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Historia viva del Carnaval

De un parque en San Fernando al corazón del López: Los Chungos cumplen 20 años haciendo Carnaval de Badajoz

La murga pacense celebra dos décadas de historia fiel a su esencia callejera, irreverente y popular

Dani Narciso repasa para el especial del 20 aniversario de La Crónica de Badajoz el camino de esta agrupación

Foto del primer año de Los Chungos y Dani Narciso durante la actuación en el Carnaval de Badajoz 2026.

Foto del primer año de Los Chungos y Dani Narciso durante la actuación en el Carnaval de Badajoz 2026. / La Crónica

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Jonás Herrera

Jonás Herrera

Badajoz

Todo empezó como empiezan muchas cosas importantes en Badajoz: entre amigos, con guitarras, unas copas y muchas ganas de reírse. Nadie imaginaba entonces que aquella idea improvisada acabaría convirtiéndose, veinte años después, en una de las murgas más reconocibles del Carnaval pacense. Los Chungos cumplen dos décadas y lo hacen manteniendo intacta la esencia con la que nacieron: la de un grupo de amigos que jamás pensó en premios antes que en pasarlo bien.

"Vivíamos el carnaval como cualquier joven de aquella época", recuerda Dani Narciso, uno de los fundadores de la agrupación. Antes de las tablas del López de Ayala estaban las noches de botellón, los disfraces improvisados y las reuniones en el campo. "Hacíamos noches de flamenco y blues. Cogíamos una guitarra, improvisábamos letras y podíamos estar horas cantando", explica.

"No teníamos ni idea de lo que era una murga"

Fue en uno de aquellos veranos cuando surgió la pregunta que lo cambió todo. "Dije: '¿Y si hacemos una murga?'". La respuesta inicial fue casi unánime: aquello era una locura. "No teníamos ni idea de lo que era una murga realmente", admite Narciso. Pero convocaron al grupo en el parque de San Fernando y allí empezó una aventura que ya forma parte de la historia del Carnaval de Badajoz.

Los primeros ensayos fueron puro caos. "Hicimos un pasodoble con una música y otro distinto. Y un cuplé y un mini cuplé", recuerda entre risas. La agrupación desconocía incluso las estructuras básicas del concurso. "No sabíamos cómo funcionaba esto". Sin embargo, precisamente esa inocencia terminó convirtiéndose en una marca propia.

El nombre tampoco salió de ninguna estrategia. Los Chungos nacieron mirando a la calle, a esos personajes populares que durante años formaron parte de la identidad cotidiana de Badajoz. "Nunca fue para reírnos de ellos. Todo lo contrario", aclara Narciso. Jacinto Trompeta, La Monedita o Pedro Píter, personas sin hogar míticas de la ciudad inspiraron aquel primer tipo que acabaría bautizando para siempre a la murga.

Crecimiento de la murga

El crecimiento no fue inmediato. "Hasta que empezaron a escucharnos de verdad pasaron casi diez años", reconoce. Hubo años de aprendizaje, de actuaciones discretas y de mucho trabajo silencioso. Pero también momentos que quedaron grabados para siempre en la memoria del grupo.

Uno de ellos fue el primer pase a semifinales con Los Pelos. "Me desperté con el teléfono sonando y una amiga gritándome que habíamos pasado. No me lo creía". Aquel fue el primer gran golpe sobre la mesa de una murga que empezaba a encontrar su hueco en el concurso.

Después llegaron actuaciones que marcaron una época. El año del 5º Pino, cuando el público se levantó del asiento; la primera final; o aquella actuación en Los Palomos ante miles de personas. "Cantamos para 8.000 personas y compartimos camerino con Marta Sánchez. Eso fue una barbaridad", recuerda.

20 años fieles a su estilo

Pero estos veinte años también dejan heridas difíciles de olvidar. La muerte de José Carlos Moreno, amigo íntimo y bombo de la agrupación, marcó para siempre a Los Chungos. "Todos los años tenemos una letra oculta para él", confiesa Narciso. También hubo eliminaciones dolorosas, noches amargas y actuaciones que no encontraron la respuesta esperada.

Y aun así, veinte años después, Los Chungos siguen ahí. Sin perder el acento de barrio, sin abandonar el humor irreverente ni esa sensación de grupo de amigos que sigue subiéndose al escenario casi como el primer día. "Nunca hemos cambiado nuestra forma de hacer carnaval por concursar", afirma Dani Narciso.

Quizá por eso siguen conectando con el público. Porque, en el fondo, Los Chungos nunca han dejado de ser aquellos chavales que un verano cualquiera se sentaron en un banco de San Fernando pensando, simplemente, en hacer Carnaval.

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