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Sentencia de conformidad

Condenado en Badajoz un padre por realizar tocamientos a su hija de 12 años

Tras un acuerdo entre las partes, la Audiencia le ha impuesto dos años de cárcel por un delito de agresión sexual continuado, pero no irá a prisión

El condenado, este martes en la Audiencia de Badajoz.

El condenado, este martes en la Audiencia de Badajoz. / LA CRÓNICA

Belén Castaño Chaparro

Belén Castaño Chaparro

Badajoz

Dos años de prisión. Es la condena que la Audiencia Provincial de Badajoz ha impuesto a un padre acusado de realizar tocamientos a una de sus dos hijas cuando esta contaba con solo 12 años.

El juicio por estos hechos, previsto este martes, no ha llegado a celebrarse tras el acuerdo alcanzado entre la fiscalía, la acusación particular y la defensa, que ha permitido reducir la pena de cárcel al suprimir la agravante de parentesco y aplicar la atenuante muy cualificada de reparación del daño (se ha rebajado en dos grados). El ministerio público y el abogado de la víctima pedían inicialmente 6 años de privación de libertad para el procesado como autor de un delito continuado de agresión sexual a menor de 16 años.

Al no contar con antecedentes, a petición de su abogado y sin que las acusaciones pública y particular se hayan opuesto, el tribunal ha acordado la suspensión de la pena de prisión, por lo que no ingresará en la cárcel. Este beneficio se ha condicionado a que no delinca en los próximos 5 años y a que abone por completo la indemnización de 20.000 euros por daños y secuelas a su hija, de los que ya ha entregado 15.000. Los otros 5.000 euros los tendrá que pagar en 12 meses a contar desde el 1 de junio (400 euros al mes).

Alejamiento

El condenado tampoco podrá acercarse a menos de 250 metros al domicilio, lugar de estudios, trabajo u otros que frecuente su hija ni comunicarse con ella por cualquier medio durante 5 años.

Los hechos, según han explicado el letrado de la víctima, Francisco Luengo sucedieron hace siete años. Tras la separación de sus padres, la menor se negaba a pasar tiempo con él y confesó a su madre y a su abuela que el motivo era que su progenitor le realizaba tocamientos en partes íntimas, que habían tenido lugar en el domicilio familiar cuando la pareja aún convivía. Ambas denunciaron los hechos y se dictó como medida cautelar una orden de alejamiento que se ha mantenido hasta ahora. El padre nunca llegó a ingresar en prisión preventiva.

Luengo reconoció que a causa de esta situación la menor sufrió daños psicológicos, por los que a día de hoy continúa en tratamiento (ahora tiene 19 años).

El condenado tiene con su exmujer otra hija de 10 años con la que no mantiene contacto.

La defensa del procesado, en manos de Cándido Moreno, declinó hacer declaraciones.

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