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Declaración en el juzgado de Herrera del Duque

Crimen de La Siberia extremeña: el detenido niega ante el juez haber matado a Juan Carlos Olaya

Asegura que no se peleó con él y que su sobrina, pareja del fallecido y también investigada por estos hechos, le dijo que la víctima se había ido a Barcelona. La mujer se ha acogido a su derecho a no declarar

Una imagen parcial del municipio de Garlitos, en La Siberia extremeña, y la fotografía de Juan Carlos Olaya utilizada en su búsqueda.

Una imagen parcial del municipio de Garlitos, en La Siberia extremeña, y la fotografía de Juan Carlos Olaya utilizada en su búsqueda. / LA CRÓNICA

Belén Castaño Chaparro

Belén Castaño Chaparro

Badajoz

El tío y la sobrina investigados por la muerte de Juan Carlos Olaya, el vecino de 46 años de Garlitos que desapareció el 7 de enero de 2024 y cuyo cadáver fue encontrado 10 meses después en un paraje de Siruela, han comparecido este martes ante el titular del Juzgado de Instrucción de Herrera del Duque, al frente del caso.

El hombre, que permanece en prisión provisional desde que fue detenido como presunto autor del homicidio en febrero de 2025, ha negado tener cualquier implicación en los hechos. Según han explicado sus abogados, Enrique González de Vallejo y Alicia Alfonso, su cliente -que tiene una discapacidad intelectual del 70%- ha reconocido ante el magistrado que el día de la desaparición estuvo en la sierra con ambos, que eran pareja, pero que los dejó en el campo y regresó a su pueblo Sancti Spíritu, donde un testigo declaró haberlo visto a la hora que la autopsia data la muerte de Juan Carlos Olaya.

Asimismo, ha negado haberse peleado con el fallecido -no tenía lesiones ni las prendas rasgadas, según su defensa- ni tampoco saber que había desaparecido hasta que la Guardia Civil inició la investigación, porque, según ha declarado, su sobrina le dijo que su pareja se había marchado a Barcelona a visitar a unos familiares.

Sus abogados han anunciado que solicitarán su puesta en libertad y el archivo de la causa contra él. «Es incomprensible que ella que tenía el móvil del fallecido, su cartera y su chaqueta esté libre y él, que no tenía nada, esté en prisión, máxime cuando hay un testigo que lo sitúa en otro lugar a la hora de la muerte», ha insistido González de Vallejo.

El investigado solo ha respondido a las preguntas de sus letrados y del juez.

Por su parte, la pareja del fallecido, que está investigada por un delito de omisión del deber de socorro y se encuentra en libertad con cargos, se ha acogido a su derecho a no declarar.

La autopsia confirmó que el cadáver de Juan Carlos Olaya presentaba golpes en las costillas, pero, según la defensa, no determina cómo se produjeron. «Hay una testigo que dice que por la mañana se subió al tejado de la casa donde vivía y se cayó de una altura de entre 3 y 4 metros y la propietaria de la vivienda lo denunció», apunta la defensa, que sostiene que si la víctima fue agredida después, su cliente no fue quien la golpeó.

La tesis de la acusación particular

La acusación particular, en manos de SM Abogados Penalistas, mantiene su tesis inicial: que ambos investigados están implicados en la muerte de Juan Carlos Olaya, aunque esperará a que finalice la instrucción para determinar por qué hechos imputan a cada uno de ellos.

Esta parte, que ha lamentado que los investigados no hayan contestado a sus preguntas para tratar de aclarar algunas "contradicciones", insiste en que «los solventes» indicios que tiene la Guardia Civil dejan «pocas dudas» de que tío y sobrina participaron en los hechos.

La instrucción del caso encara ya la recta final y solo quedarían pendientes las declaraciones de algunos testigos y un agente de la Guardia Civil adscrito al grupo Viogén, que, según el abogado de la familia del fallecido, en principio, no se prevé que aporten información relevante al caso.

La familia, a la espera de los restos

La investigación se ha dilatado en el tiempo, lo que, según la acusación particular, está causando aún más dolor a los familiares de Juan Carlos Olaya, que aún no han podido recuperar sus restos para darle sepultura. Aunque su letrado ha solicitado que se les entreguen, el juez y la fiscalía lo han rechazado y continúan custodiados en el Instituto de Medicina Legal por si hubiera que realizar nuevas pruebas.

La defensa también lamentó la demora en la instrucción, que ha estado prácticamente paralizada un año, y se congratuló de que el nuevo magistrado que se ha incorporado al juzgado de Herrera del Duque haya dado «celeridad» al procedimiento.

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