20 años, 20 historias
SPZ: de un Erasmus en Portugal a un referente del deporte en Badajoz
El proyecto que Isabel Trigo, Nuno Ferreira y Alberto Calaco iniciaron hace dos décadas ha crecido hasta contar con casi un millar de clientes

Nuno Ferreira, Isabel Trigo y Alberto Calaco, fundadores de SPZ. / Jesús G. Hinchado

De un Erasmus en Portugal, planes de futuro en un piso de estudiantes y las ganas de ofrecer nuevos servicios relacionados con el deporte en Badajoz nació el gimnasio SPZ, que, como La Crónica, celebra este 2026 sus 20 años. El proyecto tiene tres nombres propios: Isabel Trigo, Nuno Ferreira y Alberto Calaco, a quienes las Ciencias del Deporte unieron hace más de dos décadas en Lisboa.
Con los estudios terminados y ganas de emprender, volvieron a Badajoz con muchos sueños y poco dinero. El fisioterapeuta Julio Carmona y su socio Juanjo Jiménez les echaron un capote y abrieron su primera sala en el centro Eurokines. Contaban con solo unos pocos metros cuadrados y se centraron en la rehabilitación de personas con lesiones, lo que se denomina readaptación. No fue fácil, era algo novedoso, no eran fisioterapeutas y los pacientes tenían cierto recelo. Pero no desistieron: tiraron de familiares de amigos, a los que daban servicio gratis, a cambio de que fueran sus ‘instagramers’ particulares. Hace 20 años las redes sociales eran el boca a boca y les funcionó. Su primer cliente sigue aún con ellos.
A la readaptación se sumaron los entrenamientos personales, el espacio se quedaba pequeño y decidieron independizarse. Se mudaron a un local más grande en Pardaleras y empezaron a crecer. Volvieron a tirar de familia y amigos para poder afrontar la reforma y exploraron servicios novedosos.
Unas veces salió bien y otras, no. Pero continuaron apostando por innovar: con deporte de alto rendimiento (hay pocos toreros de la tierra que no hayan pasado por su gimnasio); entrenamientos en grupo en el exterior; y la neurociencia deportiva, campo en el que Nuno Ferreira se ha convertido en referente internacional, impartiendo cursos en medio mundo (ya tiene la agenda para 2027 al completo).
Tras diez años en la conocida como calle de los Árboles, de nuevo, la falta de espacio volvía a ser un problema. No fue fácil dar con la ubicación idónea, pero al final la encontraron: el Edificio Ibercaja, donde se mantienen. La clientela se ha multiplicado desde entonces (de 200 a cerca de un millar).
Justo en el traslado les pilló la pandemia de la covid. Fueron momentos muy duros, con el gimnasio cerrado a cal y canto, pero se reinventaron y pusieron a sus clientes a hacer deporte al otro lado de la pantalla del ordenador. La idea tuvo éxito, tanto que hay algunos que no han vuelto al modelo presencial y siguen con sus sesiones online. Al final, la experiencia fue más positiva que negativa.
Su última ‘conquista’ ha sido su llegada a Vitaly en 2023.
SPZ ha conseguido convertirse en estos 20 años en una verdadera marca dentro del deporte (en realidad comenzó siendo Specialized Training, pero el nombre ya estaba registrado y se quedaron con las iniciales, que son mucho más fáciles de pronunciar). La formación continua es una de las patas esenciales de este proyecto, junto con el equipo (una veintena de trabajadores) y los clientes, «que son lo más importante para nosotros», asegura Isabel Trigo.
Por, al menos, 20 años más poniendo en forma a Badajoz.
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