Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

20 años, 20 historias

Julián Casas: "Todo lo que hacemos en Grupo Ros es para hacer feliz a la gente"

Los galardones empresariales han alcanzado su vigésima edición y se han consolidado como punto de encuentro para el tejido económico y social de Extremadura

El fundador repasa la historia de una cita que ha crecido entre encuentros, anécdotas y guiños escénicos hasta convertirse en algo más que una entrega de premios

El socio fundador de Grupo Ros, Julián Casas.

El socio fundador de Grupo Ros, Julián Casas. / Jesús G. Hinchado

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Rebeca Porras

Rebeca Porras

Badajoz

No nacieron como una gala llamada a durar 20 ediciones. Nacieron casi como una prolongación natural de un programa de televisión. Grupo Ros realizaba Zona Empresa para Canal Extremadura y, a partir de aquel espacio, surgió la idea de reconocer cada año a quienes estaban moviendo la economía extremeña. El programa terminó, como terminan casi todos los programas, pero los premios siguieron. Y ahí empieza su historia.

"Lo del premio es una excusa. La gente va a verse, a hacer negocio, a pasar un rato agradable", asegura Julián Casas, el socio fundador de Grupo Ros, una firma extremeña de comunicación, eventos y producción audiovisual que en mayo ha celebrado en Badajoz la vigésima edición de sus galardones.

La gala tuvo lugar el pasado 7 de mayo en el Palacio de Cristal del Hotel Río, con 414 asistentes y 14 premios entregados a referentes del ámbito empresarial y social de la región. Una cifra que supera la media habitual de un evento que Julián Casas cuida al detalle. "A mí el número que me gusta son 350", reconoce.

El origen televisivo de los premios

La historia de los premios nació hace dos décadas vinculada a la televisión. Grupo Ros, productora audiovisual con más de 30 años de trayectoria en la región, realizaba entonces un trabajo audiovisual para la televisión extremeña. De ahí surgió la idea de crear unos galardones empresariales asociados al propio espacio.

Al principio se llamaron Premios Zona Empresa. Después, como suele ocurrir en televisión, el programa terminó. "Excepto Saber y ganar, todos los programas en este mundo se acaban", bromea. En 2012 dejó de emitirse el espacio, pero los premios ya habían echado raíces. "La gente nos preguntaba por ellos y entonces dimos el paso. Los constituimos como Premios Grupo Ros y fue el año que más gente hubo. A partir de ahí, fueron nuestros".

Desde entonces, los premios se han celebrado en espacios como el Hotel Zurbarán, Las Bóvedas o el Hotel Río, hasta consolidarse como una de las citas empresariales más reconocibles del calendario extremeño.

La gala13 nunca existió

En una historia de 20 ediciones también hay sitio para las supersticiones. O, en este caso, para una edición que no llegó a celebrarse. La única que se saltaron fue la número 13.

Carlos Fernández, hoy director general de Grupo Ros, es supersticioso. Julián Casas había pensado convertir aquella circunstancia en parte del espectáculo. "Yo en la 13 iba a hacer un juego con el sonido, con que se iba la luz, se acoplaban los bafles y la mala suerte iba a estar en mi discurso", recuerda. A Carlos, confiesa, no le hacía ninguna gracia. "Decía que ese año había que salir de guay". Entonces llegó la pandemia. Y la edición 13 desapareció del calendario. "Me salté la 13", afirma Julián, casi como si el destino hubiera acabado dándole la razón al supersticioso de la empresa.

Preparados para continuar

El aniversario llega en un momento de crecimiento para la compañía. Grupo Ros ha pasado, según explica su fundador, de organizar cinco eventos al año a poner en marcha alrededor de quince en apenas dos años. La empresa trabaja en eventos, comunicación y producción audiovisual, realiza programas para Canal Extremadura y presta servicios a otros clientes.

El año pasado, Julián Casas cedió parte de la empresa a Carlos Fernández y a María Acedo. "Son dos personas que ha sido una bendición encontrarlos en mi vida. Son profesionales y personalmente inmensos", señala. Carlos es ahora director general. María ocupa la jefatura de producción.

Casas confiesa que ha preparado la empresa para que pueda seguir funcionando aunque él decida apartarse algún día. Pero ese día, de momento, no parece que esté cerca. "Lo he dejado todo listo para poderme retirar en cualquier momento, pero estoy en lo mejor ahora mismo. Me lo paso bien. No tengo ningún deseo de retirarme".

Entidades de peso

A lo largo de estas 20 ediciones, los galardones han reconocido a empresarios, directivos y entidades de gran peso dentro y fuera de Extremadura. Entre los premiados han estado Antonio Huertas, presidente de Mapfre; Ismael Clemente, cofundador de Merlin Properties; Pilar García Ceballos-Zúñiga, presidenta de la Fundación Caja Extremadura; o José Luis Vallejo, propietario de Sngular.

Los premios han abierto sus fronteras hacia Portugal, con nombres como Rui Nabeiro, fundador de Delta Cafés o José Luis Simões, empresario del sector logístico y del transporte. Para Julián Casas, que referentes de ese nivel acepten el galardón es una señal del prestigio alcanzado.

La marca de Julián Casas

Hay una palabra que se repite cuando Julián Casas habla de los premios. Felicidad. Para él, ese es el sentido último de lo que hace el grupo, tanto en una gala empresarial como en otros proyectos más festivos, como la carrera de Los Palomos, que organizan junto a Fundación Triángulo en Badajoz. "En Grupo Ros todo lo que hacemos es para hacer feliz a la gente", afirma.

El formato también se aleja de lo habitual: no busca ser una gala solemne ni una ceremonia previsible. A Julián Casas le gusta moverse en el humor, sorprender y reírse de sí mismo. "Yo suelo hacer el chorra y la gente se sorprende cuando va", admite.

"Siempre busco algún gancho para que la gente recuerde. Hubo un año que hice un striptease sobre el escenario"

Julián Casas

— Socio fundador del Grupo Ros

Un año incluso hizo un striptease sobre el escenario, aunque debajo llevaba una camiseta de superhéroe. Para él, esas escenas forman parte de la historia de la gala. "Siempre busco algún gancho para que la gente recuerde. La gente no se acuerda del premio. Se acuerda de la chorrada que ha hecho Julián".

Con el tiempo, esa mezcla de humor y reconocimiento ha terminado por definir su estilo. Lo que empezó alrededor de un programa de televisión sobrevivió a su final, superó la pandemia y se ha consolidado como una cita reconocible para el tejido empresarial extremeño. "Recibo muchas muestras de cariño y la verdad es que los premios son lo que son gracias a mí", sostiene.

Julián Casas, en la sede de La Crónica de Badajoz.

Julián Casas, en la sede de La Crónica de Badajoz. / Jesús G. Hinchado

Aun así, insiste en que lo importante es lo que ocurre alrededor del galardón: el impulso que recibe quien sube al escenario y el reconocimiento que supone para muchas empresas.

Tracking Pixel Contents