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En el Hospital Universitario

Pacientes con cáncer de vejiga reclaman más acompañamiento en una jornada pionera celebrada en Badajoz

La doctora María Fernanda Manzanedo impulsa este encuentro con el objetivo de mejorar la comprensión y el autocuidado de la enfermedad

La doctora María Fernanda Manzanedo, especialista en Urología, junto a cuatro pacientes durante las jornadas celebradas en el Hospital Universitario de Badajoz.

La doctora María Fernanda Manzanedo, especialista en Urología, junto a cuatro pacientes durante las jornadas celebradas en el Hospital Universitario de Badajoz. / Cedida

Rebeca Porras

Rebeca Porras

Badajoz

El Hospital Universitario de Badajoz acogió este pasado lunes la Primera Jornada para Pacientes con Cáncer de Vejiga, una iniciativa impulsada por la doctora María Fernanda Manzanedo, del Servicio de Urología, con un objetivo claro, el de acercar información útil y comprensible a quienes conviven con esta enfermedad y abrir un espacio de escucha real para pacientes y familias.

Celebrada en el Aula 4, la cita reunió a profesionales sanitarios, pacientes, familiares y representantes de los servicios de Urología y Radiología Intervencionista, con una asistencia total de alrededor de 40 personas. La inauguración corrió a cargo de la directora médica, María Isabel Arroyo Masa, la directora de Enfermería de Atención Especializada, María Teresa Bermejo Sánchez, y la propia doctora Manzanedo.

Desde el inicio, la jornada se planteó como una herramienta para favorecer la educación sanitaria, promover el autocuidado, resolver dudas frecuentes y mejorar la adherencia a los tratamientos, sin olvidar una dimensión que los asistentes consideraron esencial, el bienestar emocional de los pacientes. Las ponencias, según la valoración de los participantes, destacaron por una transmisión "clara, concisa y en terminología adecuada" a sus conocimientos.

La voz de los pacientes

Uno de los momentos más relevantes llegó con la primera mesa redonda, centrada en el carcinoma vesical no músculo invasivo. En ella participaron cuatro pacientes que compartieron su experiencia con serenidad y honestidad. La mesa, coordinada por la doctora Manzanedo, permitió abordar preguntas, resolver dudas y recoger propuestas de mejora en la gestión sanitaria.

Los testimonios estuvieron marcados por emociones comunes como el miedo y la incertidumbre. Los pacientes hablaron del temor a las revisiones periódicas y a la posibilidad de una recaída. De ese intercambio surgieron conclusiones de gran valor, entre ellas la importancia de entender que cada paciente vive la enfermedad de una forma distinta y que no conviene compararse con otros procesos. También se subrayó que las revisiones mediante cistoscopia son fundamentales, aunque resulten molestas, y que la evolución del cáncer de vejiga no siempre sigue un patrón previsible.

Otro de los mensajes que cobró fuerza fue la necesidad de una relación de confianza entre médico y paciente. "Debe existir una relación de confianza entre el paciente y el urólogo", se trasladó durante el encuentro, para que la persona enferma pueda expresar con claridad lo que siente y recibir la ayuda adecuada. Junto a ello, se insistió en que los hábitos de vida saludables deben promoverse sin convertirlos en una carga añadida de culpa cuando no siempre se consiguen los objetivos marcados.

La parte más emotiva llegó con la lectura de una carta dedicada "al dolor", escrita por una paciente tras un largo proceso personal y médico. El texto puso palabras al sufrimiento acumulado durante años de tratamientos y cirugías, y convirtió la jornada en un espacio de reconocimiento y acompañamiento.

Una cirugía necesaria

La segunda parte se centró en el carcinoma vesical músculo invasivo y contó con la participación de cinco pacientes. En esta mesa se abordó de forma directa el impacto de una cirugía que los asistentes definieron como "mutilante", aunque necesaria para la curación de la enfermedad. Los testimonios reflejaron el peso físico y psicológico del postoperatorio, la sensación de pérdida tras la extirpación de un órgano, el miedo a la muerte y la necesidad de un apoyo familiar sólido.

Durante este bloque, el doctor Juan Alonso Cabo González lanzó una advertencia rotunda al insistir en "no normalizar un sangrado en la orina". Aunque recordó que la hematuria puede deberse a distintas patologías, subrayó que "siempre hay que descartar que pueda ser secundaria a un cáncer vesical".

Los pacientes reclamaron además la creación de una figura de referencia dentro del SES, tanto en el plano médico como quirúrgico, que acompañe de forma más cercana y continuada durante todo el proceso. También pidieron acompañamiento psicológico desde el inicio de la enfermedad, antes de la cirugía y en el postoperatorio.

La psicóloga Vera Santos cerró la jornada con una ponencia centrada en el acompañamiento, el dolor y las necesidades emocionales actuales de estos pacientes. El diálogo posterior entre psicóloga, urólogos y asistentes fue, según la organización, especialmente productivo.

La valoración final fue muy positiva. Tanto los asistentes como el Servicio de Urología mostraron su satisfacción con una iniciativa que consideran necesaria y exportable a otras especialidades. La principal autocrítica apuntó a una difusión insuficiente. Aun así, la sensación fue similar para todos los asistentes, que coincidieron en que cuando la información se entiende y el paciente puede hablar, el proceso de la enfermedad cambia.

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