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Hasta el 31 de agosto

"La gente entra, mira y no compra": Las rebajas de junio arrancan con cautela en Badajoz

Los presupuestos ajustados, la planificación por internet y la desconfianza ante los precios marcan el inicio de la campaña en la calle Menacho y El Faro

Uno de los establecimientos de El Faro con el rótulo de las rebajas, en Badajoz

Uno de los establecimientos de El Faro con el rótulo de las rebajas, en Badajoz / A.M.

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Alejandro Martín G.

Badajoz

El paisaje habitual de las tiendas de Badajoz se transforma por completo cada vez que se asoma el final de junio en el calendario. El trasiego de personas por la calle Menacho y el centro comercial El Faro marca el inicio de unas rebajas de verano donde, este año, el consumo se mide con pies de plomo. Lejos quedan las prisas de invierno, cuando las compras venían muy marcadas por la necesidad de cambiar a contrarreloj los regalos de Reyes dentro de la otra gran temporada de descuentos del año.

En esta campaña estival, el ambiente en las tiendas es mucho más pausado y meditado. Quienes recorren estos días los centros comerciales de la ciudad lo hacen con una estrategia bien aprendida: controlando el bolsillo céntimo a céntimo, con una preselección de productos hecha a través de internet y mirando con lupa la veracidad de los descuentos expuestos en los escaparates o etiquetas.

¿Cómo compran los pacenses?

La primera gran duda de esta campaña es saber cuanto dinero están dispuestos a gastarse los ciudadanos. Esto varía según el perfil de cada comprador. Hay quienes prefieren gastar poco y comprar lo justo, mientras que otros aprovechan para hacer un desembolso mayor a modo inversión que les repercuta durante varios meses al comprar, por ejemplo, ropa de abrigo. También hay vecinos que pasan por completo de las rebajas de junio y solo compran artículos cuando los necesitan realmente.

Antonia Sánchez, vecina de Badajoz, explica que no suele desembolsar mucho dinero en estas fechas: "No gasto mucho, acabo de pagar 30 euros. Suelo comprar, pero no me vuelva loca". Asegura que no es asidua a este tipo de temporadas especiales. "La verdad es que no soy de rebajas", dice.

Por su parte, Andrés Martín, otro joven comprador, explica que prefiere organizar un presupuesto más alto para gastar en toda la temporada completa. Él suele distribuir el dinero para todo el año: "Gasto entre 100 y 150 euros en las rebajas, aproximadamente, aunque depende de lo que compre durante el resto del año". Una planificación del dinero similar tiene Libertad Castellano que adapta su consumo al dinero que tiene disponible en este momento: "Depende de como me coja de dinero, pero las veces que más tengo me suelo gastar unos 100 euros".

Andrés Martín, uno de los compradores, en el Faro

Andrés Martín, uno de los compradores, en el Faro / A.M.

¿Verdad o estrategia de marketing?

Otro de los grandes enigmas es si las rebajas son reales o los establecimientos tienen una estrategia de precios oculta. Muchos consumidores sospechan que algunas marcas suben los precios de los productos semanas antes de la campaña para luego rebajarlos y hacer que el descuento parezca más sustancioso. Las opiniones recogidas por este diario muestran desconfianza entre los pacenses, aunque muchos diferencian bien entre el sector de la moda y otros sectores comerciales.

Cristina López, otra de las compradoras, en las rebajas de El Faro

Cristina López, otra de las compradoras, en las rebajas de El Faro (Badajoz) / A.M.

Cristina López es muy desconfiada con este periodo de descuentos y prefiere comprar de otra manera: "No suelo esperarme a las rebajas para hacer compras que necesito. Normalmente, compro cuando me hace falta y ya está. Para mí las rebajas son un timo". Coincide con ella Antonia Sánchez que señala que hay que tener mucho cuidado con el doble etiquetado de los productos: "Hay veces que te engañan. Te ponen un precio y luego debajo está el mismo precio que estás pagando. Creo que suben los precios una semana antes y luego vuelven a bajarlos".

