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Selectividad 2026

Badajoz, ante la PAU de julio con "literatura hispanoamericana descartada" y preparados por si algo sale mal

La convocatoria extraordinaria reúne a un perfil diverso de estudiantes, desde quienes buscan acceder a la universidad por primera vez hasta quienes pretenden mejorar su nota

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Mari Carmen Mateos

Mari Carmen Mateos

Badajoz

El reloj marcaba las diez de la mañana cuando el silencio se ha apoderado de las aulas de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Badajoz. Con el examen de Lengua Castellana y Literatura ha dado comienzo hoy la convocatoria extraordinaria de la PAU (Prueba de Acceso de la Universidad, antes conocida como Selectividad) en Extremadura. Para muchos, representa la última oportunidad de subirse al tren universitario antes del próximo curso; para otros, el momento de arañar esas décimas necesarias para alcanzar la carrera de sus sueños. El ambiente en los pasillos antes de entrar distaba bastante de la estampa de la convocatoria ordinaria: mucha menos gente y ambiente algo más distendido. A pesar de ello, había tensión, repasos de última hora y, sobre todo, muchas ganas de poner punto y final a un año escolar un poco más alargado.

De la reválida al estreno tardío

A diferencia de la convocatoria de junio (donde los alumnos venían, mayoritariamente, de terminar bachillerato), las aulas ahora albergan perfiles muy diversos. Entre los pasillos se encuentran estudiantes del IES Rodríguez Moñino, quienes se enfrentan a la prueba por primera vez. Sus metas son, por un lado, veterinaria y, por otro, ingeniería de las industrias agrarias y alimentarias. "Los nervios siempre están ahí", comentaban minutos antes de comenzar el primer examen, reconociendo que el volumen del temario de literatura era su mayor preocupación, aunque mantenían la confianza en el trabajo realizado durante el curso. Su filosofía para afrontar estos tres días es: "Si un examen sale mal, hay que olvidarse y pasar al siguiente con buena cara".

En el otro extremo se sitúan quienes acuden a subir nota, como una alumna del colegio Nuestra Señora de la Asunción, que busca plaza en psicología tras quedarse a las puertas. Su actitud denota veteranía: "Yo ya estoy tranquila, ya sé a lo que vengo y no te preocupas igual".

También hay espacio para quienes se entrenan obligados por las circunstancias, como el grupo de alumnos del IES Sierra la Calera de Santa Marta de los Barros, que no pudieron presentarse en junio tras suspender alguna materia en el instituto y ahora buscan, "por lo menos, aprobar". Entre risas, confesaban sus supersticiones para el examen de Lengua: "Ojalá entren los temas dos, cuatro o cinco. Los de literatura hispanoamericana los hemos descartado directamente".

Muchos van para subir nota

El engranaje de la PAU no funcionaría sin los profesores y correctores que velan por el correcto desarrollo de las pruebas. Maribel Rodríguez, profesora de química y correctora de la PAU, destaca que, a diferencia de la primera convocatoria donde los alumnos mostraron muchas dudas y preguntas, esta vez el ambiente ha sido mucho más calmado. "Ya vienen con todo sabido porque se lo han contado sus compañeros", explica.

Maribel señala un detalle importante: la gran mayoría de los que se examinan esta vez vienen exclusivamente a subir nota para carreras con alta demanda como medicina, presentándose de forma mayoritaria a asignaturas de la parte específica -como Química o Física- o a Matemáticas II. Además, revela la existencia de matrículas condicionales (alumnos con reclamaciones de bachillerato pendientes) cuyos exámenes se guardan anónimamente hasta que se resuelva su situación, garantizando así su derecho a examen.

Por su parte, Rosalía Muñoz, profesora de inglés en el IES Zurbarán, analiza el impacto psicológico de este proceso en los alumnos que han tenido que recuperar bachillerato: "Han tenido exámenes de recuperación y, a su vez, han ido preparando la PAU de forma simultánea".

Letras frente a ciencias

La diferencia de perfil entre las carreras de letras y ciencias también se refleja en la actitud de los estudiantes. Guadalupe Sierra, profesora de geografía e historia, junto a Rosalía, explican que en las carreras de letras las notas de corte no suelen ser tan altas, lo que permite a muchos alumnos acudir con menos presión e, incluso, omitir la fase específica. En cambio, en ciencias, la altísima competencia obliga a una preparación mucho más intensiva. Asimismo, inciden en la importancia de estudiar las ponderaciones de cada universidad, ya que no son iguales en todas las comunidades.

Ambas profesoras coinciden en lanzar un mensaje de tranquilidad sobre el sistema de evaluación. Asegura que "hay una coordinación total entre todas las sedes. Si surge una duda en un examen en Plasencia, se contacta con el coordinador y la respuesta llega a toda Extremadura". Con estas premisas de justicia y rigor, los estudiantes pacenses afrontan tres jornadas claves que decidirán su futuro universitario que dará comienzo en poco más de dos meses.

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