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La obra finalizará a principios de agosto

El edificio de Servicios Fiscales de la Junta de Extremadura en Badajoz se convierte en un modelo de accesibilidad en la región

Se ha invertido algo más de 153.000 euros en la eliminación de barreras arquitectónicas y la mejora de la accesibilidad del edificio

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Mari Carmen Mateos

Mari Carmen Mateos

Badajoz

Garantizar que cualquier ciudadano, con independencia de sus capacidades funcionales, sensoriales o de movilidad, pueda relacionarse con la administración pública en igualdad de condiciones no es solo un mandato legal, sino un imperativo democrático. Por ello, la Junta de Extremadura culminará a principios de agosto una ambiciosa y necesaria obra de reforma y adaptación en el edificio de los Servicios Fiscales de Badajoz. Este proyecto estratégico, que ha supuesto una inversión total de 153.044,56 euros, marca un hito en la eliminación de barreras arquitectónicas en la capital pacense, transformando unas dependencias de uso masivo en un entorno plenamente inclusivo, cómodo y seguro para toda la ciudadanía.

El origen de esta intervención responde a una necesidad clara: la urgencia de contar con un edificio público accesible para todos los contribuyentes. Ante este escenario, y a propuesta directa de la consejera Elena Manzano, la Oficina Técnica de Accesibilidad de Extremadura (Otaex) realizó una exhaustiva visita de inspección al inmueble. Tras analizar minuciosamente las carencias del espacio, la Otaex planteó una propuesta de mejoras técnicas y arquitectónicas. Ella, junto a la directora general de Tributos -quien tiene la competencia directa de los servicios fiscales en Badajoz-, Fátima Pablos; y en coordinación con Luis Alfonso Hernández Carrón, secretario general de Presupuestos y Financiación de la consejería de Hacienda, Administración Pública y Diálogo Social, fueron los que mostraron la voluntad de realizar esta gran obra.

Lejos de quedar en papel mojado, la Junta asumió el compromiso político y social de ejecutar dicha propuesta en su absoluta totalidad, demostrando una sensibilidad ejemplar hacia la inclusión.

Una transformación integral

En el entorno exterior, uno de los puntos más críticos era el pavimento que rodeaba el inmueble, el cual presentaba un notable estado de deterioro con múltiples grietas y la constante formación de charcos que dificultaban gravemente el tránsito seguro. Para solucionar este problema, se procedió a la demolición completa de la antigua solera exterior y a su posterior reconstrucción, garantizando una superficie firme, regular y antideslizante. Complementando esta actuación, se ha construido una nueva rampa de entrada adaptada a los parámetros normativos más exigentes, asegurando un tránsito autónomo desde la vía pública.

Una vez cruzado el umbral del edificio, los cambios son igualmente sustanciales. En el hall de entrada se ha instalado una silla adaptada y un apoyo isquiático, un elemento indispensable para que las personas con movilidad reducida puedan descansar sin necesidad de realizar el esfuerzo de sentarse y levantarse de un asiento convencional. Asimismo, la escalera principal del inmueble ha sido completamente modificada y reconfigurada.

La funcionalidad de los espacios de trabajo y atención directa también se ha reformulado por completo a través de la creación de despachos accesibles. Estos nuevos entornos permiten que tanto los empleados públicos como los contribuyentes con discapacidad puedan realizar gestiones con total comodidad y privacidad, eliminando mostradores excesivamente altos o giros de difícil maniobrabilidad. A esto se suma una de las intervenciones más demandadas: la creación de un aseo adaptado en cada una de las plantas del edificio, garantizando la cobertura de necesidades básicas sin obligar a los usuarios a desplazarse entre pisos.

Innovación sensorial y el respaldo del tejido asociativo

La accesibilidad va más allá de las rampas; abarca de manera decidida la comunicación y la orientación cognitiva y sensorial. Por ello, las obras en el edificio de Servicios Fiscales de Badajoz han incluido la implantación señales adaptadas que facilitan la orientación de personas con discapacidad intelectual o problemas de visión. Además, se ha adquirido e instalado un bucle magnético. Este dispositivo tecnológico permite que los usuarios que utilizan audífono o implante coclear puedan escuchar las explicaciones de los funcionarios de manera limpia, nítida y sin las molestas distorsiones del ruido ambiental. Como colofón, se ha procedido al pintado completo de todo el interior del edificio.

Esta transformación ha sido seguida muy de cerca y respaldada por las asociaciones de la ciudad. Jesús Gumiel, presidente de Cocemfe y Apamex, ha destacado la relevancia de este tipo de actuaciones. Para el tejido asociativo, que la Junta aplique los dictámenes de la Otaex al cien por cien es el camino idóneo para consolidar una región cohesionada donde el entorno administrativo deje de ser una barrera y se convierta en un facilitador de derechos ciudadanos. Con esta reforma, los Servicios Fiscales de Badajoz se erigen en un claro referente en Extremadura.

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