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Acompañamiento

El voluntariado joven de Cáritas Mérida-Badajoz inicia un proyecto para combatir la soledad no deseada entre los mayores

La iniciativa ya ha dado sus primeros pasos en colaboración con la Cáritas Parroquial de San Fernando y con la residencia DomusVi

Dos jóvenes voluntarios de Cáritas Mérida Badajoz charlan con una usuaria de la residencia DomusVi.

Dos jóvenes voluntarios de Cáritas Mérida Badajoz charlan con una usuaria de la residencia DomusVi. / LA CRÓNICA

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La Crónica de Badajoz

La Crónica de Badajoz

Badajoz

El voluntariado joven de Cáritas Mérida-Badajoz acaba de iniciar un proyecto intergeneracional con la residencia DomusVi, y junto de Badajoz a la Cáritas Parroquial de San Fernando y Santa Isabel, para combatir la soledad no deseada entre los mayores. El objetivo es impulsar acciones de acompañamiento, fortalecer las redes de apoyo comunitario y fomentar el compromiso solidario y el aprendizaje mutuo entre generaciones.

La primera acción se ha llevado a cabo hace solo unos días, cuando ocho jóvenes de entre 15 y 24 años visitaron por primera vez la residencia de mayores DomusVi, donde el personal del centro les enseñó las instalaciones, les presentó a los residentes y se familiarizaron con el funcionamiento de su actividad diaria y sus talleres y actividades cotidianas.

"Nos está dando la oportunidad de acompañar a personas mayores en una etapa muy importante de su vida. Confío en que este proyecto nos ayude a crear vínculos reales entre generaciones", señala Santiago González, uno de los voluntarios.

"Nos está dando la oportunidad de acompañar a personas mayores en una etapa muy importante de su vida"

Santiago González, voluntario

El proyecto, según explica Cáritas Mérida-Badajoz, partió del grupo de voluntariado joven, que propuso llevar a cabo una experiencia de acompañamiento a personas mayores. Las voluntarias de la Cáritas Parroquial de San Fernando y Santa Isabel se sumaron desde el principio a la idea, aportando años de trabajo directo con este colectivo en la comunidad. Su conocimiento de las necesidades reales y su trayectoria de acompañamiento fueron "determinantes" para dar forma a la iniciativa.

Trabajo codo a codo

Así, durante todo el curso, ambos grupos han trabajado codo a codo: identificando necesidades, planificando actividades y definiendo cómo materializarlas. Esta colaboración, según destaca la oenegé, ha permitido integrar la energía y la motivación del voluntariado joven con la experiencia acumulada de quienes llevan años acompañando a personas mayores en la parroquia.

"Ha sido un primer paso muy ilusionante. En septiembre continuaremos avanzando de una forma más consolidada, poniendo en marcha las actividades que hemos ido diseñando a lo largo del curso", señala Saray Pizarro, técnica del equipo de voluntariado joven de Cáritas.

Papel "clave"

En Cáritas defienden que la juventud tiene "un papel fundamental" en la construcción de una sociedad más justa: porque su mirada, su compromiso y su capacidad para generar vínculos auténticos son "clave" para tejer comunidad. “Porque en Cáritas acompañar no es solo dar, sino que también compartir el camino y construir, en comunidad, y abrir nuevas posibilidades”, asegura Pizarro.

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