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Cita histórica

La Alcazaba de Badajoz arropa el estreno del Vía Crucis Viviente fuera del Cerro de Reyes ante cientos de personas

La Hermandad de Jesús Obrero conmemoró su 30 aniversario en el recinto amurallado, un nuevo escenario que atrajo a más espectadores que en su emplazamiento habitual

"El momento más emotivo fue ver a don Manuel Malagón allí viendo su Vía Crucis. Lloré como un niño", confiesa el hermano mayor

Una de las escenas del Vía Crucis en la Alcazaba de Badajoz, ayer.

Una de las escenas del Vía Crucis en la Alcazaba de Badajoz, ayer. / Diego Rubio

Rebeca Porras

Rebeca Porras

Badajoz

El Vía Crucis Viviente de la Hermandad de Jesús Obrero y Dulce Nombre de María vivió ayer una jornada para el recuerdo con su estreno en la plaza Alta y la Alcazaba, un escenario inédito que convirtió la representación en una de las imágenes más singulares de la Semana Santa de Badajoz.

Cerca de 70 personas dieron vida a la Pasión de Cristo en una edición extraordinaria con la que la corporación ha querido conmemorar su 30 aniversario, coincidiendo además con el impulso que ha supuesto para la ciudad la declaración de la Semana Santa pacense como Fiesta de Interés Turístico Internacional.

La representación arrancó a las 11.30 horas en la plaza Alta y desde allí fue avanzando por San José, Suárez de Figueroa y Puerta del Capitel hasta adentrarse en los jardines de la Alcazaba, donde se desarrollaron las escenas finales. El cambio de ubicación, excepcional este año, no solo aportó un mayor atractivo visual al recorrido, sino que reunió a muchísimo más público que en su emplazamiento habitual.

Un marco único para un aniversario especial

El hermano mayor de la hermandad, Florencio Rodríguez, se mostró muy satisfecho con el resultado de una edición que, según destacó, ha tenido una acogida extraordinaria. "Muy muy contento con la aceptación que ha tenido el Vía Crucis viviente en la plaza Alta y Alcazaba", señaló a este diario tras la representación. También explicó que el recorrido concluyó antes de lo habitual: "Hemos acabado un poco antes que en nuestro barrio porque aquí el recorrido ha sido más corto".

La temperatura, muy agradable, animó a vecinos de Cerro de Reyes, pacenses de otros barrios y también a los turistas a acompañar a los actores durante buena parte del itinerario, arropando una escenificación que ya es una tradición consolidada en la ciudad. Rodríguez afirmó que hubo "mucho más público por supuesto" y destacó que incluso recibieron felicitaciones de personas llegadas de fuera de Badajoz y de otros puntos de Extremadura.

Entre las autoridades asistentes estuvieron el concejal Rubén Galea, el vicepresidente de la Diputación de Badajoz, Ricardo Cabezas, y el alcalde de la ciudad, Ignacio Gragera, que siguieron junto al público la representación hasta presenciar la crucifixión y muerte de Jesucristo, que ha vuelto a interpretar Luis Salguero, vecino de Badajoz que trabaja como camarero en el quiosco de San Atón.

Luis Salguero, en el papel de Jesucristo, durante la escena de la crucifixión.

Luis Salguero, en el papel de Jesucristo, durante la escena de la crucifixión. / Diego Rubio

Manuel Malagón

Pese a la magnitud del escenario y a tratarse de una salida inédita fuera de su barrio, en la hermandad apenas hubo espacio para los nervios. Al contrario. Florencio Rodríguez asegura que se vivió con una mezcla de emoción y serenidad. "No hemos tenido apenas nervios, menos incluso que en nuestro barrio. Creo que el calor de todos los que nos han acompañado no han dejado entrar ese nervio", indicó.

Entre los momentos más especiales de la jornada, el hermano mayor se queda con la presencia de Manuel Malagón, el párroco ya jubilado que impulsó hace tres décadas el nacimiento de este Vía Crucis Viviente en Cerro de Reyes. "Para mí el más emotivo y especial ha sido cuando he visto a don Manuel Malagón allí viéndonos hacer su Vía Crucis de su barrio en la Alcazaba. Lloré como un niño", confesó. "Manuel fue el que inició este Vía Crucis Viviente con vecinos del Cerro de Reyes hace justo 30 años", recordó.

Volverá al barrio

La experiencia en la Alcazaba ha dejado una huella imborrable, pero la intención de la hermandad es rgresar el próximo año a su esencia y a su barrio. "Este año ha sido por lo que ha sido, pero al año que viene se hará en el Cerro de Reyes como todos estos 30 años", explicó Rodríguez. Eso sí, deja la puerta abierta a repetir algún día en este u otro amplazamiento de la ciudad. "No estamos cerrados a que algún día o en algún momento se pueda hacer ahí otra vez o en cualquier sitio que se pueda hacer. La hermandad está orgullosa de hacer fe en las calles de Badajoz".

Luis Salguero, en el papel de Jesucristo, durante una escena de la Pasión en la que es castigado.

Luis Salguero, en el papel de Jesucristo, durante una escena de la Pasión en la que es castigado. / Diego Rubio

La imagen de la Alcazaba convertida en escenario de la Pasión quedará así como una estampa excepcional en este aniversario redondo, una edición histórica que ha servido para confirmar la fuerza de una tradición nacida en el barrio, capaz de emocionar a toda la ciudad.

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