En cambio, Libertad Castellano cree que no es algo generalizado, "depende de la tienda" y desde su propia perspectiva en el sector recuerda que en una ocasión "buscaba un teléfono, me esperé a las rebajas y los precios eran los mismos". Sin embargo, asevera que "en las tiendas de ropa sí que hay rebajas de verdad. He trabajado en Zara y he visto cómo bajan los precios".

Libertad Castellano, una joven que compra en las rebajas de El Faro (Badajoz)

Libertad Castellano, una joven que compra en las rebajas de El Faro (Badajoz) / A.M.

Planificación digital

A la hora de mirar las tiendas, los pacenses buscan sobre todo ropa económica para los meses de verano. En especial, calzado o prendas básicas. Este año el papel de internet a la hora de organizar las compras está siendo muy importante para los consumidores. Muchos jóvenes y familias ya no van a los comercios a ver qué encuentran por casualidad, sino que preparan la lista de la compra el día anterior a través de la web o las apps para ir directamente "a tiro hecho".

Castellano detalla cómo la consulta previa en el móvil define su ruta antes de salir de casa: "El día anterior me meto en la página web y empiezo a ver lo que hay. Así ya sé a que tiendas tengo que ir, a no ser que luego vea algo nuevo y me lo compre".

Hay otros clientes que aprovechan los descuentos de junio para comprar ropa de abrigo de cara al otoño-invierno porque afirman que "sale mucho más barata". Andrés Martín es uno de ellos y asegura que prefiere mirar al futuro para ahorrar en prendas que suelen ser más caras el resto del año: "Me centro, por ejemplo, en chaquetas y pantalones largos, y así aprovecho los precios más bajos".

La opinión de los comercios

Al otro lado del mostrador, los profesionales están viendo el inicio de las rebajas de junio de este año como más "tranquilas" y "flojas" de lo habitual. Los trabajadores coinciden en que el público va a las tiendas, pero se lo piensa mucho antes de pasar por caja. Muchos de ellos coinciden en que la situación no se debe a la competencia entre las diferentes zonas comerciales de la ciudad, sino a la situación económica general de las familias, que obliga a pensar muy bien qué compras realizar.

Vanessa González, dependienta del establecimiento Zapatonee situado en la calle Menacho, define este arranque de campaña como "regular" y apunta directamente a la situación financiera de los clientes como el único motivo del freno de las ventas: "El comienzo de estas rebajas viene flojito. Creo que es por la economía en general de cada persona". Una percepción similar tienen en los grandes comercios. Elisa Ruiz, dependienta de la joyería Pandora de El Faro, explica que los primeros días siempre son más pausados: "Las primeras rebajas suelen tener los precios más altos y van bajando un poco más adelante. El fin de semana sí que hemos tenido más afluencia, pero sobre todo en cuestión de entrar, mirar y no comprar. La gente da vueltas, pero de momento flojo".

Elisa Ruiz y Miriam González, dependientas de Pandora, en El Faro (Badajoz)

Elisa Ruiz y Miriam González, dependientas de Pandora, en El Faro (Badajoz) / A.M.

Además, Ruiz añade que la cuantía de cada ticket de compra se ha reducido "notablemente". Los clientes buscan gastar lo mínimo: "Suelen llevarse piezas sueltas. Sin estar en rebajas vendemos una pulsera con dos o tres piezas. Ahora en rebajas se vende una pieza o la pulsera sola porque buscan lo más barato y unidades individuales".

La campaña de rebajas de junio no ha hecho más que empezar en Badajoz. Ya sea en los negocios tradicionales de la calle Menacho o en los locales de El Faro, los pacenses demuestran que el perfil del comprador se ha vuelto mucho más analítico y meditan sus compras cada vez más. El consumidor actual calcula su presupuesto, compara precios, utiliza internet para organizarse y busca que los escaparates se adapten a la realidad de su bolsillo.

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