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Danza

La coreógrafa Paloma Muñoz lleva Badajoz a los premios de la excelencia de las artes escénicas

La artista ha recibido una doble nominación a los Premios Talía 2026 con su obra 'La Quiijá', inspirada en sus raíces en Extremadura

La coreógrafa Paloma Muñoz en su estudio de danza.

La coreógrafa Paloma Muñoz en su estudio de danza. / La Crónica

Antonio Manuel Nogales

Badajoz

La coreógrafa Paloma Muñoz, natural de Badajoz, ha sido nominada a mejor coreografía y mejor espectáculo de danza en los Premios Talía 2026 por su pieza 'CÈL·LULA #5: La Quijá', unos galardones otorgados anualmente por la Academia de las Artes Escénicas de España para reconocer la excelencia, diversidad y calidad en el sector.

La obra, producida junto al Mercat de les Flors, supone un viaje personal hacia sus orígenes en Extremadura, combinando tradición y contemporaneidad desde una mirada escénica propia. "Es muy gratificante que se reconozca este trabajo porque me conecta con mis raíces", explica la artista.

La pieza se articula como un diálogo entre tradición y contemporaneidad. A través del cuerpo, el movimiento y el uso del espacio escénico, la pieza propone una experiencia de carácter sensorial que remite a la memoria, la identidad y los vínculos con el origen.

De Badajoz a los Premios Talía

La trayectoria de Paloma Muñoz comienza en Badajoz, donde pasó su infancia y adolescencia. Practicó gimnasia rítmica hasta los 13 años antes de alejarse temporalmente del movimiento durante el instituto. Su vínculo con la danza se consolidó más tarde, cuando se trasladó a Barcelona para estudiar en el Institut del Teatre, donde combinó inicialmente la formación en danza con la filología clásica. "Al final me atrapó la danza, me encantó y me quedé", cuenta la pacense.

Durante años desarrolló su carrera como bailarina, hasta que en 2011 decidió hacer una pausa: "Ya no me apetecía más, es duro ser bailarina". Después retomó su camino desde otro lugar, formándose en coreografía, un giro que marcaría su identidad artística. Desde entonces, ha construido un lenguaje propio como creadora, estrenando sus primeras obras a partir de 2018 y consolidando una carrera que hoy la sitúa entre las coreógrafas reconocidas a nivel nacional.

Después de toda una vida dedicada a la danza y al baile, Muñoz ha recibido una doble nominación en los Premios Talía, unos galardones otorgados anualmente por la Academia de las Artes Escénicas de España para reconocer la excelencia, diversidad y calidad en el sector.

La coreógrafa reconoce que la nominación ha sido "una sorpresa" y destaca el valor de compartir candidatura con referentes para ella del sector como Rocío Molina o la compañía La Veronal. "Estar nominada con artistas a los que admiro… te da más impulso para seguir creyendo en lo que haces".

En paralelo a su evolución artística, Muñoz ha ido construyendo una identidad creativa muy ligada a la investigación del cuerpo como herramienta expresiva, lo que le ha permitido desarrollar un lenguaje propio dentro de la escena contemporánea. Su trabajo se caracteriza por la búsqueda de piezas que no solo se interpreten, sino que activen una experiencia física y emocional en el espectador, alejándose de estructuras narrativas convencionales.

Reconocimientos

La coreógrafa concibe la danza como una forma de comunicación que trasciende las palabras. "Es una forma de comunicación desde lo sensorial, desde el impacto", explica, defendiendo un lenguaje escénico en el que el cuerpo dialoga con la luz, el sonido, el espacio y el ritmo. Su trabajo busca generar experiencias que no se cuentan, sino que se sienten, apelando directamente a la percepción y a la emoción del espectador.

En este sentido, la creadora subraya que su proceso de trabajo "parte siempre de intuiciones" más que de ideas cerradas, y que la investigación se desarrolla desde el cuerpo como herramienta principal de exploración.

A lo largo de su carrera, Muñoz ha ido consolidando su nombre dentro de la danza contemporánea con importantes reconocimientos. El pasado año, su trabajo fue nominado a mejor espectáculo de danza en los Premios Max, uno de los galardones más prestigiosos del sector en España.

Además, ha sido galardonada en los Premios de la Crítica por el mejor espectáculo de danza, así como a mejor bailarina y mejor bailarín, que recayeron en los intérpretes de su obra, no en ella, que ejerce exclusivamente como coreógrafa. También ha recibido reconocimientos en los Premios Butaca en categorías de danza e interpretación masculina. Estos premios avalan una trayectoria en crecimiento y refuerzan la proyección de su trabajo dentro del panorama escénico.

Del escenario europeo a sus raíces extremeñas

La coreógrafa ha desarrollado parte de su camino en el ámbito internacional, con trabajos en países como Alemania, Suiza o Italia, y especialmente en teatros estatales alemanes. Allí ha formado parte de producciones de gran formato, con elencos amplios, equipos técnicos numerosos y procesos de creación muy intensos. "Trabajar con tanta gente, tan rápido y con tanta presión te hace crecer mucho", afirma.

Esta experiencia le ha permitido adaptarse a estructuras muy distintas a las de sus proyectos personales y reforzar su capacidad como creadora en contextos exigentes, donde el tiempo y la coordinación marcan el ritmo del trabajo.

A pesar de esa proyección internacional, Muñoz mantiene un fuerte vínculo con sus raíces y expresa su deseo de acercar su trabajo al público extremeño: "Tengo muchas ganas de llevar el espectáculo a Extremadura", afirma, subrayando el valor emocional de compartir su obra en su tierra natal.

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