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Obituario

Fallece en Badajoz el sacerdote José Manuel Santos Durán, histórico párroco de San Juan Macías, a los 85 años

Natural de La Parra y ordenado sacerdote en 1965, dedicó más de cuatro décadas a la parroquia del barrio de la Paz y dejó una profunda huella en varias generaciones de jóvenes y fieles

Manuel Santos Durán, sacerdote fallecido en Badajoz.

Manuel Santos Durán, sacerdote fallecido en Badajoz. / La Crónica

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Jonás Herrera

Jonás Herrera

Badajoz

La Iglesia de Mérida-Badajoz despide a uno de sus sacerdotes más queridos y veteranos. El sacerdote diocesano José Manuel Santos Durán ha fallecido este viernes, 5 de junio, a los 85 años de edad, poniendo fin a una vida marcada por la entrega pastoral, el servicio a la Iglesia y una estrecha vinculación con la ciudad de Badajoz, especialmente con la comunidad parroquial de San Juan Macías.

Santos Durán nació en La Parra y realizó sus estudios en el Seminario Diocesano antes de ser ordenado sacerdote en 1965. Desde entonces inició un ministerio que se prolongó durante cinco décadas y que le convirtió en una figura muy conocida dentro de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz.

40 años al frente de San Juan Macías

Su primer destino pastoral fue la parroquia de San Jorge de Alor, donde ejerció como ecónomo hasta 1968. Ese mismo año fue nombrado coadjutor de Santa María de Olivenza, continuando una trayectoria sacerdotal caracterizada por la cercanía a los fieles y el compromiso con la vida parroquial.

Sin embargo, la etapa más importante de su ministerio comenzó en 1975, cuando llegó a la parroquia de San Juan Macías de Badajoz como vicario ecónomo. Durante cuarenta años estuvo al frente de esta comunidad, convirtiéndose en una referencia espiritual, humana y educativa para varias generaciones de pacenses.

Un sacerdote de los jóvenes

A lo largo de esas décadas acompañó a miles de fieles en momentos fundamentales de sus vidas y desarrolló una intensa labor evangelizadora en uno de los barrios más poblados de la capital pacense. Pero si por algo será especialmente recordado es por su dedicación a los jóvenes.

Don Manuel, como así lo conocía la comunidad parroquial, fue un sacerdote muy conocido y querido de la mencionada parroquia, donde desarrolló una intensa labor pastoral y educativa con cientos de jóvenes. Campamentos, convivencias, excursiones, actividades formativas y grupos parroquiales marcaron a generaciones enteras que encontraron en él una guía espiritual y humana.

Homenaje de los montañeros de Santa María

Esa dedicación recibió un reconocimiento muy especial en 2015. El 6 de junio de aquel año, antiguos montañeros de Santa María organizaron en Navalperal de Tormes (Ávila) un emotivo homenaje para agradecerle tantos años de entrega a la juventud. Aquel encuentro reunió a numerosas personas que habían compartido con él experiencias inolvidables durante su etapa en San Juan Macías y que quisieron devolverle parte del cariño recibido.

El homenaje puso de manifiesto la profunda huella que dejó en varias generaciones de jóvenes pacenses, muchos de los cuales continuaron manteniendo el contacto con él décadas después.

Trabajos diocesanos

Además de su labor parroquial, desempeñó importantes responsabilidades dentro de la diócesis. En 1986 fue nombrado arcipreste de la Zona Oeste de Badajoz (San Juan Bautista), coordinando la actividad pastoral de distintas parroquias de la ciudad.

Su vinculación con la vida consagrada también fue especialmente relevante. En 1996 asumió la Delegación Diocesana para la Vida Consagrada y, diez años más tarde, en 2006, fue nombrado visitador de religiosas, una misión que desarrolló con la misma dedicación que caracterizó toda su trayectoria sacerdotal.

Tras décadas de servicio, pasó a la condición de emérito en 2015, aunque nunca dejó de estar presente en la vida de la comunidad. Su cercanía, sencillez y disponibilidad hicieron que siguiera siendo una figura muy querida tanto por los fieles como por sus compañeros sacerdotes.

Reacciones

La noticia de su fallecimiento ha generado numerosas muestras de dolor y cariño. En los perfiles de redes sociales de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz, decenas de personas han querido expresar públicamente su agradecimiento y despedirse de quien consideran una figura fundamental en sus vidas. Muchos de los mensajes destacan su calidad humana, su capacidad para escuchar, su cercanía con los jóvenes y su entrega constante a la parroquia.

Algunos fieles lo recuerdan como "un sacerdote bueno y cercano", mientras otros destacan que "marcó la vida de muchas generaciones" o agradecen el acompañamiento recibido durante momentos importantes de su vida. Las condolencias y oraciones por su eterno descanso se han sucedido durante toda la jornada, reflejando el profundo afecto que despertaba entre quienes le conocieron.

El funeral por su eterno descanso se celebrará este sábado, 6 de junio, a las 11.00 horas, en la parroquia de San Juan Macías de Badajoz, el templo donde desarrolló la mayor parte de su ministerio sacerdotal. La capilla ardiente ha quedado instalada en el tanatorio Puente Real.

Con el fallecimiento de José Manuel Santos Durán, la Archidiócesis de Mérida-Badajoz pierde a uno de sus sacerdotes más representativos de las últimas décadas. Aunque sus fieles y amigos consideran que su legado permanecerá vivo en la memoria de quienes compartieron con él la fe, la vida parroquial y una vocación de servicio que mantuvo intacta hasta el final de sus días.

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