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Toma el timón con la acción social como prioridad

El nuevo director general de Fundación Caja Badajoz destaca su vínculo con la entidad: "Soy producto de esta casa"

Con el apoyo del presidente Francisco Lamoneda, Iván Manzano buscará dar continuidad a los proyectos culturales, educativos y de discapacidad

Su recorrido se ha construido paso a paso, desde una beca inicial hasta la máxima responsabilidad ejecutiva

Vídeo | Iván Manzano se estrena al frente de Fundación CB

Santi García

Rebeca Porras

Rebeca Porras

Badajoz

Iván Manzano Pajares, el nuevo director general de Fundación Caja Badajoz, ha asumido ya sus funciones al frente de la entidad después de que el Patronato aprobase por unanimidad su nombramiento en la reunión celebrada este pasado viernes en la sede de la calle Montesinos, 22 de Badajoz, en un relevo que llega tras la jubilación de Emilio Jiménez Labrador, figura clave en la consolidación del proyecto en los últimos años.

El nombramiento sitúa al hasta ahora subdirector al frente de una nueva etapa para la fundación, que seguirá presidida por Francisco Lamoneda Díaz, recientemente designado para ese cargo. La sucesión se plantea desde la continuidad, pero también con la voluntad de reforzar una línea de trabajo que la entidad considera ya asentada en términos de solvencia, sostenibilidad y servicio público.

Manzano no llega desde fuera. Es un perfil forjado dentro de la propia casa. Se incorporó en 2015 a través del programa de Becas para Empresas Extremeñas impulsado por la fundación, destinado a jóvenes titulados universitarios. Desde entonces ha desarrollado buena parte de su carrera dentro de la entidad, con responsabilidades en el área económica y financiera, hasta asumir la subdirección en 2025.

Un relevo con sello interno

En una entrevista concedida a este diario, el nuevo director general subraya el valor simbólico de ese recorrido. "Me gusta decir que soy producto de esta casa". Su trayectoria se ha construido paso a paso dentro de la fundación, desde una beca inicial hasta la máxima responsabilidad ejecutiva. Para él, ese itinerario demuestra que "se han venido haciendo y se hacen las cosas bien".

La unanimidad del Patronato ha sido, además, uno de los elementos que más ha querido destacar tras su designación. "He recibido el apoyo de todos los patronos y patronas de esta casa y eso es bastante reconfortante", señala. En su opinión, esa confianza compartida tiene un peso especial porque "la confianza que delegan en mí no es poca".

Con 11 años de trabajo en la entidad, Manzano asume ahora la dirección general con una mezcla de ilusión, respeto y sentido de la responsabilidad. También con una idea muy clara de cuál debe ser la prioridad inmediata: "El principal reto que tengo es mantener la actividad de gestión que ha mantenido mi predecesor Emilio Jiménez".

Continuidad y estabilidad

Lejos de presentar la herencia recibida como una carga, el nuevo director asegura que recibe una fundación "sostenible, solvente y con un equipo perfecto, bien cohesionado y engranado". A su juicio, esa situación permite afrontar la nueva etapa sin sobresaltos y con margen para seguir creciendo desde una estructura sólida.

Manzano defiende que conocer la institución desde dentro es una ventaja para mantener el rumbo y detectar dónde puede reforzarse el trabajo diario. "Esto es un transatlántico que ha cogido una corriente adecuada y lo único que hay que hacer es seguir manteniéndolo en esa corriente", indica.

Esa línea pasa por sostener una programación muy intensa y una presencia constante en el territorio. Ahí sitúa una de las mayores dificultades. "Lo más complicado es mantener esa capacidad de programación prácticamente diaria, esa capacidad de crear, de estar donde más se nos necesita", apunta. La clave, añade, está en seguir tejiendo alianzas con asociaciones, colectivos y entidades locales que permitan detectar necesidades reales, también en zonas rurales donde la fundación no siempre puede llegar con medios propios.

La acción social como eje

Entre las áreas que marcarán su mandato, Manzano coloca en primer plano la acción social, aunque recuerda que el trabajo de Fundación Caja Badajoz va mucho más allá. "Queremos que la fundación tenga una apuesta muy marcada en la parte de acción social", explica, en línea con el mandato del Patronato. Junto a ello, la entidad seguirá impulsando proyectos relacionados con cultura, educación, medio ambiente y conservación del patrimonio.

En paralelo, el nuevo director general inicia etapa junto al presidente Francisco Lamoneda, con quien espera formar un tándem sólido. La relación entre ambos viene de años atrás, ya que Lamoneda es patrono desde 2017. "Es una persona que tiene una calidad humana por encima incluso de la calidad profesional que tiene", afirma Manzano, convencido de que ambos podrán dar continuidad a la labor desarrollada hasta ahora.

El proyecto de discapacidad "sigue adelante"

Preguntado por la futura residencia para adultos con discapacidad en Badajoz, y por si la venta del edificio donde estaba previsto el proyecto (en la avenida Antonio Masa Campos) supone su paralización, Manzano ha sido tajante: "No, el proyecto no se paraliza" e insiste en que el compromiso de Fundación CB con el ámbito de la discapacidad "se mantiene intacto", aunque el planteamiento ha evolucionado.

La entidad explica que trabaja ahora en "un modelo diferente", más orientado a la autonomía personal. "Vamos a mirar a un proyecto donde vamos a premiar mucho más la independencia y la autonomía de las personas con discapacidad", detalla.

La previsión es que esa iniciativa pueda desarrollarse en la propia calle Montesinos, en un edificio adquirido por la fundación. Allí se proyectan pisos tutelados dentro de un modelo más familiar y menos masivo, en línea, según sostiene, "con las corrientes europeas actuales en materia de atención residencial". La capacidad estimada se movería entre 20 y 30 personas, aunque dependerá de la configuración final del proyecto.

Iván Manzano, durante la entrevista en la sede de Fundación Caja Badajoz.

Iván Manzano, durante la entrevista en la sede de Fundación Caja Badajoz. / Santi García

La elección del Casco Antiguo para levantar los pisos tutelados, responde a una estrategia de ciudad que la fundación mantiene desde hace años. "La mejor manera de revitalizar este barrio es trayendo gente a vivir aquí", resume el nuevo director de Fundación CB.

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