Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Exposición

Hilario Bravo retiene su legado en el Museo de Bellas Artes de Badajoz

El Muba muestra las obras donadas por el artista cacereño hasta el 20 de septiembre

El artista cacereño Hilario Bravo en el Museo de Bellas Artes de Badajoz.

LCB

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ascensión Martínez Romasanta

Ascensión Martínez Romasanta

Badajoz

Aunque de gestión y titularidad provincial (pertenece a la diputación), la dimensión del Museo de Bellas Artes de Badajoz (Muba) es regional, nacional e internacional. Así lo destacó ayer el diputado de Cultura, Ricardo Cabezas, durante la presentación de la exposición ‘La atávica mirada contemporánea’ del reconocido artista cacereño Hilario Bravo, que permanecerá para disfrute de los visitantes hasta el 20 de septiembre.

La exposición muestra las obras que el pintor ha donado al museo, además de la que adquirió la pinacoteca provincial en 2022 con motivo de sus 50 años de trayectoria, con el título ‘Virginum imago’, cuya composición contiene cenizas. El artista cedió el año pasado al museo ocho lienzos, catorce grabados, seis libros de autor y 25 catálogos de exposiciones que recorren buena parte de su vida artística desde finales de los años ochenta y que ahora se pueden conocer de cerca en el museo de Badajoz.

Recorrido por su trayectoria

La directora del Muba, María Teresa Rodríguez, recordó durante la presentación que cuando estuvo en el estudio del artista le resultó «muy difícil» elegir las obras que se iban a recibir como donación. Lo que hizo fue escoger las más representativas de cada una de las series que componen la labor de este pintor. Entre las obras donadas está la dedicada a Tierra de Barros de la serie de paisajes de Extremadura, ‘Niebla’, ‘Vanitas (dos cráneos)’, ‘Sea XII’, ‘Ceros’. ‘Muse’, ‘Pizarra amalfitana’ y de la serie ‘Liturgia’ en la que se habla no tanto de religión como de pensamiento de trascendencia, ‘La Escalera en llamas’. El autor dio las gracias al museo por haber sabido elegir «piezas muy señeras» de las series.

El artista, entre Martía Teresa Rodríguez y Ricardo Cabezas, y los alumnos del campamento del museo.

El artista, entre Martía Teresa Rodríguez y Ricardo Cabezas, y los alumnos del campamento del museo. / A. M. R.

El propio pintor bromeó con el origen de este acto, que más que generoso y altruista, él considera no carente de «picardía», pues el museo tuvo el «atrevimiento» de comprarle una obra. «Si un museo considera que tu obra tiene suficiente valor para adquirirla, qué menos que devolverle el favor haciendo una donación» y de ahí la picaresca, «porque una donación a fin de cuentas, uno que se siente mortal, yo desapareceré, y si una parte de mi obra está a los cuidados, miel sobre hojuelas, por eso no es tanto el altruismo sino esa humana razón de la pervivencia de la memoria del trabajo».

«Para nosotros es un auténtico lujo tenerte ya para siempre en nuestro museo» y que estas obras hayan pasado a formar parte de su patrimonio, le dirigió Cabezas. Para el diputado, esta exposición nace «de un gesto y cuando los gestos son sinceros dicen mucho -aunque tengan esa parte de picardía- de quienes los tienen hacia los demás».

"Cuando un creador decide entregar una gran parte de su trabajo a un museo público está abriendo una conversación con quienes vendrán después"

El diputado recordó que el Muba adquirió en 2022 una obra de Hilario Bravo «para cubrir una ausencia», porque la pinacoteca no podía permanecer ajena al trabajo de un artista extremeño de una trayectoria sólida, personal y reconocible.En 2025 fue el propio autor el que decidió dar el paso de realizar la donación «de enorme valor», que permanecerá «para siempre» en el museo.

Esa donación forma parte del volumen de adquisiciones y donaciones y legados de 2025 que se presentó en la Feria del Libro de Badajoz. Según Cabezas, demuestra que «un museo no se construye solo comprando obra, también se construye con confianza, con generosidad, con el deseo de los artistas de dejar aquí una parte de sí mismos». Por este motivo -destacó- esta exposición tiene «una lectura artística y también humana e institucional, porque cuando un creador decide entregar una gran parte de su trabajo a un museo público está abriendo una conversación con quienes vendrán después».

Tracking Pixel Contents