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Deporte base

Familias de Badajoz critican que aprender a nadar con la FMD este verano es "casi imposible"

Consideran insuficientes las plazas ofertadas para una ciudad como Badajoz

El ayuntamiento asegura que la oferta final será similar a la del año pasado

La piscina climatizada de la Granadilla en la que se imparten los cursos.

La piscina climatizada de la Granadilla en la que se imparten los cursos. / La Crónica

Rebeca Porras

Rebeca Porras

Badajoz

Familias de Badajoz han mostrado su malestar por la escasa oferta de plazas para los cursillos de natación de la Fundación Municipal de Deportes (FMD). Denuncian que cada temporada numerosos niños se quedan sin posibilidad de aprender a nadar dentro de la oferta pública municipal, una situación que consideran especialmente grave en una ciudad como Badajoz y sus pedanías.

Las quejas se han intensificado tras la publicación de la información relativa a los cursos de verano, que, según las familias, recoge un número de plazas muy reducido. Carmen, vecina de San Fernando y madre de un niño de seis años, explica que el problema viene de atrás, aunque considera que ahora se ha agravado por el cierre de la piscina climatizada de San Roque. "Otros años, cuando la piscina de San Roque sí estaba abierta, había un poco más de oferta, pero seguía siendo insuficiente", señala.

San Roque, cerrada desde febrero

La piscina climatizada de San Roque permanece cerrada desde febrero por un fallo en la máquina que controla la humedad del ambiente y, aunque la voluntad del Ayuntamiento de Badajoz es "abrirla lo antes posible", no hay una fecha clara de reapertura. "Está en marcha un proceso de licitación y hay que seguir los tiempos que marcan los trámites", detalla el consistorio. Por este motivo, ahora mismo los cursos se concentran en la piscina climatizada de La Granadilla, lo que reduce aún más las posibilidades de acceder.

Carmen asegura que en cada curso de natación se reciben solicitudes de más de 200 personas por turno, mientras que las plazas reales disponibles pueden ser únicamente seis. "Quedarían 194 niños por cada turno sin atender en una ciudad como esta tan grande", afirma. A su juicio, la oferta resulta especialmente llamativa en las edades en las que los menores deberían tener más opciones para aprender a desenvolverse en el agua.

La vecina sostiene que, según el díptico publicado por el ayuntamiento, los niños a partir de siete años apenas tienen posibilidad de entrar en los cursos de iniciación. "De verdad, ¿seis plazas para todo un Badajoz?", lamenta. Carmen considera que hablar de 6, 12 o 24 plazas (dependiendo de la franja de edad) para una población como la de Badajoz y sus pedanías resulta "irrisorio".

La piscina de verano como alternativa

La crítica de las familias no se limita al número de plazas. También cuestionan la forma en la que se organizan los recursos disponibles. Carmen señala que, aunque la piscina climatizada de San Roque esté cerrada, existen otras instalaciones que podrían aprovecharse mejor, especialmente durante el verano.

Las familias plantean que la piscina de verano podría utilizarse antes de su apertura al público y después de su cierre, como aseguran que ocurre en otros lugares. "Sabemos que hay sitios donde una hora antes de la apertura de la piscina de verano y una hora después de su cierre también se utiliza la piscina de verano para dar clases de natación", explica Carmen.

Según dice, una instalación de mayor tamaño permitiría organizar más grupos y dividir mejor las calles. "Ahí sí que podrían entrar muchísimos niños para poder aprender a nadar", añade.

"Lo más sangrante la falta de gestión y la falta de previsión: no se plantean ni siquiera utilizar la piscina de verano"

Esta madre considera que la falta de planificación se nota principalmente en verano. "Es más sangrante la falta de gestión y la falta de previsión", afirma, porque, según denuncia, "no se plantean ni siquiera utilizar la piscina de verano". Carmen pone como ejemplo su propia experiencia en una piscina donde trabajó, donde se impartían clases antes y después del horario general de apertura. "La piscina abría de 12.00 a 20.00 horas y nosotros de 11.00 a 12.00 teníamos cursos natación y de 20.00 a 21.00 también", recuerda.

"Intentando ver los recursos que tenemos, habría que intentar optimizar", defiende. A su juicio, la cuestión no es solo cuántas piscinas hay, sino cómo se gestionan las horas y los espacios.

Cursos sin continuidad

Las familias también se quejan de la falta de continuidad en los cursos, ya que la gran mayoría de los niños no logran plaza durante todos los trimestres. Esta situación, aseguran, dificulta el aprendizaje y frena su progresión: "Los niños se quedan estancados, no llegan a avanzar".

Por otro lado, cuestionan que la adjudicación sea por sorteo, ya que puede permitir que algunos niños encadenen varios cursos mientras otros no acceden nunca. Carmen propone que quienes hayan participado en un trimestre no tengan prioridad en el siguiente, con el objetivo de que más menores puedan disfrutar al menos una vez de esta actividad. "Puede haber el caso de que haya un niño que de forma consecutiva vaya enlazando un curso con otro y haya niños que no tengan la opción de ir nunca a un curso de natación", afirma.

La consecuencia, según estas familias, es que muchas acaban recurriendo a gimnasios privados. "Está claro que al final o pagas un gimnasio privado o no hay opción", resume Carmen.

El problema de las familias con varios hijos

Otra vecina, Fátima Expósito, residente en Valdepasillas, comparte otra preocupación. Tiene dos hijas de cuatro y seis años y explica que la escasez de plazas se complica aún más cuando una familia necesita inscribir a más de un menor. Según cuenta, un año consiguieron plaza para la mayor, pero no para la pequeña. "No es una oferta que digas, mira, el ayuntamiento te soluciona esto, pues no, porque es dificilísimo entrar, es casi imposible y mucho más que te cojan a las dos", señala.

"No es una solución, es muy difícil entrar y mucho más que te cojan a tus dos hijos"

La vecina reitera que cuando hay varios hijos en edad de aprender a nadar es todavía más complicado. "El curso lo necesitan las dos", explica. "No me sirve de mucho llevar solo a una, y al final, te ves obligada a pagar algún gimnasio para al menos poder llevar a tus dos hijas".

Una oportunidad real

Por otro esto, las familias consideran que la oferta de plazas es muy escasa para una ciudad como Badajoz y sus pedanías, y creen que el sistema actual no garantiza que los niños tengan una oportunidad real de aprender a nadar dentro de la programación pública.

Imagen del anuncio municipal con las plazas ofertadas para el mes de julio.

Imagen del anuncio municipal con las plazas ofertadas para el mes de julio. / Ayuntamiento de Badajoz

Fátima critica que haya turnos con seis plazas y que en natación adaptada se oferten únicamente dos. "En cualquier pueblo de Extremadura aprenden más niños a nadar con menos medios", sostiene.

El ayuntamiento dice que habrá más plazas

Este diario ha preguntado al ayuntamiento por la oferta de plazas. El consistorio responde que las plazas anunciadas no son las definitivas, que se sacarán más y que el número final será similar al del año pasado. "Salieron menos plazas inicialmente porque uno de los monitores estaba de baja, pero se ha solucionado y saldrán las mismas que el año anterior", precisan.

Sin embargo, las familias señalan que esa información no aparece reflejada con claridad en el anuncio publicado este año, lo que está generando decepción y confusión.

 A la espera de que se concrete la oferta definitiva, reclaman más plazas, mejor organización de las instalaciones y una planificación que permita a más niños aprender a nadar sin tener que recurrir necesariamente a la oferta privada, que es mucho más costosa.

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