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Día de la Cuestación

"Mientras hay cáncer hay vida": el testimonio de una paciente oncológica de Badajoz que afronta la inmunoterapia con "miedo, pero con esperanza"

Lourdes Caballero, profesora jubilada, relata su diagnóstico, el duro proceso de quimioterapia y su mensaje de apoyo a otras mujeres: "La vida sigue, incluso con incertidumbre"

Vídeo | "Mientras hay cáncer hay vida": el testimonio de una paciente oncológica de Badajoz que afronta la inmunoterapia con "miedo, pero con esperanza"

Diego Rubio Paredes

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Jonás Herrera

Jonás Herrera

Badajoz

"Con miedo. Te lo tomas con miedo, pero con esperanza". Así resume Lourdes Caballero Donoso, paciente oncológica de cáncer de mama de Badajoz, el impacto del diagnóstico y todo el proceso vivido desde entonces, en una fase ya avanzada de tratamiento con inmunoterapia.

"Yo no estoy recuperada, todavía estoy en tratamiento de inmunoterapia", aclara. "Estoy ya casi casi finalizando, pero sigo con inmunoterapia", insiste, subrayando que aún no ha concluido el proceso médico.

El diagnóstico

El diagnóstico llegó de forma inesperada, fuera de una revisión programada: "Noté un dolor y ese dolor se convirtió en un latigazo que resultó ser un cáncer de mama, así como de golpe". Un aviso físico que cambió su vida en cuestión de semanas: "Entre una revisión y otra revisión, yo me lo detecté".

A partir de ahí, el recorrido fue rápido y exigente. "Primero quimioterapia, coincidió en verano y lo pasé mal", recuerda con franqueza. Un tratamiento que obligó a intensificar el seguimiento médico: "Tuvieron que adelantar un poco el proceso de la operación". Después llegó la cirugía: "Me operaron y en la anatomía patológica salió todo bien". Tras ello, el proceso continuó con radioterapia e inmunoterapia: "Y mientras tanto a seguir con la vida, es lo que hay que hacer".

Caballero describe con claridad dónde se concentra el mayor desgaste emocional: "En ese tiempo que está entre una prueba y otra prueba. Ahora la biopsia, ahora el cirujano, el oncólogo. Es cuando peor se pasa". Una etapa marcada por la incertidumbre y la espera de resultados.

La esperanza

Sin embargo, también identifica un punto de inflexión psicológica en el inicio del tratamiento: "Cuando me dijeron que iba a empezar el tratamiento dije: venga, ya estoy en la línea de meta". A partir de ahí, afirma, la percepción cambia y se activa una actitud de resistencia.

Su visión de la enfermedad se resume en una idea que repite como aprendizaje vital: "Mientras que hay cáncer hay vida". Y la desarrolla en clave cotidiana: "Hay que vivir el día a día, el día que te encuentras bien tienes que hacer todo lo posible por hacer lo que buenamente puedas".

Sus apoyos

El apoyo del entorno ha sido fundamental en su proceso: "Mi familia y mis amigos fueron mi pilar fundamental". También destaca la importancia de los recursos profesionales: "En la Asociación Española Contra el Cáncer hay unos profesionales estupendos. Además un gran abanico de ayudas que puedes tener a tu alrededor, acompañamiento psicológico o talleres".

Por ello, lanza un mensaje directo a otras mujeres que quizás hoy hayan recibido un diagnóstico similar: "Que cuenten con el apoyo de la familia, de los amigos y también de la asociación". Caballero Donoso señala que para ella ha sido clave su entorno más cercano. En su caso no ha evitado hablar de la enfermedad, pero admite que muchas pacientes no quieren hacerlo y hay que respetarlas. De la misma manera, asegura que un simple gesto de sus amigos como es "un buenos días por Whats App" le ha valido para sentirse acompañada.

Profesora de secundaria de química, jubilada y afincada en Badajoz, Lourdes resume su experiencia con una mirada de aceptación: "El vaso medio lleno, medio vacío, no lo sé, pero asimilo que tendré que aprender a vivir con la incertidumbre", concluye.

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