

Los mitos de la maternidad

La maternidad, como la lactancia, también está rodeada de mitos. “Se van cayendo cuando compartes con otras”, dice. Y también se amplía la mirada. Desde Maire insisten: “La lactancia exclusiva no es la panacea. Puede ser mixta, diferida o de fórmula. Lo importante es estar informadas, dar cariño y sentirnos acompañadas”.

La última reunión de lactancia que Maire ha celebrado en la Casa de la Mujer de Badajoz.

La última reunión de lactancia que Maire ha celebrado en la Casa de la Mujer de Badajoz. / Santi García

Ese acompañamiento es lo que encontró Sara Pardo, madre de Orión, un bebé de tres meses. Llegó tras conocer la asociación en un curso de preparación al parto. “Aquí hay tribu y se nos entiende. Desde fuera muchas cosas se ven distinto”, cuenta.

Valora, sobre todo, las referencias prácticas: profesionales, experiencias reales, decisiones cotidianas. “Hay demasiada información en internet. Aquí hablas con personas que están pasando por lo mismo y es más sencillo”.

“Con lo que me está costando, me gustaría alargar la lactancia todo lo que se pueda. Luego me adaptaré al trabajo y a lo que venga”

Sara

— Una de las usuarias de Maire

Su lactancia no ha sido fácil. Orión tenía frenillo, algo que no se identificó al principio. “No se cogía bien al pecho, perdía peso… fue bastante duro”, recuerda. A eso se sumaron grietas y dolor. “Aquí me ayudó contarlo, escuchar otras historias similares”. Lleva tres meses amamantando y quiere continuar: “Con lo que me está costando, me gustaría alargarlo lo que se pueda. Luego me adaptaré al trabajo y a lo que venga”.

Sara con su bebé Orión.

Sara con su bebé Orión. / Santi García

Madres primerizas

Alba también habla de salvación. Su hijo Francisco tiene 13 meses. “A mí me salvó la lactancia”, dice sin dudarlo. Conoció Maire tras una intervención de frenillo. “Como primeriza tienes muchísimas dudas. Aquí he encontrado tranquilidad, conocimiento e información”. Alba no se pone fecha para destetar. “Hasta que él quiera y yo esté cómoda”. Aunque fuera no siempre se entiende. “Hay gente te mira por la calle o no comprende que después de los seis meses sigas dando el pecho”.

Alba, con su hijo Francisco.

Alba, con su hijo Francisco. / Santi García

En la reunión que se celebra en una de las salas de la Casa de la Mujer también participan Carmen y Juan Fran. Esperan a su primera hija, están de 35 semanas y es su primera reunión. Vieron un cartel en el centro de salud. “No sabemos cómo dar el pecho”, admiten. Buscan ideas, referencias, cualquier orientación. “Ahora mismo todo es valioso”, cuenta la pareja.

Una tribu cada vez más numerosa

Maire no tiene ánimo de lucro ni profesionales al frente. “Somos madres ayudando a madres desde la experiencia”, subrayan. El grupo de WhatsApp llegó a reunir a más de 200 familias; ahora mantienen uno más reducido para asistentes habituales y otro canal en Instagram, por donde siguen llegando consultas.

Hace algo más de un año, cuando la persona que coordinaba Maire no podía continuar, las reuniones estuvieron a punto de desaparecer. “Nos organizamos y dijimos: vamos a tirar para adelante”. Desde entonces, además de los encuentros mensuales, han impulsado actividades con fisioterapeutas de suelo pélvico, especialistas en terapia manual infantil, pediatras y psicólogas perinatales. Para 2026 preparan un nuevo encuentro.

El grupo de lactancia de Badajoz, en la Casa de la Mujer.

El grupo de lactancia de Badajoz, en la Casa de la Mujer. / Santi García

Quince años después, la petición sigue siendo la misma: más apoyo y menos juicios. “A esas madres que se sienten mal o solas, que vengan. Aquí tienen su sitio. Queremos recuperar eso que antes era natural: mujeres apoyándose entre ellas. Sentirnos un poco en familia”.

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