Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Les limitan a tres las mesas para jugar

Jaque al ocio en Badajoz: usuarios del Centro de Mayores de San Roque denuncian la privatización del espacio de ocio

La nueva directiva pretende limitar el uso de las mesas de juego hasta las 11.30 horas, generando malestar entre los socios

Jesús Martín ante la fachada del Centro de Mayores de San Roque.

Jesús Martín ante la fachada del Centro de Mayores de San Roque. / M. C. M.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Mari Carmen Mateos

Mari Carmen Mateos

Badajoz

Este lunes 1 de junio no será un día cualquiera para los usuarios del Hogar de Mayores de San Roque. Esa fecha marca la entrada en vigor de la nueva junta directiva y el nuevo propietario del bar y, por consecuencia, se aplicará una normativa que ha creado malestar entre los socios. Lo que durante años ha sido un espacio de desconexión y ocio, amenaza con convertirse, según los afectados, en un negocio privado donde los jubilados pasan a un segundo plano.

El motivo de la discordia se encuentra en las mesas de la cafetería. Desde que comenzó a funcionar el centro de mayores, ha sido de uso libre para que los usuarios jugasen al dominó, las cartas o charlasen. Pero este espacio ha ido sufriendo una pérdida de libertades. Primero, las mesas pasaron a ser compartidas tras la apertura del bar del centro. Ahora, la nueva directiva ha decidido cortar esta actividad: las mesas destinadas al juego se limitarán a tres desde la apertura hasta las 11.30 horas de la mañana.

Cartel que restringe el uso de las mesas a partir del 1 de junio.

Cartel que restringe el uso de las mesas a partir del 1 de junio. / M. C. M.

Jesús Martín, usuario habitual del centro y portavoz improvisado de la indignación general, se ha mostrado tajante. Asegura que el local “es un hogar de mayores para el recreo de los jubilados que cuenta con un bar en su interior. No un bar con un centro de mayores dentro”. Defiende que, tanto él como sus compañeros, vienen aquí “a echar unas partidas jugando y, ahora, nos quieren arrinconar en tres mesas, dejando el resto para hacer negocio”, algo a lo que se niega.

¿Convivencia o privatización del espacio?

La restricción horaria afecta a las rutinas de los mayores. Según relata Martín, la mayoría de usuarios madruga y acude al centro sobre las 9.00 horas de la mañana. Limitar el espacio de juego hasta las 11.30 horas destruye las horas de mayor actividad social del hogar. Para Martín, existe una sospecha de que la nueva directiva ha pactado las condiciones con el nuevo adjudicatario del bar para maximizar la clientela externa. “Muchos de los que estamos aquí, a las once y media ya nos hemos ido a hacer nuestras cosas. Nos impiden jugar cuando el centro tiene más jubilados", lamenta Jesús, que asegura que si el lunes se cumple la premisa, se planteará dejar de ir al local definitivamente.

Por su parte, el Ayuntamiento de Badajoz ha marcado distancias respecto a la gestión del establecimiento. Han trasladado que “el contrato del bar corresponde a la asociación del centro de mayores”. Asegura que es la directiva quien lo adjudica “conforme a su criterio y competencias”, por lo que “el Ayuntamiento no interviene” en el proceso. El consistorio añade que la propuesta de la directiva responde a quejas de otros usuarios. Al parecer, “algunas personas permanecen durante toda la mañana ocupando las mesas de la cafetería sin consumir, dificultando que otros socios puedan desayunar o usar el espacio”.

Según el ayuntamiento, han planteado habilitar mesas específicas para no prohibir el juego y, así, compatibilizar el uso social con la cafetería. Sin embargo, algunos usuarios dicen que el centro debería priorizar al socio y no al hostelero.

Usuarios del centro durante la mañana.

Usuarios del centro durante la mañana. / M. C. M.

Un "horno" en verano y baños bajo mínimos

Otro de los puntos críticos es que, desde hace dos años, el bar no enciende el aire acondicionado hasta las 12.00 horas con la premisa de ahorrar energía. “En las mañanas de calor esto en un horno. Ya estamos sudando y aún no es verano”, protesta Martín. El Ayuntamiento, de forma escueta, se ha limitado a responder que en el centro "se sigue el protocolo habitual establecido para su uso y encendido".

También viven otra situación crítica de los baños. Los socios denuncian una falta de adaptación para personas con movilidad reducida y la eliminación reciente de uno de los urinarios masculinos. A esto se suma que el único aseo disponible llegó a estar un mes averiado y que elementos como el secador de manos siguen sin funcionar. Denuncian que “la directiva tiene este centro abandonado” y añaden que no hay una puerta de emergencia, solo la entrada principal: “Si pasa algo dentro, no tenemos cómo salir”, añaden.

Martín lamenta que muchos usuarios, debido a su avanzada edad, prefieren callar y aguantar “el chaparrón” antes que protestar. Sin embargo, un sector está dispuesto a plantar cara a una directiva que califica de “inútil” y poco empática con las necesidades reales de la tercera edad.

El 1 de junio se presenta como una jornada tensa en el local. Los carteles ya están puestos y las cartas sobre la mesa. Resta por ver si la presión de los usuarios logrará que la nueva directiva dé un paso atrás en una medida que ha acabado con la paz social de uno de los centros de mayores con más vida de Badajoz.

Tracking Pixel Contents