Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Ocurrió la madrugada del 25 de abril

Sin noticias del Tesoro de Villanueva dos meses después de su robo del Museo Arqueológico de Badajoz

La Policía Nacional mantiene la investigación abierta y confía en que su trabajo termine dando resultado, como ha ocurrido en otros casos "complejos"

El Tesoro de Viilanueva de la Serena, antes de ser robado del Museo Arqueológico.

El Tesoro de Viilanueva de la Serena, antes de ser robado del Museo Arqueológico. / S. GARCÍA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Belén Castaño Chaparro

Belén Castaño Chaparro

Badajoz

Dos meses después de su robo del Museo Arqueológico de Badajoz, continúa siendo un misterio el paradero del Tesoro de Villanueva y también la identidad de que quienes se apoderaron en tan solo unos pocos minutos de 144 de las 149 monedas de oro de los siglos XVIII y XIX que conformaban este conjunto numismático de gran valor económico e histórico. Los ladrones se dejaron cinco de ellas entre los cristales de la vitrina que destrozaron para apoderarse del botín, las únicas piezas que se ‘salvaron’ de este golpe al patrimonio extremeño.

La Policía Nacional asegura que la investigación se mantiene abierta, pero no ha habido avances significativos por ahora. No obstante, confía en que el trabajo de los investigadores termine dando sus frutos, como ha ocurrido en otros casos «complejos» como este, que requieren un trabajo constante y minucioso.

El robo ocurrió la madrugada del pasado 25 de abril y los autores forzaron la reja de una ventana de la fachada posterior del museo. Fueron directos a por el Tesoro de Villanueva, que desde diciembre se exponía en una vitrina colocada provisionalmente en una hornacina del hall de entrada a la nueva sala del Tarteso.

La idea era, tras su exposición temporal en este lugar, buscar un sitio definitivo a estas piezas, que durante 40 años habían estado custodiadas por el Ayuntamiento de Villanueva de la Serena sin ser expuestas al público.

Nada se sabe tampoco de cuáles eran las intenciones de los ladrones. Una de las hipótesis tras los hechos era que se pudiera tratar de un robo por encargo, es decir, que alguien hubiera pagado a los cacos para hacerse con el conjunto numismático. Otra, que parece que podría ser la más plausible, es que lo que querían era el oro para fundirlo y convertirlo en lingotes. Al precio del oro, el valor del botín rebasa el medio millón de euros.

Profesionales

Sobre lo que casi nadie tiene dudas es que se trata de un golpe perpetrado por profesionales. Eligieron un fin de semana, cuando el recinto de la alcazaba está cerrado entre las once de la noche y las siete de la mañana, y solo había una vigilante en el interior del museo. Se ayudaron de una escalera de mano para alcanzar la ventana, forzaron tan solo dos barrotes de la reja, dejando un hueco mínimo, y fueron directos a por el tesoro. Un visto y no visto, para salir huyendo por donde habían venido.

Según trascendió en su momento, al museo accedieron dos personas, pero se sospecha que uno o más cómplices podrían haber estado esperándolos. Se dieron a la fuga en motos. Ni los vehículos ni las herramientas que utilizaron han sido localizados.

El robo estaba planificado al milímetro y todo apunta a que para ello habían accedido en más de una ocasión al Arqueológico haciéndose pasar por visitantes. Al no haber cámaras de videovigilancia, ni sus movimientos previos ni los del día de los hechos han podido quedar registrados, lo que dificulta aún más la investigación.

Tracking Pixel Contents